Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
MAIALEN LUJANBIO | ‘Bertsolari’

“Preocupa la poca importancia ideológica que se da a la cultura”

“Las fiestas son buenas para que el euskera esté más presente en la calle”, asegura la primera mujer que ganó, en 2009, el Campeonato de Euskal Herria de Bertsolaris,

Maialen Lujanbio, en Vitoria.
Maialen Lujanbio, en Vitoria.

Las mañanas festivas de La Blanca tienen un claro sabor euskaldun en Vitoria, con un programa salpicado de euskal dantzak, música con instrumentos vascos y, por supuesto, las actuaciones de bertsolaris. Y todo ello en el mismo lugar, la plaza del Machete, consolidada como el ámbito de la cultura vasca en las fiestas vitorianas.

Una de las principales protagonistas de estos momentos con el ambiente más euskaldun fue ayer Maialen Lujanbio (Hernani, 1976), quien atrajo a decenas de personas, junto con el también bertsolari Andoni Egaña, firmes defensores de la utilización del euskera en unas fiestas de La Blanca cuyo arranque estuvo protagonizado el pasado sábado como txupineros por cuatro personas relacionadas con el mundo del euskera.

Reacia a crear bertsos cuando se encuentra fuera del escenario, probablemente cansada del aluvión de peticiones que recibe a lo largo del día, Lujanbio muestra su esperanza en el futuro de la bertsolaritza pese a la crisis. “Tenemos la confianza de que si las instituciones no nos ayudan nosotros seguiremos adelante”, indica en euskera, idioma en el que se desarrolla toda la conversación. Y añade: “Estamos concienciados. Creemos que lo que hacemos es importante en Euskal Herria. Tenemos una asociación y una red social, no estamos solos. De hecho, los escenarios de Vitoria o Bilbao son un claro ejemplo, con seguidores fieles que vienen a la plaza y a los que les da igual si hace sol o llueve”.

“Las fiestas son buenas para que el euskera esté más presente en la calle”

“Lo grave”, prosigue, “es que parece que la cultura, y más aún la cultura en euskera, no es importante. Me preocupa la poca importancia que se le da ideológicamente”. En definitiva, “miedo no, pero sí preocupación y crítica”.

Es la misma crítica cargada de acidez que los bertsolaris lanzan día a día desde el escenario, tanto a la sociedad como a la clase política. “Nosotros hemos sido siempre muy críticos con la realidad, porque es a ella a quien canta la bertsolaritza, pero sí es cierto que en los últimos tiempos han aumentado las referencias a temas relacionados con la economía que antes no salían a la palestra”, considera.

Aparte de las nuevas tendencias o los nuevos asuntos sobre los que poder improvisar, siguen perdurando los de siempre, como la defensa del euskera y su uso por quienes conocen el idioma. “Euskara ala ezkara”, resume en un juego de palabras que sería traducible como “sin el euskera no somos nosotros.

“Las fiestas son una buena ocasión para lograr que el euskera esté más presente en la calle”, explica la primera mujer en ganar, en 2009, el Campeonato de Euskal Herria de Bertsolaris, “pero al final son como cualquier otro momento”. “Hay que utilizar el euskera como lengua de vida, como todas los demás, porque los idiomas son para eso, para vivir a través de ellos”, apostilla. Uno de los aspectos más importantes para lograrlo es, a su juicio, relacionar el uso de esta lengua con el ocio y el disfrute.

— ¿Llegará un día en que los bertsolaris se lancen a improvisar bertsos en castellano?

— “No. No es nuestro objetivo, ya hay improvisadores en castellano o en catalán. Cada uno canta en su lengua”, responde con rapidez. “No es por una cuestión de conciencia a favor del euskera, es simple y llanamente nuestra tradición; es nuestra lengua y la que empleamos a diario”, añade como conclusión.