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Cuatro exdirectivos de la caja cobrarán 33 millones más al cumplir 65 años

Al blindaje de sus contratos se suman 33 millones en planes de pensiones

José Luis Pego y Javier García de Paredes en la sede de la antigua Fundación Caixanova.
José Luis Pego y Javier García de Paredes en la sede de la antigua Fundación Caixanova.

Los tres exdirectivos de Novacaixagalicia que se prejubilaron apresuradamente antes de que el FROB inyectase 2.460 millones —a los que después se sumó un cuarto— no solo han cobrado indemnizaciones multimillonarias. Según revelan las cuentas de la entidad, que por primera vez detallan por completo las retribuciones de la cúpula, José Luis Pego, Javier García de Paredes, Óscar Rodríguez Estrada y Gregorio Gorriarán percibirán cuando se jubilen, de una sola vez o mensualmente, planes de pensiones que suman 33 millones de euros. En total, entre indemnizaciones y planes de pensiones, las antiguas cajas y ahora el banco han consignado 52 millones de euros para retirar a estos cuatro ejecutivos, que además tienen las manos libres para volver a trabajar en la empresa privada.

El desglose es el siguiente: José Luis Pego, exdirector, percibió por el despido al que se acogió voluntariamente 7,7 millones de euros brutos. Es su salario fijo (627.000 euros) multiplicado por los años que le quedaban para jubilarse en el momento de su baja, el 20 de septiembre de 2011. Además, en su plan de pensiones, que percibirá cuando cumpla 65 años, hay acumulados otros 10.891.000 euros. A Javier García de Paredes, el director adjunto que en un principio aseguró que renunciaría a parte de su indemnización y finalmente no lo hizo, le correspondieron 5.580.544 euros, según figura en la información que la empresa comunicó a la CNMV el año pasado. Su plan de pensiones acumulado asciende a 5.102.000 euros.

García de Paredes y Pego pagan intereses del 1% y el 2% en sus hipotecas

Con respecto a los otros dos directivos con cláusulas de blindaje que salieron de la antigua caja fusionada, Gregorio Gorriarán, responsable de la sección inmobiliaria, ha recibido 4,8 millones por la prejubilación y su plan de pensiones asciende a 9,2 millones. Su compañero Óscar Rodríguez Estrada, que cumplió el año pasado 65 años (y por lo tanto, tiene derecho a percibir su plan de pensiones), cobrará en su retiro 8.172.000 euros, que se suman a una indemnización de 691.000 euros. En suma, lo consignado por las antiguas Caixanova y Caixagalicia junto con lo aportado por Novacaixagalicia y Novagalicia Banco asciende, en estos cuatro casos, a 52 millones de euros, equivalentes hoy por hoy, a lo que cuestan el 28% de las acciones del banco. Directivos o exdirectivos como María Victoria Vázquez Sacristán, José Venegas o Ramón Seoane disfrutarán de planes de pensiones de entre un millón y 1,7 millones de euros.

Las cifras millonarias

Blindajes y planes de pensiones: en septiembre de 2011, tras la primera inyección del fondo de rescate, de 1.200 millones de euros, y antes de la segunda, de 2.465 millones, la efímera Novacaixagalicia prejubiló a tres directivos, y posteriormente el banco a un cuarto, por 18,8 millones de euros. Sus planes de pensiones acumulados por los años de servicio suman otros 33 millones que percibirán cuando cumplan los 65 años.

Activo y pérdidas: El activo total de Novagalicia Banco, con las correcciones realizadas de casi 1.000 millones en 2011, suma 68.682 millones. Registró unas pérdidas de 168,7 millones.

Despidos: Según cálculos de UGT, Novagalicia Banco va a reducir en más de 2.000 personas la plantilla con los sucesivos ERE. El primero, anunciado en 2010, facilitó 1.200 prejubilaciones a los mayores de 55 años.

Oficinas: Cuenta con 641 sucursales en Galicia y 378 en el resto de España, así como 8 en Portugal, 1 en Miami y 1 en Suiza. Opera bajo las marcas Novagalicia Banco y EVO.

