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Cómo cambiar la opinión de quienes desacreditan el feminismo (en tu círculo cercano)

Hablamos con la líder de FEMEN, Lara Alcázar, la actriz Alba Galocha y la articulista Barbijaputa sobre cómo afrontar discusiones y argumentos equivocados sobre el feminismo

Imagen de la última manifestación del día de la Mujer en Madrid.

Ahora que el feminismo está en boca de todos, algunas y algunos perciben micromachismos, (y macros), que antes pasaban por alto. Actitudes y argumentos que se caen por su propio peso, pero que todavía están muy normalizados por el peso del patriarcado (predominio o mayor autoridad del varón en una sociedad o grupo social). ¿Qué debemos hacer si surge la conversación en torno al feminismo y el primer razonamiento es del tipo, “no me molesta el feminismo pero prefiero la igualdad”?

Para ello hemos contado con Lara Alcázar, líder y fundadora de FEMEN en España, Alba Galocha, actriz y modelo feminista, y con la articulista, Barbijaputa, autora de La chica miedosa que fingía ser valiente muy mal o Machismo, 8 pasos para quitártelo de encima. En este último explica que "Cuando se aborda el feminismo por primera vez, las preguntas típicas de muchos hombres que acaban de aterrizar son por ejemplo: ¿Por qué el movimiento que busca la igualdad se llama feminismo? ¿Es que no podíais haber elegido una palabra más igualitaria? ¿No es acaso una declaración de intenciones que la lucha por la igualdad de derechos lleve un nombre que ya de entrada parece favoreceros a vosotras?" [...] Más adelante Barbijaputa aclara "Es curioso como muchos hombres apelan a la necesidad de cambiarle el nombre y de llamarlo "humanismo" o "igualitarismo", sin tener en cuenta que esos movimientos ya existen, y que cada uno tiene sus propias teorías que en ningún caso tienen que ver con la opresión de la mujer".

¿Cómo abordar una discusión si los hombres no están de acuerdo en llamarlo feminismo y, además, las mujeres presentes aplauden su postura?

Lara Alcázar: El feminismo promueve la igualdad real entre hombres, mujeres y personas de distinto género. Realmente decir que se prefiere la igualdad al feminismo bebe del mito del “hembrismo” creado y alimentado por el machismo con el fin de desacreditar la lucha de las mujeres contra la discriminación. Así que esto es como si dijeran “no quiero agua, prefiero H2o”...

[No querer llamarlo feminismo] "Esto es como si dijeran “no quiero agua, prefiero H2o”

Alba Galocha: Mantener la calma es esencial, estamos educando y conversando, no discutiendo, por lo tanto no es bueno perder las formas. A veces es difícil, pero funciona. En estos casos, recurrir a la empatía, si la hay por su parte, suele surtir efecto. Ponerlas en el lugar de la mujer que ha sufrido la agresión, contar experiencias propias, del día a día… Seguro que se sienten identificadas. Todas las personas lo sufrimos, aunque no nos demos cuenta...

Barbijaputa: Pues le diría que después de siglos de lucha, ellos, que acaban de llegar, no están muy legitimados para opinar. A ellas les diría que si pueden opinar en público sin permiso del marido como han hecho, es gracias a ese movimiento al que ahora quieren cambiarle el nombre. O simplemente: "Bien dicho, me pasa igual con los bocatas calamares, no me disgustan pero prefiero un buen mollete con calamares dentro". 

¿Qué datos o argumentos son los más indicados para que quien no aplauda el feminismo acabe haciéndolo?

L.A: Ante todo no podemos pretender cambiar la mentalidad y perspectiva de las personas del día a la mañana, de una hora a otra tomando un café, pero sí podemos motivarles a hacerse preguntas. Algo que puede dar resultado es intercambiar los papeles, y darle la vuelta a la situación, ¿qué pasaría si a quien le pasara eso fuese un chico? Si el que recibiera esos comentarios fuese un hombre, y más interesante aún, ¿cómo sería su reacción? Hacerse preguntas y cuestionarse las situaciones cotidianas donde se hace uso o se disfruta del privilegio de ser hombre dentro de la sociedad patriarcal es el primer paso para llegar a ver que no existe igualdad real.

