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La patronal se encomienda a Griñán

El presidente de la CEA guarda silencio sobre los resultados electorales

Los empresarios acogen con incertidumbre el acuerdo de la izquierda en Andalucía

El presidente en funciones de la Junta, José Antonio Griñán, y el presidente de la CEA, Santiago Herrero, en un encuentro en 2010. Ampliar foto
El presidente en funciones de la Junta, José Antonio Griñán, y el presidente de la CEA, Santiago Herrero, en un encuentro en 2010.

Quince días después de las elecciones autonómicas, el presidente de la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA), Santiago Herrero, guarda silencio. Ni una opinión, ni una valoración, ni una palabra sobre los resultados del 25 de marzo que han impedido, una vez más, al popular Javier Arenas alcanzar la meta de la presidencia de la Junta en su cuarto intento. Posiblemente, Herrero siga impactado. Suele ocurrir ante una noticia inesperada. Sobre todo, cuando a las reuniones de la junta directiva de la CEA de los dos últimos años, todas las encuestas que llegaban a la mesa decían que el PP iba a ganar por mayoría absoluta en Andalucía. Y, más aún, cuando en esos análisis participaba Antonio Pascual, socialista, ex consejero de Educación, miembro de la CEA y experto en encuestas.

 El jefe de la patronal declinó hablar con este periódico de las elecciones. Tampoco ha tomado la iniciativa de dirigirse a los dos partidos que probablemente formalizarán un pacto de gobierno, aunque se desconozca aún su fórmula, para los próximos cuatro años, PSOE e IU.

Herrero estuvo la noche electoral en el hotel de Sevilla donde los socialistas celebraron en un ambiente de euforia el haber perdido por primera vez unas elecciones autonómicas. Felicitó a José Antonio Griñán. También acudió a la sede del PP, donde los populares festejaron en un ambiente de duelo su primera victoria en unas andaluzas. Felicitó a Javier Arenas. A Diego Valderas ni siquiera lo llamó por teléfono, algo de lo que el coordinador de Izquierda Unida dijo sentirse “muy orgulloso”.

El PP siempre ha lamentado las buenas relaciones de la patronal andaluza con el PSOE, de las que en privado se ha quejado Javier Arenas. A Herrero, protagonista de los acuerdos de concertación social con sindicatos y Junta, esa sintonía no le ha beneficiado en sus aventuras por ascender en la cúpula empresarial nacional y siempre ha mantenido una aparente neutralidad ante los procesos electorales.

Hasta las andaluzas del 25 de marzo. En la asamblea general de la CEA, celebrada un mes antes de las elecciones, apostó de manera clara e inequívoca por “una regeneración total” de la vida política. El mismo empeño en el que estaba embarcado Arenas y con las mismas palabras. “Herrero también se ha creído las encuestas”, fue la conclusión que sacaron en el Gobierno andaluz tras escucharlo.

"Los resultados han sido una sorpresa y todo el mundo está descolocado", admite Manuel Ángel Martín, presidente de la comisión de economía de la CEA, quien sostiene que "hay bulos" circulando sobre un eventual pacto del PSOE e Izquierda Unida. Son rumores que hablan de deslocalización de empresas, algo que, recuerda una fuente empresarial, no es nuevo y que no tiene nada que ver con la política, ni con IU, ni con el pacto de la izquierda, sino con los impuestos. "En Madrid hay muchísimas empresas y la vigilancia de Hacienda es menor", precisa.

Tampoco la hipotética alianza del PSOE con IU tuvo que ver con la reciente dimisión del presidente de los empresarios sevillanos, Antonio Galadí, quien justificó, en parte, su renuncia, a que un pacto de izquierdas era para "echarse a temblar", cuando lo que ocurre en su organización se llama lucha por el poder interno.

Estos chismes acerca del cambio de domicilio fiscal de las empresas también podrían ser una manera de dar un toque de atención al PSOE para que no haga un pacto de cualquier tipo.

El representante de la CEA afirma que cuando se anuncia "un gobierno socialcomunista, la gente se asusta", sobre todo, ante el lenguaje combativo de los dirigentes de IU. "Tampoco puedes pretender que renuncien a un lenguaje que forma parte de su acervo", afirma. "Lo que hay es incertidumbre, hay una incógnita y los empresarios quieren seguridad, simplificación de trámites, que vengan los inversores y que haya más consumo", afirma Martín.

Las preguntas que se hacen desde la CEA son si aumentará el intervencionismo, una mayor presión fiscal o más trámites. "Estoy seguro de que Griñán y el PSOE tienen las cosas claras de lo que hay que hacer", añade el representante de la patronal, quien asegura que lo que más inquietud genera es la "confrontación" entre los dos posibles socios y con el Gobierno central. No obstante, la mayor preocupación de los empresarios es la crisis financiera, el que no circule el dinero para abrir todos los días el negocio. Y las decisiones que se toman en Europa y las próximas elecciones alemanas.

La duda ahora es saber qué tipo de alianza alcanzan PSOE e IU y, especialmente, conocer qué programa económico van a plantear. "Siempre en cualquier programa puede haber aspectos que a los empresarios les pueden sonar bien. IU, más que ninguna otra fuerza, es la que pide mayor apoyo público a la actividad de la empresa", asegura una fuente del sector empresarial.

Cuando IU pide una banca pública no se refiere a una nueva institución. "Ya tenemos uno", dijo Valderas a este periódico en referencia al Banco Europeo de Finanzas participado por las cajas de ahorro.

Griñán es consciente de la preocupación del acuerdo con IU. Y, por ese motivo, el consejero de Economía y una persona de su total confianza, Antonio Ávila, participa en la mesa de la negociación política. Es el encargado de trasladar, sin intermediarios, a la CEA los acuerdos que vayan alcanzando.