Otro de los aspectos que incorporan las cuentas anuales son los préstamos que, como empleados de la antigua caja, los máximos ejecutivos percibían a cambio de pagar intereses bajos. A 31 de diciembre de 2011, tres meses después de abandonar la entidad, José Luis Pego debía en su hipoteca 333.800 euros por los que está pagando un interés del 2%. Por dietas de asistencia a consejos percibió otros 106.970 euros. La hipoteca de Javier García de Paredes figura con un saldo de 205.000 euros a un ventajoso 1% de interés. Los sindicatos consultados confirman que la plantilla tiene derecho a ese tipo de préstamos, “lo que cambia es la cuantía, porque a un empleado de oficina no le dan ni de lejos lo que a un directivo”, asegura UGT.

En el capítulo de las dietas destacan las percibidas por Julio Fernández Gayoso, actual vicepresidente de la caja (a punto de convertirse ya en fundación), que cobró 292.000 euros por asistencia a distintos consejos. Al haber abandonado la caja antes de la fusión, no hay información pública de su plan de pensiones ni del de José Luis Méndez, exdirector de Caixa Galicia. “Lo grave es que esto pasó durante muchos años en todas las cajas de ahorros con el conocimiento del Banco de España y nadie movió un dedo por cambiarlo”, señala UGT.

Anticorrupción, que investiga las indemnizaciones, pidió más información a Novagalicia en febrero. “No sabemos cuál será el resultado, pero nos han recriminado que las negociaciones con esos directivos para que devolvieran el dinero se pararon por esa investigación que instó CIG”, asegura Clodomiro Montero, indignado.

La fusión ignoró ajustes que rebajan el activo en 982 millones

Las inmaculadas auditorías que Caixa Galicia y Caixanova presentaban año tras año contrastan con la última revisión de las cuentas. A la transparencia en la información sobre los salarios de los directivos se suma ahora una auditoría firmada por Deloitte que por primera vez incorpora una serie de salvedades.

Los auditores llaman la atención sobre el criterio que se utilizó para valorar los activos y pasivos cuando Caixa Galicia y Caixanova se fusionaron. En ese momento quedó establecido que dispondrían de un año para ajustar, de forma retroactiva, las valoraciones iniciales “como consecuencia de la obtención de información adicional relevante sobre hechos y circunstancias que ya existían el 1 de diciembre de 2010”.

Pero la memoria de Novagalicia revela que, bajo el epígrafe de “ajustes en el valor razonable”, se restan ahora 982 millones de euros que corresponden a las variaciones en el valor de algunos activos en el momento de la fusión. Esa variación a la baja está “motivada por la información obtenida con posterioridad a la fusión pero referida a hechos y circunstancias reconocidos a dicha fecha”. Esa información que se conocía pero que no se aplicó a la hora de sumar los activos de ambas cajas tiene mucho que ver con el ladrillo. En concreto, con operaciones con garantía de activos inmobiliarios por “tasaciones actualizadas a fechas próximas al momento de la fusión e información sobre la situación urbanística”, en suelos y promociones.

En los casos de operaciones en los que el deudor aportaba su garantía personal, se ignoró “el deterioro de la capacidad de pago”.

Base sólida de clientes

Las cuentas se aprueban en un escenario que Novagalicia reconoce como “de crisis económica profunda”, con un incremento continuado de la morosidad, la paralización de proyectos inmobiliarios con el consecuente deterioro de activos, la caída de las bolsas y el paro “con el consecuente impacto en el nivel de solvencia de los acreditados”.

El banco determina que su fortaleza está ahora en “la sólida base de clientes”; los apoyos de la barra libre de liquidez del BCE (por los que en 2011 consiguió 6.000 millones al 1%); el apoyo en su accionariado del fondo de rescate español y que los nuevos directores hayan reforzado los controles sobre la gestión del riesgo. Novagalicia sigue pendiente del visto bueno de Economía a su plan para evitar una subasta total.