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ANÁLISIS

Los hechos son los hechos

Los hechos son los hechos

En primer lugar, quiero dejar claro que la exposición que sigue no tiene pretensiones informativas, se trata de un mero ejercicio de opinión y análisis subjetivo y como tal aparece presentado en este diario. Información y opinión son dos ejercicios absolutamente legítimos. Lo que no es legítimo ni honrado es mezclar opinión e información. El ejemplo más claro son los informativos de Intereconomía, pero hay más ejemplos menos extremos. La opinión tiene carácter subjetivo y no puede presentarse como un hecho objetivo y constatado. La información relata verazmente unos hechos: las valoraciones sobre los mismos pertenecen al terreno de la opinión. Desde luego que citaré hechos, pero estos lo serán únicamente a efectos argumentativos.

El primer año de gobierno de Bildu en la Diputación foral de Gipuzkoa se cierra con un procedimiento inédito, estrictamente reglamentario y por tanto legal, (no por ello necesariamente legítimo). La moción de censura contra un miembro del Gobierno, en particular el diputado de Medio Ambiente, no tiene por objeto el tratamiento de los residuos, por lo menos no solamente. Su objeto es más ambicioso y más amplio. Los propios representantes de la oposición así lo han manifestado en el debate. Se trata más bien de un ensayo de una moción de censura dirigida contra el diputado general posterior a las próximas elecciones autonómicas.

¿Tiene fundamento y justificación la censura del Gobierno por su gestión de este año? La oposición ha elaborado una serie de términos y locuciones que repite intervención tras intervención, comparecencia tras comparecencia. Las expresiones “desgobierno”, “parálisis”, y “de eso entiendo yo bastante” o “Gipuzkoa se hunde”. La repetición vez tras vez los ha transformado en un mantra que bien parece la preparación de una coartada para justificar la recuperación de Lasarte. Esta situación nos da pie a revisar someramente el primer año de Bildu en Gipuzkoa, a la luz de las acusaciones tan repetidas.

La propia cuestión del tratamiento de las basuras supone una decisión política y de gobierno. La apuesta por un sistema de recogida selectiva de basura desde una consideración del reciclaje como deber y no solamente derecho, acertada o no, es una actuación de gobierno y no meramente administrativa. Es decir, precisamente lo opuesto a desgobierno. Se podrá estar de acuerdo o no, debatir largamente sobre la necesidad de la incineradora de Zubieta pero la paralización de esta infraestructura se hallaba negro sobre blanco en el programa con el que Bildu concurrió a las elecciones forales y las ganó.

En las listas de políticos más valorados, Martin Garitano se halla en primer lugar

Exigir a Bildu que cumpla cosas que no ha prometido servirá para sujetar una opinión disfrazada de información, pero ni es honrado ni soporta argumentativamente una moción de censura. Me refiero a la cuestión de la renta básica de ciudadanía igual, universal e incondicional. Su instauración en esta legislatura no se contempló en el programa electoral de Bildu, sino que su mención en el mismo se limitaba a su estudio en una ponencia en Juntas Generales y su inclusión como elemento de debate en la agenda política. Por el contrario, la lucha contra la pobreza si estaba en el programa. Quedan más de tres cuartas partes de legislatura. Sin embargo, ya se ha iniciado en Juntas Generales la ponencia sobre pobreza que tiene por objeto establecer objetivos y líneas de actuación de gobierno para la erradicación de la pobreza, tarea que no es de un día ni de una semana ni un mes ni un año. Entre tanto, el Gobierno ha adoptado medidas tales como subvenir a los recortes que en materia social vienen dadas desde otras administraciones. Así el Gobierno foral ha cubierto el recorte en materia de dependencia moderada, el recorte en materia de renta de garantía de ingreso del Gobierno vasco y responderá al nuevo recorte en materia de dependencia. El Gobierno foral ha sacrificado, en tiempos de penuria financiera, otras partidas del presupuesto para ser capaz de mantener, e incluso aumentar levemente, el gasto social.

La cuestión es, diga lo que diga Rafaela Romero, que Gipuzkoa no se hunde

El Gobierno foral ha desarrollado unas políticas en materia fiscal que han sido seguidas por los otros territorios tras la armonización de las mismas en la OCT. Estas políticas, modificación del IRPF, recuperación del impuesto de patrimonio y modificación de las normas reguladoras de la tributación local podrán ser acertadas o no, pueden ser contraproducentes pero esto no es desgobierno ni parálisis.

En este año, el diputado general con el diputado del ramo, se han reunido con más de quinientas empresas. De estas reuniones han cuajado 137 proyectos que contarán con financiación foral, implicados en el campo del I+D+i. Pero lo más trascendente de esta actuación es que de los 137 programas, el 80% corresponde a empresas que hasta ahora no habían recibido ayudas ni se habían implicado en proyectos de innovación.

Por último, se imputa al Gobierno de la Diputación foral ser la causa de una profunda irritación y hastío en los votantes pero tal hastío de irritación no se compadece con los resultados que arrojan las encuestas recientemente publicadas. Las previsiones para las elecciones autonómicas indican un claro triunfo en Gipuzkoa de Bildu y en las listas de políticos más valorados, Martin Garitano se halla en primer lugar. Es sencillo hacer pronósticos de cuantos firmantes habrá con respecto a la oposición a la recogida puerta a puerta, pero es solo una suposición.

Los hechos son los hechos y si se configura una moción de censura por diferencia de criterios, es legítimo, pero no lo es basarla en expresiones que no tienen un contenido veraz. Para terminar en cuanto al hundimiento de Gipuzkoa señalaremos que la Máquina-Herramienta ha crecido un 27% en cuanto a exportación. El empleo ha crecido más que en ningún territorio. No es cuestión si Bildu ha sido responsable, la cuestión es que diga lo que diga Rafaela Romero, Gipuzkoa no se hunde.