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ROSALÍA GÓMEZ, Directora de la Bienal de Flamenco de Sevilla

“Es muy peligroso que la taquilla lleve el timón de cualquier arte”

La directora de la cita ha programado 70 espectáculos en cuatro semanas, 22 de ellos estrenos, con una reducción del 45% del presupuesto

Rosalía Gómez, en Santa Clara, sede de la Bienal de Flamenco de Sevilla. Ampliar foto
Rosalía Gómez, en Santa Clara, sede de la Bienal de Flamenco de Sevilla.

“El flamenco será lo que los flamencos quieran que sea”, dice Rosalía Gómez parafraseando a Enrique Morente. Y es que la directora de la Bienal de Flamenco de Sevilla, la primera mujer que se pone al frente de la cita más importante de este género, tiene claro que la bienal debe de propiciar el encuentro de creadores y reflexionar sobre esas nuevas creaciones. Pero lo que tiene aún más claro es que el resultado es cosa de los flamencos. Con tan solo ocho meses para diseñar la programación de la 17ª edición de la bienal y un recorte del 45% del presupuesto respecto a la anterior cita, Rosalía Gómez ha hecho más milagros que su homónima santificada de Palermo. La nueva directora ha contado con 1.264.000 euros, cantidad con la que ha conseguido diseñar un festival de cuatro semanas —del 3 al 30 de septiembre— con 70 espectáculos, 20 de ellos estrenos absolutos y otros dos, nacionales. El flamenco copará 10 espacios de la ciudad con una oferta de 54.000 localidades y, además, saldrá a la calle los fines de semana para los que no puedan permitirse pasar por taquilla. Todo un milagro obrado merced a los conocimientos y el buen hacer de esta sevillana licenciada en Filología Hispánica e Italiana por la Universidad de Sevilla, en Periodismo por la Complutense de Madrid y diplomada en Arte Dramático.

Pregunta. El Ayuntamiento de Sevilla la nombró directora de la Bienal de Flamenco el 1 de septiembre de 2011 y el miércoles pasado presentó la programación. Parece un milagro, sobre todo con un presupuesto tan ajustado...

Respuesta. Ha sido una carrera de obstáculos porque la bienal, a pesar de la importancia que tiene para el flamenco en Sevilla y en toda España, no tiene un presupuesto establecido y para cada edición hay que luchar por conseguirlo. Para empezar a plantearse una programación es fundamental saber con cuánto dinero puedes contar desde el principio, algo que nunca ha sido así en la Bienal de Flamenco. Un problema al que, en esta ocasión, se han unido la crisis y las elecciones andaluzas. La bienal debería ser un organismo independiente y tener una asignación fija de todas las instituciones que colaboran. Es una vieja reivindicación que han hecho todos los directores, pero aún estamos esperando. Además, necesita de la implicación de todo el sector empresarial de la ciudad, porque esta cita deja muchos dividendos en Sevilla. La bienal tiene que ser un proyecto de ciudad. Se celebra precisamente en septiembre para aprovechar la época en la que la oferta cultural es más baja en Sevilla, cuando todavía no se ha arrancado en los teatros al 100% tras el parón del verano.

Cualquier ciudad con dinero podría programar, pero una bienal es más que eso

P. Muchos esperaban que al tener casi la mitad de presupuesto diseñase usted una bienal más corta pero ha programado 28 días.

R. Eso hubiese sido lo fácil, hacer una bienal de 15 días; pero cuando te metes y ves toda la repercusión económica que tiene en las academias de baile, hoteles, restaurantes... Hay muchos aficionados extranjeros que hacen coincidir sus vacaciones con la bienal, son gente que consume y deja mucho dinero en Sevilla [según los últimos datos, en 2010 tuvo una repercusión económica en la ciudad de 18 millones de euros].

P. ¿Está satisfecha con la programación que ha presentado?

R. Es una programación ambiciosa, pero posible. He reflexionado muchísimo, intentando no malgastar el dinero público y tratando de equilibrar los distintos aspectos del flamenco; pero ha sido difícil porque hay muchísimos condicionantes y buena parte de las instituciones de esta ciudad no ven la bienal como algo suyo.

P. ¿Se puede mantener la Bienal de Flamenco en el futuro con este presupuesto?

El festival debería ser un organismo independiente con asignación fija

R. Actualmente, el flamenco es de los géneros más populares y con más fuerza en todo el mundo y eso se refleja en la taquilla. Cualquier ciudad con dinero podría programar espectáculos de calidad en tres o cuatro teatros; pero hacer una bienal es mucho más que eso. Tiene que ser un foco de creación y un centro de reflexión sobre esa creación, algo que apenas se ha tocado este año por falta de recursos. Tenemos previsto crear una plataforma permanente en colaboración con la Universidad Internacional de Andalucía para fomentar la relación entre el flamenco y otras artes.

P. Los flamencos siempre han sido de los mejores pagados, ¿cómo llevan los recortes en sus cachés?

R. Hay gente que lo entiende y otros que no admiten que tenemos que aprender a vivir de otra manera. El mercado lo está equilibrando todo, pero es muy peligroso que la taquilla lleve el timón de cualquier arte. Hay artistas que llenan grandes auditorios y pueden valerse por sí mismos, pero hay otros de gran calidad que son minoritarios pero fundamentales para el desarrollo del flamenco y a esos hay que protegerlos.

P. ¿Qué hay de producción propia en esta edición que está dedicada al baile?

R. La gala de clausura, una producción dedicada a los maestros de baile de Sevilla como Matilde Coral, Farruco, Manolo Marín y a otros que, aunque no son de Sevilla, han dejado su huella como Mario Maya. En la gala estarán Pastora Galván, Belén Maya, Rafael Campallo y varios representantes de la escuela sevillana de baile. Además, hay un pequeño espectáculo, Romances, dirigido por Juan Kruz, un experto en música antigua que ha estudiado la influencia de los romances del siglo XV en el flamenco, y que hacemos en colaboración con el Mercat de les Flors. Para el futuro quedan otras cosas como apoyar el encuentro entre distintos artistas y ofrecer residencias para que puedan crear pero, eso es otra historia.