A.G: El término feminismo se ha maltratado mucho, así que empezar por explicar que consiste en la igualdad es un buen paso. Los datos hablan por sí solos, hacerles pensar en por qué hay tantas asesinadas, por qué esos hombres se sienten con el derecho a matar a esas mujeres. Pensar en la sociedad patriarcal en la que vivimos; la publicidad, las películas, las revistas, los juegos de consola… no nos damos cuenta hasta que nos hacen pensar en ello, a mí también me pasó. Puede que no les convenza en el momento, pero se fijarán y se darán cuenta de que es así, vivimos en una sociedad patriarcal.

B.J: El proceso de concienciación cuesta mucho más tiempo que oír un simple dato, pero creo que si tuviera que elegir uno con el que empezar, daría el de la OMS, que cataloga la violencia contra las mujeres de proporciones pandémicas en todo el mundo.

Imagen de la manifestación del pasado 8 de marzo en Madrid.
Imagen de la manifestación del pasado 8 de marzo en Madrid.

¿Qué hacer si te envían (WhatsApp, Facebook…) imágenes que denigran y sexualizan a la mujer, y al manifestar tu descontento, su respuesta es reprocharte que no tienes sentido del humor?

L.A: Lo primero en todo caso sería reprochar a la persona que me ha hecho llegar esa imagen, y posteriormente hacerles saber que ese tipo de bromas no son más que la normalización de una serie de comportamientos y pensamientos que reflejan la idea de una mujer objeto, pasivo y blanco de chistes misóginos.

A.G: A veces el silencio es la mejor de las respuestas. O un emoticono con un corte de manga ;)

B.JLe diría que su sentido del humor lo sufrimos nosotras en forma de cosificación y sexualización -normalizados gracias a su participación- y que dan lugar a agresiones y violaciones. Que el lenguaje y el humor machista son solo la base de una pirámide de violencia que no ven, una pirámide que tiene en su pico más alto los feminicidios. Animaría a que leyeran más sobre el tema, a ver si al hacer la conexión entre chiste machista y feminicidio dejan de verle gracia.

¿Cómo explicar a alguien que sus actitudes son machistas por mucho que crea tener un comportamiento educado?

L.A: Quizás deberíamos empezar por entender que la educación que recibimos está directamente ligada al sistema patriarcal que sustenta los roles de género y por ende la diferenciación de poderes entre hombres y mujeres. Por lo tanto, lo que muchas veces se ve como un halago es en realidad la manifestación de un aprendizaje entorno a un papel primitivo y machista que tenemos asumido como normal.

A.G: A veces es complicado, sobre todo cuando no se tiene mucha confianza. Voy a poner un ejemplo que me viene pasando las últimas semanas: me estoy sacando el carnet de conducir y mi profesor, en todas y cada una de las clases, suelta alguna perlita. Yo me lo tomo con humor, aunque me cabree, y le contesto en el mismo tono, sin faltarle al respeto, pero desacreditando los estereotipos a los que recurre “por soltar una gracieta”. Me gusta pensar que funciona y reflexiona sobre lo que acaba de decir.

B.JSuele funcionar el darle la vuelta a los géneros: "¿esto te haría la misma gracia si habláramos de un hombre?", "¿esta frase la habría dicho si el sujeto fuera hombre?", etc.

"Muchos apelan a la necesidad de cambiarle el nombre [al feminismo] y de llamarlo "humanismo" o "igualitarismo", sin tener en cuenta que esos movimientos ya existen, y que cada uno tiene sus propias teorías que en ningún caso tienen que ver con la opresión de la mujer"

¿Cómo convencer a quienes son buenas personas pero son machistas por culpa de su generación/tradición/entorno?

