Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los hombres mayores con hijos viven más

Un estudio asegura que la esperanza de vida aumenta en casi dos años en el caso de los varones sexagenarios

Un padre pasea con su hijo.

Tener hijos alarga la vida, así lo ha concluido un estudio sueco, publicado en el Journal of Epidemiology and Community Health este pasado lunes. Y viven más los padres, una buena noticia a pocos días de celebrar en España, este 19 de marzo, su Día.

De acuerdo con la investigación, las mujeres de 60 años con hijos tienen una esperanza de vida mayor, siendo de 24,6 años más, comparado con los 23,1 años de vida más que tienen aquellas que no tienen descendencia. La diferencia es aún mayor entre los hombres. Estos, a la misma edad -60 años-, tienen 20,2 años de esperanza más de vida que los que no tienen hijos, siendo en este caso de 18.4 años. Lo que indica casi dos años de diferencia. La muestra de la investigación fue de 1,4 millones de suecos nacidos entre 1911 y 1925.

El objetivo del estudio era averiguar si el apoyo de los hijos adultos a los padres ancianos es importante para la salud y longevidad de sus progenitores. Y estimar la asociación entre tener hijos y el riesgo de muerte, analizando si este aumenta con la edad o cuando la salud comienza a deteriorarse y la necesidad de apoyo de un miembro de la familia aumenta.

Además de analizar la edad, los investigadores tuvieron en cuenta factores como el estado civil, el nivel educativo y el número y sexo de los hijos. Aunque estudios anteriores habían determinado que aquellos padres que tenían hijas vivían más, esta nueva investigación ha llegado a la conclusión de que no existe una diferencia clara entre géneros en términos de esperanza de vida.

Los investigadores también decidieron evaluar si vivir próximo a un hijo tenía un efecto positivo sobre la esperanza de vida. Aunque los resultados no fueron concluyentes, “sí que parece que los padres sexagenarios que viven a más de 30 minutos en coche de la casa de sus hijos tienen menos riesgo de morir que aquellos que viven más cerca”. Aunque este dato pueda parecer subjetivo, los autores concluyeron que "parece ser que los hijos con mayor nivel educativo, que ayudan más a sus progenitores, suelen vivir más lejos de sus padres". Dato que no se da en todos los países.

Los resultados de la investigación son puramente observacionales y no se pueden usar como un vínculo directo entre tener hijos y longevidad. “Es una realidad que muchos hijos adultos ayudan también a sus padres de una forma física, emocional y social. Pero si comprendemos lo que los hijos pueden ofrecer a un padre mayor, seremos capaces de proveer un apoyo similar a aquellos adultos que no tienen descendencia”, concluyen.

Puedes seguir De mamas & de papas en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Más información