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Día del padre: ¿permisos de paternidad de un mes? Ellos quieren más

Desde el pasado enero, este permiso pasó de los 13 días existentes hasta el mes de duración. Es insuficiente

Día del Padre
Un padre da la mano a su bebé

En 2008 el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero aprobaba la ampliación del permiso de paternidad desde los 13 días existentes hasta el mes de duración. Casi una década después, los hombres cuyos hijos nacieron a partir del 1 de enero de 2017 han podido empezar a disfrutar de esta medida que se fue retrasando año tras año al no ser dotada económicamente en los Presupuestos generales del Estado. Recordar ese derecho es fundamental este domingo, día en el que se celebra el Día del Padre.

Para los que ya tenían un hijo con anterioridad, como Pablo Rebaque Díaz, la diferencia es apreciable: “Esos 15 días de más se notan. Este año, por ejemplo, aún dispongo de todas mis vacaciones, que necesitaré y mucho, mientras que con mi otro hijo tuve que gastarme vacaciones pues solo con el permiso estaba lejos de sentirme preparado para volver a la rutina”. Su opinión la comparte Carles Fons, que como Pablo volvió a ser padre en enero. Para este técnico de formación profesional. la ampliación supone “quince días más para ser corresponsable en las tareas de cuidados con tus hijos e hijas”. Al final, como añade Sem Campón, que también repitió paternidad en el primer mes de 2017, “más tiempo implica más tranquilidad, la posibilidad real de ir haciendo las cosas bien, de estar donde haces falta de verdad, donde quieres y necesitas estar”.

La sensación, para Pablo Rebaque, es que con un mes se alcanza “el mínimo imprescindible” para que los padres tengan tiempo “de reordenar” su vida familiar antes de volver a la rutina. “Los trece días eran una broma y los dos días un insulto”, añade el informático, que no obstante matiza que es necesario que la duración del permiso de paternidad sea aún mayor. Una idea bastante generalizada entre los padres que como Sem Campón ven en esta ampliación “un avance y una ventaja”, pero también “un parche más” en un permiso que sigue siendo “a todas luces, insuficiente”.

En búsqueda de la corresponsabilidad

“Con un mes un bebé aún es muy dependiente de su madre, lo que prácticamente la incapacita para hacer otras tareas. Si el padre tiene que volver a una jornada de ocho o más horas, ¿cómo hacer para organizar las tareas del hogar? ¿Cómo te apañas si tienes otro niño y no puedes disponer de abuelos o pagar a una persona que te ayude? ¿Y si cae enfermo uno de los niños o los dos, o peor aún, la madre? Es una época muy complicada y una sola persona en casa no es suficiente”, reflexiona Pablo.

El sentir del informático madrileño es cada vez más generalizado entre unos padres más implicados tanto en el cuidado de los hijos como en las tareas domésticas. Por eso el nuevo permiso va también en consonancia con la evolución de la figura paterna. Y por eso, quizás, sigue sabiendo a poco. “Para el ejercicio de la corresponsabilidad nos encontramos barreras de dos tipos, unas de tipo político y de otras de tipo individual. Las de carácter político se podrían ir resolviendo con medidas. Ahora bien, las barreras que hemos de ser capaces de superar los hombres, ya que solo nos compete a nosotros, son las relativas a comprender cómo ha sido construida nuestra forma de ser hombre”, argumenta Carles Fons. Para el técnico de formación profesional los hombres aprendemos a ser hombres “a través de un proceso de socialización de género que se produce en una sociedad machista y patriarcal”, algo que provoca que en la actualidad siga quedando “mucho camino que recorrer para modificar esta forma de ser y vivir”. En ese sentido, según Fons, la corresponsabilidad sería “la mayor aportación a la igualdad” que podemos hacer los hombres.

Sem Campón, por su parte, afirma no ser partidario del término corresponsabilidad ya que en su opinión ya existe el de responsabilidad. Sin adornos. “Es lo que significa esa palabra. Es ni más ni menos que eso, hacerte y ser responsable, y punto: con la pareja, con tus hijos, con la sociedad”. Para el diseñador los hombres no pueden permitirse ser “unos invitados” en su propia familia: “No vale “ayudar”. ¿Ayudar a qué? ¡Asume tu papel de padre e implícate! Que para eso habéis tomado la decisión juntos”.

Próxima parada, ¿permisos de 16 semanas?

“Mientras el permiso de los padres no se iguale en duración al de las mujeres estas seguirán marcadas en el ámbito laboral”, afirma Pablo Rebaque. Y a esa idea, unida al ideal de igualdad, se aferran muchos padres para pedir una nueva ampliación de los permisos de paternidad. “La próxima conquista ha de ser la de las 16 semanas en los permisos de paternidad y maternidad”, reclama Carles Fons.

Para Sem Campón con este tipo de permisos de igual duración se podrían “borrar las desigualdades laborales que sufren las mujeres actualmente por el hecho de ser madres”. Sin embargo, para este diseñador gráfico y multimedia “lo ideal” serían permisos transferibles que se “pudiesen adaptar” a las distintas realidades de cada familia. ¿Algo así sería factible hoy día? “Ni por asomo. Hoy es una utopía; sería una trampa. Si dejamos elegir, el grueso del peso final recaería de nuevo sobre las madres, como lo ha sido hasta ahora, y todo seguiría siendo igual. No avanzaríamos. No estamos preparados para algo así. Por eso creo que inevitablemente el paso previo para esta generación es el de apostar por permisos iguales e intransferibles para ambos progenitores”, reflexiona. Y educar en igualdad, porque como añade Pablo Rebaque “no se percibe la crianza como algo compartido, sino como una tarea de la madre que en ocasiones recibe la “ayuda” del padre”.

Carles Fons, por su parte, considera que la sociedad ha de hacer “la reflexión sobre si los tiempos de vida con los que funcionamos son válidos para cuidar y atender a las necesidades básicas que cubren las tareas reproductivas”. En ese sentido, considera un ejemplo medidas como la ampliación de los permisos por nacimiento o adopción a un año, en vigor en algunos países europeos; o la reducción de la jornada de trabajo a seis horas, ya que ambas proporcionarían a los padres “la posibilidad de ejercer realmente la corresponsabilidad en los cuidados, en las tareas de casa, en la paternidad, y en todos y cada uno de los ámbitos de nuestras vidas”.

“Los beneficios de una ampliación de tiempo en el permiso de paternidad serían enormes en múltiples aspectos y para todo el mundo: padres, madres, hijos, empresas y sociedad”, añade Sem, que lamenta que “ver y pensar a largo plazo no sea uno de los puntos fuertes en la idiosincrasia de nuestro país”. Entre esos beneficios, según Carles Fons, estaría el hecho de que los padres tendrían la posibilidad “de conectar realmente con sus hijos desde el nacimiento, abandonando la figura del padre ausente”. Una presencia “activa e implicada” a la que también alude Sem: “Los primeros meses de vida de un niño son un momento único e irrepetible, muy especial y necesario para crear y afianzar vínculos afectivos con el bebé y si estás ausente ese tiempo, esos momentos no los vas a poder recuperar jamás”.

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