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PARLAMENTO VASCO

Aralar se asegura junto a PSE y PNV que habrá ponencia sobre convivencia

Los socialistas advierten al PP de posible ruptura si continúan con sus críticas a López

La huelga lo condicionó todo. Al Parlamento vasco el pleno de ayer le ha costado una denuncia de CC OO ante los tribunales bajo acusación de haber “cercenado” derechos a los empleados designados para servicios mínimos. Se podía haber “pospuesto o adelantado” la sesión. Máxime cuando la Cámara ha cambiado otras por partidos de fútbol, coincidieron esa central y el socialista Óscar Rodríguez.

Aunque los parlamentarios de Aralar secundaron la huelga, Aintzane Ezenarro a distancia y Mikel Basabe papel en mano en los pasillos, cerraron con el PSE-EE y el PNV el texto que hoy se aprobará —haga lo que haga el PP saldría adelante, porque ya tiene garantizados 60 votos— para constituir una ponencia, pedida también por el lehendakari, Patxi López. En ella se debe hablar y acordar, con discreción y en confianza, lo relativo a la convivencia y la adecuación de políticas, entre ellas la penitenciaria, a la era post ETA. Aralar seguía ayer en contacto con el secretario general del PP, Iñaki Oyarzábal. “Las palabras del lehendakari ayudan al acuerdo”, dijeron fuentes cercanas a él.

Queda por resolver la postura definitiva del PP, que quiere asegurarse cómo será la presencia 'abertzale'

López salió a los pasillos en un momento del pleno para rechazar el ataque de un grupo de manifestantes a la Cámara con objetos contundentes, botellas, huevos y pintura, y dio en público al PP las garantías que el miércoles le prometió por teléfono a su presidente, Antonio Basagoiti. Quien acuda a la ponencia deberá “rechazar nítidamente la violencia, condenar asesinatos y hacer una revisión crítica del pasado”, dijo.

La redacción ha quedado reducida al mínimo imprescindible, apenas línea y media. En ella aparecen las palabras “convivencia” y “abierta”, sobre el objetivo y el carácter del foro, respectivamente. Ayer volvió a verse, no obstante, que las relaciones entre PSE y PP están tirantes. En una discusión sobre la pretensión de que el Gobierno suprima las delegaciones en el extranjero, el socialista Óscar Rodríguez dejó ver un cierto “hartazgo”, que admitieron como generalizado fuentes del grupo Fue “un toque de atención” a los crecientes desmarques y, a las críticas “abruptas” al lehendakari. “Para nosotros ha merecido la pena y queremos agotar la legislatura, pero no a toda costa”, dijo Rodríguez.

Si el lehendakari es “el problema” para cambiar la fiscalidad, como dijo el PP la semana pasada, “si somos manirrotos y piensan que queremos hacer del Parlamento un altavoz a Batasuna” o que las delegaciones son “chiringuitos para colocar amigos”, su apoyo al Gobierno “no se sostiene”. “Ustedes verán” pero “no piensen que serán los premiados, ni el autonomismo vasco el beneficiado, advirtió. El popular Carmelo Barrio acusó a Rodríguez de “dramatizar” en exceso.