Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Clotilde García vuelve a Valencia

Una exposición ilustra en el San Pio V la vida de la esposa de Joaquín Sorolla.

La vida de ambos quedó ligada desde que se conocieron en el estudio del padre de ella.

Retrato de Clotilde García, esposa de Joaquín Sorolla
Retrato de Clotilde García, esposa de Joaquín Sorolla

Se llamaba Clotilde García Castillo, nació en 1865 en Valencia y murió en Madrid 64 años después. Fue ella la que en  1925 donó todos sus bienes al Estado para la fundación de un museo en memoria de su marido, en la ciudad donde ambos vivieron y murieron. Siete años después fue inaugurado en Madrid el Museo Sorolla en el edificio en el que la familia vivió  y el pintor tenía el taller. Tuvo una vida muy activa,  ligada a la figura de su marido y a la crianza y educación de sus tres hijos.

Clotilde ha regresado a su ciudad natal a través de 20 lienzos, 10 notas de color, 24 dibujos y 38 fotografías que se exponen en el Museo de Bellas Artes San Pio V, donde permanecerá hasta el día 17 de febrero  en una muestra que pretende ser un homenaje a esta menuda pero esbelta mujer de pelo castaño que conoció a Joaquín Sorolla siendo casi una niña y se casó posteriormente con él.

La exposición, desde el mismo título, ata su personalidad a la de su esposo: Clotilde de Sorolla. De los 20 lienzos que se exponen 18 son fondos del Museo Sorolla de Madrid que ella misma impulsó; uno ha sido cedido para la muestra por una colección particular y otro es del museo valenciano. Los dibujos salen por primera vez del Museo Sorolla tras haber sido restaurados para la muestra, según ha destacado Consuelo Luca de Tena, comisaria de la muestra y también directora del museo madrileño.

Lo bueno de las exposiciones es que permiten al espectador viajar en el espacio y el tiempo. Por ejemplo, a 1890, para ver un cuadro donde, elegante,  Clotilde García viste de negro y está sentada en una silla de costillas, la mano derecha apoyada en la mejilla, y la izquierda en el brazo del asiento, ambas cubiertas por guantes pardos.  Al lado cuelga un cuadro de menor tamaño, que muestra un busto prolongado, de perfil, Clotilde con el cabello recogido atrás y vestida también de negro; está leyendo. Pero éste es de 1884, un retrato temprano, de cuando la modelo no tenía ni veinte años.

Según Consuelo Luca de Tena, Clotilde García  "comprendió" pronto que  Joaquín Sorolla "tenía que pintar". Por ello, "dedicó su vida a quitarle cualquier obstáculo" que se lo impidiera y, en consecuencia, juntos formaban "un equipo realmente compenetrado", al decir de la comisaria. En compensación, fue una de las "mujeres más retratadas" de su tiempo.

La primera parte de la exposición se centra en los aspectos más íntimos de la vida de Clotilde García:  los años iniciales del matrimonio, llegan los niños, la vida familiar en general.  Se le puede ver leyendo, durmiendo, de paseo, en la playa, o jugando con sus hijos. Luego sigue el recorrido vital a través de tres secciones más, todas ordenadas cronológicamente. La segunda, indaga sobre el papel de Clotilde como musa y modelo del artista valenciano, en distintas poses y situaciones, como Clotilde contemplando la Venus de Milo  que para Luca de Tena es la "quintaesencia" de su papel como musa. Incluso aparece como "modelo anónima", en un desnudo que se supone pertenece a la esposa del pintor. 

Posar no debió ser difícil para ella, acostumbrada a ser testigo y objeto de la captura de imágenes como hija del prestigioso fotógrafo Antonio García Peris, en cuyo estudio de Valencia comenzó a trabajar el joven Sorolla. Allí aprendió técnicas de encuadre y manejo de la luz y el color, para pigmentar imágenes. Y allí comenzó en 1879 su historia de amor, siendo unos adolescentes.

La tercera sección corresponde a La mujer del gran artista, a la etapa ligada a  un marido con prestigio internacional,  recreada con numerosas fotos y un amplio epistolario de la época. El apartado final arranca de la muerte de Sorolla en 1923, tras una traumática agonía que marcó los últimos años de una mujer cuidadora. A  través de documentos y recortes de prensa se explica su papel en la transmisión al Estado del legado de Sorolla, la casa y la obra del pintor.

Tras su paso por Valencia, Clotilde de Sorolla viajará a Alicante,  según ha adelantado la consellera de Turismo, Cultura y Deporte, Dolores Johnson.