L.A: No puedo concebir la idea de buena persona ligada a un pensamiento que defiende que otro género es inferior al suyo... Así que supongo que en todo caso se trataría de tratar de reeducar y desaprender a base de pequeños actos cotidianos, tomando conciencia de las diferentes situaciones de desigualdad que atraviesan las mujeres a diario y en su vida. Todo el mundo puede ser feminista, y nunca es demasiado tarde para ponerse del lado de la igualdad.

A.G: Me gusta regalar libros y Todos deberíamos ser feministas de Chimamanda Ngozi Adichie es mi favorito en estos casos.

B.J: Creo que el relacionar cosas de su día a día que fomentan y perpetúan la VG es efectivo. El problema de la falta de concienciación es que no ven cómo colaboran con ese pico de la pirámide que acaba con 70 mujeres asesinadas cada año.

Si las cifras de hombres que han matado a mujeres no les parecen suficientemente graves y se aferran a argumentos anecdóticos para tirar piedras contra el feminismo, ¿Qué actitud debemos seguir?

L.A: Desde luego nunca caer en la provocación, y bien es cierto que en este tipo de situaciones, llegados a ese punto probablemente lo más inteligente sea no seguir compartiendo nuestro valioso tiempo con alguien que piensa que la violencia y el terrorismo machista son algo banal. Ese mismo tiempo podemos emplearlo en hablar con personas que realmente quieran escuchar y seguir avanzando y colaborando en la lucha contra el feminicidio.

A.G: Hay días en los que a uno no le apetece educar, y gente con la que no hay nada que hacer. Soy de las que piensa que no es bueno hacerse mala sangre así que si no hay manera, a otra cosa, esa persona no está en el mundo, por lo menos no en el mío.

B.J:  Si no les parece grave es porque no han entendido aún que están muertas porque eran mujeres, que de haber nacido hombres, seguirían vivas. Todas, las más de mil que llevamos en estos años que estamos contabilizándolas.

¿Por qué muchas personas todavía entienden el feminismo como una ofensa o simplemente algo irrelevante o no prioritario? ¿Cómo le damos la vuelta a eso?

L.A: Porque a lo largo de la historia al sistema le ha interesado mantener su estatus y su estabilidad. El feminismo para el patriarcado es una amenaza, hacia sus privilegios, sus mecanismos de control, su economía, y su poder. Desde el primer momento en que el feminismo ganó terreno y representación, y demostró que era una lucha legítima y necesaria, su empeño ha sido desacreditar su nombre y su labor. La lucha de las mujeres y la lucha por la igualdad es una prioridad en cuanto las mujeres conformamos la otra mitad de la sociedad, y seguimos siendo consideradas ciudadanas de segunda, seguimos siendo menospreciadas, y estigmatizadas física y políticamente.

A.G: La sociedad nos intenta vender que el feminismo es malo, que es el antónimo de machismo. Nuestro deber y trabajo como feministas es cambiar su perspectiva y hacerles reflexionar. Creo que el hacer pensar a la gente es la base de todo cambio social.

B.JPorque no están concienciadas. Y cuando todas lo estén, el feminismo ya no será prioritario.

Alba Galocha: "[El feminismo es] la revolución más pacifista, bonita y tristemente larga de la historia"

¿Cómo conseguir que el término deje de estar denostado en sectores que ignoran su significado?

L.A: A través de la concienciación, de compartir espacios y palabra, aunque a veces pueda resultar incluso tedioso. Pero tenemos que hacer salir el feminismo a la calle, a las instituciones, a los medios, para que el mensaje sea claro, entendible y por tanto, susceptible de ser compartido cada vez por más personas. Independientemente de cualquier otra categoría, el feminismo ha de ser una lucha transversal a todas las agendas y capas de la sociedad.

A.G: Hacer que esté en todas partes, hablarlo, utilizarlo, gritar a los cuatro vientos que somos feministas hasta que llegue a todos como lo que es, la revolución más pacifista, bonita y tristemente larga de la historia.

B.J: Haciendo pedagogía, presionando a políticos, manifestándonos, ayudándonos entre nosotras a tomar conciencia, justamente lo que estamos haciendo cada día las feministas.

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