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El Parlamento europeo inspeccionará la seguridad del Puente Colgante

La demanda de los padres de una víctima en el transbordador , a la Comisión de Peticiones

La Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo (PE) abordará las medidas de seguridad con las que cuenta el Puente Colgante. Lo hace después de que el pasado mes de mayo los padres del joven fallecido al precipitarse su coche desde la barquilla del transbordador a la ría en 2010 así lo pidieran en Bruselas. En el escrito, la familia de Mikel Uriarte pide a la comisión que “analice el estado actual del suelo de la barquilla, de sus barreras así como la falta de señalización en la zona que advierta de riesgo de caída en altura y al mar”. Al mismo tiempo, la familia del joven getxotarra demanda a la Comisión de Peticiones que “inste a la empresa gestora del Transbordador y a la Autoridad Portuaria como propietaria del Puente Colgante, a que tome las medidas de seguridad necesarias a fin de evitar futuros daños a las personas que hagan uso de sus instalaciones”. A partir de ahora, la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo, que se reúne cada mes, deberá poner fecha a la comparecencia en Bruselas de los padres de Mikel Uriarte para exponer su demanda. De la misma manera, deberá decidir qué curso adquiere a partir de ese momento.

 La admisión a trámite supone un nuevo revés para los responsables del Puente Colgante que desde que sucediera el accidente el 8 de septiembre de 2010, nunca han reconocido la necesidad de aumentar las medidas de seguridad en sus instalaciones. Al análisis que llevará a cabo el Parlamento Europeo se suma también en el plano judicial, los resultados del nuevo informe pericial sobre el estado del Transbordador realizado hace un mes por el Juzgado de Instrucción nº1 de Barakaldo, que investiga el caso. Con las conclusiones, que se conocerán en un plazo breve de tiempo, la jueza comprobará “las condiciones en las que se encontraba el Puente Colgante en la fecha del accidente así como el vehículo conducido por el joven” que actualmente se encuentra en dependencias de la Ertzaintza. Con todos los datos, deberá decidir si abre juicio oral o si archiva el caso.

El accidente, en el que murió el joven vizcaíno, ocurrió en 2010

 La decisión la tomaba después de que durante la fase de instrucción en la que se encuentra el caso, las dos partes pusieran encima de la mesa, sendos informes periciales diametralmente opuestos. Así, el presentado por la familia de Mikel Uriarte, que ejerce la acusación particular, así como el de la Ertzaintza determinaban que la velocidad media a la que iba el joven de 22 años la madrugada del accidente era de 12,85 km/h y que no hubo una velocidad excesiva de 36km/h como sostienen los responsables del Transbordador.

 Durante los dos años que han transcurrido desde que ocurriera el accidente, la familia de Mikel Uriarte ha sostenido que los gerentes del Puente Colgante “han falseado las pruebas al cambiar de madrugada las barandillas de la barquilla y la potencia de los motores de las mismas” antes de permitirles realizar su peritaje en la zona. De hecho, en abril de 2011 ya la jueza tomó declaración al jefe de mantenimiento del Puente Colgante por este motivo y al testigo que grabó cómo los operarios procedían al cambio en plena noche.