Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Está usted muerto

Un vecino de Lleida descubre en una visita médica que consta como fallecido

Un vecino de Lleida, Gumersindo Aranda, se llevó el pasado domingo un buen susto cuando su médico le dijo que oficialmente constaba como muerto. El hombre, de 55 años, había acudido al doctor por un dolor de espalda. A pesar de estar registrado como fallecido, el facultativo le atendió y le prescribió una receta.

A continuación, el hombre se dirigió a la farmacia para comprar los medicamentos y la embarazosa situación se repitió. Los empleados de la tienda le negaron las medicinas con receta porque figuraba como difunto. Gumersindo tuvo que pagar el precio íntegro del fármaco, que, por suerte, se podía comprar sin prescripción médica.

Un error informático en la transmisión de datos entre el Servicio Nacional de Salud (SNS), dependiente del Gobierno del Estado, y el Registro Central de Personas Aseguradas (RCA), que depende del CatSalut de la Generalitat, fue el que provocó que este vecino leridano vivo constase como finado. En realidad, quien murió hace poco más de un año fue su hermano gemelo.

Según el Departamento de Salud, el SNS informó el año pasado correctamente de la persona fallecida pero lo hizo por duplicado, una vez en julio y la otra en octubre. En la segunda ocasión, el registro encontró una ficha prácticamente igual en situación de alta. Se trataba de Gumersindo, quien coincidía con los apellidos, la fecha de nacimiento y tenía un número de DNI correlativo.

Dada la similitud de los expedientes, el registro tomó esta segunda y repetida información de defunción y la aplicó también al hermano que estaba vivo. Ahora, Gumersindo deberá empezar los trámites para resucitar aunque él afirma: “Yo estoy muy vivo y trabajando”, de manera que cotiza en la Seguridad Social. Para demostrarlo, tendrá que recuperar su fe de vida, solicitándola en el Registro Civil. También puede pedir un certificado al doctor de cabecera o comparecer ante notario.

Salud lamenta la situación que ha sufrido este vecino y se compromete a tomar medidas para que no ocurra de nuevo. Por ley, cuando una persona muere, los trámites para certificar su defunción se inician de forma automática. Los servicios funerarios avisan al Registro Civil, que tramita el certificado de defunción.