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Una serie para combatir la propaganda yihadista

Una producción árabe mostrará la infernal vida en Raqqa, principal bastión del ISIS

Aunque las primaveras árabes se hayan tornado en inviernos, algunas cosas han cambiado para siempre en la región, como la mayor audacia de los productores de las tradicionales series de Ramadán. La cadena por satélite MBC, la más vista en el mundo árabe con más de 130 millones de telespectadores, este año apuesta fuerte con Garabibi sud (Cuervos negros), la primera serie mundial donde el autodenominado Estado Islámico o ISIS es el protagonista. Compuesta de 30 episodios, Garabibi sud cuenta seis días en la vida de Raqqa, la capital del califato yihadista. “

Los guionistas se han inspirado en los relatos de yihadistas capturados y de personas que escaparon del territorio controlado por el ISIS. Los hechos contados son ciertos en un 95%”, cuenta Aymen Mabrouk, un actor tunecino de 36 años que interpreta a uno de los emires del grupo. Concretamente, el responsable de los explosivos. “La producción de la serie, que ha durado un año, no ha sido fácil. Hemos recibido amenazas de muerte, y las medidas de seguridad eran extremas. Nos protegía el Ejército libanés”, apunta Mabrouk, un fornido actor, con la cabeza rasurada y una tupida barba que se ha especializado en papeles de malo de la película.

Para dar mayor veracidad al producto, entre el elenco de actores de Garabibi sud los hay venidos de todos los rincones del mundo árabe. Y no podía faltar un tunecino, pues el pequeño país magrebí es el que ha enviado más voluntarios a combatir a Siria e Irak, hasta 5.500 según un estudio de la ONU. “Algunos luchan contra el ISIS con bombas. Nosotros hemos preferido hacerlo con el arte. En la serie se muestra lo miserable que es la vida en el califato. Los chicos deben saber que no es cierto lo que venden los yihadistas”, espeta Mabrouk, cuya carrera como intérprete despegó en Italia y puede presumir de un currículum internacional tanto en el cine, el teatro o la televisión.

“Nunca había hecho de terrorista. Ha sido como sentirse en un agujero negro, puro pesimismo”, añade. Si consigue transmitir esas sensaciones en la pantalla, su serie será el mejor antídoto contra el reclutamiento de nuevos jóvenes.

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