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LA CRISIS DEL SISTEMA FINANCIERO

Los depósitos de Banco CAM crecen 200 millones tras un año de fugas

Los clientes sacaron 3.407 millones de euros solo entre enero y julio de 2011

Una oficina de la CAM en Alicante.
Una oficina de la CAM en Alicante.

Banco CAM (la antigua Caja Mediterráneo) ha sufrido en el último año el devastador impacto del miedo de sus clientes y de la desconfianza en su futuro en forma de fuga de depósitos. La debacle de la entidad financiera alicantina, que tuvo que ser intervenida por el Banco de España a finales de julio del año pasado, obligó al supervisor a abrirle una línea de liquidez de 3.000 millones de euros para que la salida de depósitos no estrangulara a la caja de ahorros.

La CAM empezó a perder depósitos en octubre de 2010, al mes siguiente de que su asamblea ratificara la fusión fría con Cajastur, Caja Cantabria y Caja Extremadura, según recoge el propio Banco de España en el expediente disciplinario abierto a 49 exdirigentes de la entidad. La tendencia se agudizó en los meses siguientes. Y la sangría no se ha frenado hasta el pasado diciembre, cuando por primera vez en más de un año Banco CAM logró elevar sus cifras totales de depósitos captados. Ese mes, la entidad cerró con 200 millones de euros más en depósitos que en el anterior, según información a la que ha tenido acceso este periódico a través de fuentes de la red comercial de Banco CAM.

El punto de inflexión, de un goteo que los expertos en el sector alertan que era difícil de frenar, en la evolución de los depósitos es interpretado como un reflejo del esfuerzo realizado por la red comercial de la entidad financiera alicantina, pero sobre todo fruto de la confianza que hay en los nuevos gestores, Banco Sabadell, según contextualizan las mencionadas fuentes. De hecho, diciembre de 2011 fue el mes en el que Banco CAM cambió de dueño. El Banco de España adjudicó el 7 de diciembre al Sabadell la entidad alicantina. Fue el único postor que se presentó a la puja. Y el precio simbólico fue de un euro.

El goteo en la pérdida de fondos comenzó en octubre de 2010

La fuga de depósitos que sufrió la CAM tuvo su capítulo más dramático entre el 1 de enero y el 22 de julio del año pasado, fecha esta última en la que se intervino la CAM. El supervisor estima que durante ese periodo los clientes de la entidad retiraron 3.407 millones de euros en depósitos. De ese total, un total de 2.503 millones de euros salieron de la antigua caja de ahorros a partir del 30 de marzo, fecha de la ruptura del acuerdo de fusión.

Los 900 millones de euros restantes se fueron sacando durante los meses en los que se suponía que la entidad había logrado estabilizar su situación al encontrar nuevos socios de viaje y terminar con el baile de novios y de rechazos con los que se encontró en su camino. El expediente del supervisor también detalla que del total de fondos retirados, hubo una “significativa proporción de pérdida de los correspondientes particulares”, mientras que 2.000 millones de euros fueron vencimientos mayoristas.

Banco CAM está en plena restructuración. La entidad vendió hace poco más de una semana su participación del 5,1% en el grupo turístico alemán TUI por 77,548 millones de euros. Y el proceso de desinversión seguirá en los próximos meses. Las mejores participaciones de una cartera mayor pueden tener un valor de unos 150 millones de euros, según fuentes del mercado.

Expertos achacan el cambio a la confianza en los nuevos gestores

En paralelo, sus antiguos gestores están inmersos en distintos frentes por su deficiente gestión y la supuesta alteración de la realidad contable de la caja. El Banco de España ha abierto un expediente disciplinario a 49 exdirectivos de los distintos órganos de gobierno de la entidad. Por otro lado, la exdirectora general de la CAM María Dolores Amorós está pendiente de conocer la sentencia por su demanda laboral contra su despido fulminante por parte de los administradores nombrados por el supervisor. Y, por último, la Audiencia Nacional aceptó en noviembre una querella contra Amorós y contra otros directivos en la que se les acusaba de delito societario, estafa y falsedad documental.

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