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Pronovias cierra la Pasarela Gaudí

Colores, trajes de fiesta, minifaldas y el impresionismo desfilan en la Barcelona Bridal Week

El diseñador Manuel Mota y la modelo Karolina Kurkuva tras el desfile de la firma Pronovias.
El diseñador Manuel Mota y la modelo Karolina Kurkuva tras el desfile de la firma Pronovias. EFE

La firma barcelonesa Pronovias, puso ayer – alrededor de las nueve de la noche – punto y final a la semana de desfiles de la Barcelona Bridal Week. El desfile de clausura se celebró en el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC), en Montjuïc, y mostró las nuevas propuestas de la casa y las colecciones de Manuel Mota y Elie Saab. Los diseñadores eligieron el color blanco como único tono en sus prendas y añadieron el pantalón y los motivos florales en sus trajes de novia. La ceremonia contó con la presencia de 1.800 invitados, entre los que se encontraban Bar Rafaeli y Astrid Klisans, que pudieron ver sobre la pasarela un total de 78 trajes nupciales. 

En el ensayo de la firma, celebrado alrededor de las tres de la tarde de ayer, el diseñador Manuel Mota afirmó haberse inspirado en la galardonada película The artist para diseñar una parte de la colección 2013.

La industria de las novias ha demostrado con este escaparate que está dispuesta a seguir dando guerra, pese a la bajada en el número de bodas. "Quizá ahora la novia tarda más tiempo en decidirse, pero sigue invirtiendo lo mismo en su vestido. La gente sigue casándose y comprando vestidos de novia", explican en Pronovias.

El pistoletazo de salida de la Pasarela Gaudí Novias lo dio Rosa Clará el martes. Clará explicó que para superar estos tiempos de crisis apuestan por la internacionalización y por la variedad, con la confección de trajes de fiesta y de comunión. Al día siguiente llegó el turno de los diseñadores Victorio & Lucchino con una colección titulada La materialización de un sueño. Al fondo de la sala, se intuía la silueta de una gran iglesia (dibujada) por la que instantes más tarde saldrían los protagonistas de la ceremonia. Un centenar de invitados al evento esperaban sentados en las butacas. Como si de una ceremonia nupcial real se tratase, el leve sonido de las campanadas daba inicio al espectáculo.

La mezcla de telas como el raso, la puntilla y el croché resultó ser una de las apuestas más fuertes de Victorio & Lucchino, que lleva desde 1984 en la moda nupcial. Todas las miradas, sin embargo, se dirigieron hacia los extravagantes accesorios que complementaban los clásicos trajes. La sustitución del velo convencional por la rejilla vintage, que se presentó, en cambio, adornada con floridos toques modernos, fue lo más repetido.

Más arriesgadas, sin embargo, fueron las propuestas de la colección Hacia la luz, de Raimon Bundó, sobre la pasarela. Su diseñadora, Yvonne Ruiz, hizo un guiño al color en la presentación de una de sus líneas, exhibiendo unos trajes acompañados de estampas inspiradas en las pinturas de Claude Monet. Llamó la atención, eso sí, la apuesta de la diseñadora por la minifalda y el pantalón en el altar. La modelo Malena Costa fue quien se encargó de cerrar el desfile con uno de los trajes más floridos.

La joven modelo mallorquina también desfiló vestida de Hannibal Laguna. La firma del diseñador venezolano mostró su colección más tradicional. Fue Jordi Dalmau quien se desmarcó del resto. El modista inició su muestra con bailarinas y música en vivo. Mostró trajes sin mangas de colores verdes y rojos, siempre combinados con blancos escotes.