Ciutadans triplica resultados y pasa de tres a nueve diputados

Rivera pide a Mas que dimita por su “fracaso estrepitoso”

Las urnas confirmaron anoche las previsiones más optimistas para Ciutadans (C's). El partido de Albert Rivera triplicó su representación en el Parlamento catalán, al pasar de tres a nueve escaños en el hemiciclo. Por primera vez desde su irrupción en el espectro político catalán en 2006, C's obtuvo grupo parlamentario propio y cumplió así con el objetivo que se había marcado para estos comicios.

Rivera compareció en el hotel Gallery de Barcelona, sede elegida para celebrar la noche electoral, pasadas las 23 horas, con el 99% de los votos escrutados. Arropado por más de 300 asistentes, el presidente de Ciutadans quiso agradecer el apoyo a sus 275.000 votantes y aprovechó para pedir la dimisión del líder de Convergència i Unió, Artur Mas, por su “fracaso estrepitoso”.

“Hoy más que nunca podemos decir que Cataluña es mi tierra, España es mi país y Europa, mi futuro”, proclamó Rivera, quien consideró que en estos comicios había hablado la Cataluña real, aquella que estuvo “silenciada durante mucho tiempo por el miedo de sentirse catalán y español”. “Hoy David ha ganado a Goliat”, añadió Rivera.

Ciutadans, que anoche consiguió el mejor resultado de su historia, abandonará el grupo mixto, que hasta ayer compartía con Solidaritat Catalana. En 2010, los independentistas, liderados entonces por Joan Laporta, obtuvieron cuatro escaños, a pesar de obtener menos votos que C's, que se quedó con tres.

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En esta campaña, el partido de Albert Rivera se había presentado como alternativa a la partitocracia española y al nacionalismo catalán. Firme defensor de la unidad de España, supo desmarcarse del Partido Popular al denunciar los recortes en sanidad y educación públicas y la pasividad ante los abusos de la banca.

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La incertidumbre generada en el seno del Partit dels Socialistes (PSC) también contribuyó al crecimiento de C's, que se autodefine como un “partido progresista” y que aboga por la regeneración democrática. Rivera supo captar una parte del descontento socialista y prueba de ello fue la hoja de ruta de su campaña.

Las furgonetas de Mejor Unidos (lema de Ciutadans) recorrieron gran parte de los feudos del área metropolitana de Barcelona donde el PSC había tenido una especial presencia, como Terrassa (localidad de la que Pere Navarro es alcalde), Sabadell, Granollers, Hospitalet o Santa Coloma, entre otros. Por eso, fue el partido que recorrió menos kilómetros de todos: cerca de 1.200.

Lejos quedan aquellos comicios de 2006, cuando Albert Rivera se presentó por primera vez desnudo como muestra de que no tenía “nada que esconder”. Dos legislaturas más tarde, su discurso ha madurado en gran medida: ha aparcado la inmersión lingüística y se ha centrado en combatir la corrupción (donde ha sido muy crítico con el gobierno de CiU y la actitud pasiva de PP y PSC) y el independentismo.

Su contundente mensaje ha recibido apoyos a ambos lados del espectro ideológico. No es de extrañar, por tanto, que la número 3 de C's en estas elecciones sea Carina Mejías, exportavoz parlamentaria del PP, o que entre los candidatos de sus filas se hallen una gran cantidad de exdirigentes y exmilitantes del PSC, uno de los grandes damnificados en estas elecciones, junto con CiU.

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