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El Parlament revisará el presupuesto de las sindicaturas y del CAC

La cámara catalana tendrá la última palabra también sobre las cuentas del Sindic de Greuges y de la Oficina Antifraude

El Parlamento catalán tendrá la última palabra sobre los presupuestos de la Sindicatura de Cuentas, el Síndic de Greuges, la Oficina Antifraude (OAC) y el Consejo del Audiovisual de Cataluña (CAC) a partir de la aprobación de la ley de acompañamiento de las cuentas de la Generalitat para 2012.

La Mesa de la Cámara ha iniciado ya una ronda de contactos con los grupos con el objetivo de lograr el máximo consenso y presentar una enmienda conjunta de todos los partidos que otorgue al Parlament capacidad para supervisar los presupuestos de estos cuatro órganos. En la reunión de este martes, la Mesa —en la que están representados CiU, PSC y PP— presentó una propuesta de texto para “armonizar” las leyes que rigen estos cuatro organismos con el objetivo de que, como ya sucede con el Síndic de Greuges, el Parlament deba aprobar sus cuentas. Hasta ahora, la Sindicatura de Cuentas, Antifraude y el CAC aprobaban sus propias cuentas, que luego remitían al Gobierno para que este las incluyese en una sección específica de los presupuestos de la Generalitat. CiU, PSC y PP ven con buenos ojos la medida, por lo que, aunque se busca sumar a todos los grupos, la propuesta cuenta con una mayoría suficiente para salir adelante. Aunque la negociación todavía está abierta y podrían introducirse variaciones, el borrador de la propuesta estipula que los presupuestos de estos cuatro órganos se debatan y aprueben en el Parlament antes de remitirse al Departamento de Economía.

“Los proyectos de presupuestos de la Sindicatura de Cuentas, el Síndic de Greuges, el CAC y la OAC deberán elaborarse de acuerdo con las normas que dicte el departamento competente en materia de economía y finanzas para elaborar los presupuestos de la Generalitat”, afirma el borrador. Sin embargo, varias fuentes de la Mesa han reivindicado que la independencia de estas instituciones seguirá estando garantizada y que el objetivo que persigue la medida es que estas cuentas tengan una mínima supervisión “de la que hasta ahora carecían”. Otro de los objetivos es que, en un contexto de austeridad como el actual, estas instituciones no queden al margen de medidas como la renuncia de los altos cargos de la Generalitat a una de sus pagas dobles —algo que hasta ahora quedaba a la elección de cada organismo—.