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Interinos ‘#nimileuristas’

La reducción del 15% de jornada y sueldo impuesta por la Generalitat dejará por debajo de 1.000 euros el sueldo de muchos empleados

De izquierda a derecha, Vladimir Olivella, Mari Carmen Lorenzo y Antonia Sánchez, los tres afectados por las medidas laborales de la Generalitat.
De izquierda a derecha, Vladimir Olivella, Mari Carmen Lorenzo y Antonia Sánchez, los tres afectados por las medidas laborales de la Generalitat.

El próximo martes 2 de abril está previsto que entre en vigor la reducción del 15% de jornada y sueldo que la Generalitat ha impuesto a 6.800 interinos. Trabajarán una hora y ocho minutos menos cada día. La medida forma parte del paquete de recortes para ahorrar 625 millones de euros en el capítulo de personal y tiene una vigencia de dos años. Los afectados son personal administrativo y técnico: el 25% del total de 28.000 interinos que tiene la Administración. Muchos son mileuristas pelados, que tras el recorte se quedarán por debajo de los 1.000 euros de sueldo mensual neto. Serán nimileuristas. De la reducción de jornada se libran casi 2.000 interinos de los servicios de justicia, 9.000 y pico docentes y otros 9.000 profesionales de los servicios sanitarios.

Vladimir Olivella: “Habrá que hacer malabarismos”

Vladimir Olivella tiene 38 años y atiende al público en cuestiones de transporte en el Departamento de Territorio y Sostenibilidad. Cobra 1.200 euros, que se quedarán en 1.020, de los cuales el alquiler se llevará la mitad. “Habrá que hacer malabarismos”, dice. Se plantea buscar otro trabajo para complementar, y recuerda que entre salario neto y diferido acumula un descenso de retribución del 27%. Como todos sus compañeros, desconoce cuál será su horario a partir del lunes 2. “Nosotros somos tres y dos somos interinos; se han metido en un buen lío, aquí en el departamento los interinos suman el 25% del personal”.

Los sindicatos CC OO; UGT e IAC han agotado los calificativos (negativos) para juzgar el global de los recortes, que aseguran que tienen como resultado 30 años de retroceso en las condiciones laborales y salariales de los empleados públicos. Además, mantienen que imposibilitarán prestar servicio con normalidad. En el caso de los interinos mileuristas, alertan de que el recorte salarial es “insostenible”. Sobre todo si se suma a la rebaja salarial que acumulan: el 5% del Gobierno de Zapatero en 2010, dos congelaciones sucesivas… y este año 2012 otro recorte del 5%, en dos partes: paga de verano (3%) y paga de Navidad (2%).

Aparte del salario, el paquete de medidas de ahorro aprobado antes de Navidad por el Gobierno de Artur Mas incluye la eliminación de beneficios sociales que los sindicatos entienden que son salario diferido. Por ejemplo, se han eliminado las bufandas (una paga extra), el tique comedor los días de jornada partida y el fondo de acción social, una bolsa fondo de ayudas para extras como el dentista y ayudas para los hijos. Estas partidas son un empujón para afrontar los gastos cuando el sueldo no da mucho de sí.

Mari Carmen Lorenzo: "Con el horario partido será un follón"

Con 53 años y después de 10 trabajando en la Administración, la nómina de Mari Carmen Lorenzo será de 916 euros el próximo mes de abril. Trabaja de administrativa en una escuela de Terrassa (Vallès Occidental) y como la mayor parte de los mortales, tiene hipoteca e hijos. Está a la espera de que la dirección le comunique su nuevo horario. “Ya me dirás cómo lo hacen con nuestro horario, que es partido, de 8.30 a 14.00 y de 15.00 a 17.00 horas”. Lorenzo asegura que la reducción “será un follón”. Hay mucho trabajo como para hacerlo en menos horas, y cita la situación de compañeras suyas que tienen la dedicación partida en dos escuelas: “Cómo lo harán?”.

Desde CC OO, Guillem Sabaté considera la reducción de jornada una medida “inútil porque el ahorro es insignificante para la Generalitat, ineficaz por la difícil gestión que tendrá e injusta porque menosprecia el trabajo de los interinos y les agravia ante los funcionarios”. Xavier Casas, de UGT no se cansa de repetir que la reducción deja a los interinos de la escala salarial más baja al borde del salario mínimo interprofesional, fijado en 641 euros, una apreciación, con todo, exagerada. Los subalternos (la categoría más baja, a la que pertenecen los conserjes) cobran unos 950 euros, de modo que la reducción les dejaría en apenas 800.

El responsable de administración pública de CATAC, Lluís Blanco, alerta de otra cuestión: y es que a solo una semana de la entrada en vigor de la reducción, los 6.800 afectados todavía no saben cuál será su horario. El borrador del acuerdo que aprobará el martes el Gobierno catalán fija que serán los secretarios generales quienes “determinen y notifiquen” a los afectados su nuevo horario. El acuerdo también abre la puerta a la compactación de jornada, algo que los afectados piden con el objetivo de tener las tardes libres para buscar otro trabajo. La compactación también podría suponer tener un día libre. En cualquier caso, Blanco sostiene que dejar en manos de los secretarios los horarios puede dar lugar a “arbitrariedades y situaciones de discriminación”.

Fuentes del Departamento de Gobernación aseguran que internamente se ha trabajado en los nuevos horarios en función de las necesidades de cada servicio afectado, y que si no se han comunicado es porque no se puede transmitir una cuestión que todavía no ha sido aprobada por el Gobierno. El Ejecutivo lo hará el próximo martes, pero los sindicatos consideran que el tiempo es demasiado justo para comunicar los nuevos horarios a casi 7.000 personas.

Antonia Sánchez: "Necesitaré otro trabajo"

“Me quitarán 178 euros”, dice de corrido Antonia Sánchez, 47 años, 11 en la Administración. También trabaja en una escuela, en este caso de Rubí (Vallès Occidental). Describe su situación como “crítica”. Está separada, su ex no le ayuda y tiene dos hijos adolescentes. “Necesitaré un segundo trabajo, porque con 900 euros no pasamos, ya iba justa, pero ahora…”, suspira por teléfono mientras se come lo que lleva en la fiambrera. Sánchez tiene la esperanza de que le dejen hacer horario intensivo, para tener las tardes libres, pero es consciente de que en las escuelas los administrativos tienen “horario especial, partido”.