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urbanismo

Europan 14: de ciudadanos a emprendedores

La vivienda ha dejado de ser una cuestión prioritaria del urbanismo para revalorizar el espacio público y la dinamización productiva.

Casa de Campo, Madrid. Ampliar foto
Casa de Campo, Madrid. Wikimedia Commons

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Helsinki, Varsovia, Hamburgo, Amsterdam, Toulouse o Madrid son solo algunas de los cuarenta y cinco ciudades participantes en la decimocuarta edición del concurso EUROPAN, presentado el pasado Lunes 13 bajo el lema "La ciudad productiva". Esta nueva edición, continua una línea de desarrollo que ha ido abandonando progresivamente la temática residencial que caracterizó las siete primeras ediciones del concurso desde su inicio en 1990, y que a raíz del giro dado en el EUROPAN 8 (2004-06) hacia la revalorización del espacio público y el acondicionamiento de las infraestructuras urbanas para la atracción de capitales, se ha concentrado en la definición de estrategias orientadas al fomento de la iniciativa privada para la regeneración de la ciudad.

Desde este punto de vista, las últimas ediciones se focalizaron en el diseño de políticas culturales participativas para la activación de "recursos comunes" (EUROPAN 11), la revitalización de barrios residenciales a través de la mezcla de usos y la formación de redes territoriales (EUROPAN 12), o el establecimiento de nuevos modos de cooperación entre agentes públicos y desarrolladores privados, la re-definición del arquitecto como emprendedor urbano, o el fomento del crowfunding para el desarrollo de intervenciones temporales (EUROPAN 13).

Europan 14: de ciudadanos a emprendedores

En el presente caso, la guía temática del EUROPAN 14 apuesta por volver a introducir actividades productivas en zonas residenciales, reinventando “proximidades proactivas” y “economías circulares cercanas” con el objetivo último de “integrar todos los ciclos de producción”. Para ello se han definido seis ámbitos estratégicos en los que los municipios pueden encajar los emplazamientos a desarrollar:

1. La reactivación de áreas residenciales mono-funcionales en barrios productivos mixtos que exploten la producción de valor de ciudadanos no residentes.

2. La implantación de viviendas y equipamientos en áreas de negocios que extiendan su producción de valor más allá del horario laboral.

3. La transformación de las calles vertebradoras de la ciudad en calles productivas.

4. El diseño de edificios multifuncionales en barrios consolidados.

5. El desarrollo de territorios suburbanos híbridos en las periferias mediante técnicas de agricultura urbana con circuitos de distribución cortos.

6. La regeneración de terrenos industriales obsoletos mediante prácticas urbanas innovadoras de ocupación temporal.

Siguiendo estas indicaciones, un total de seis municipios españoles han desarrollado sus propuestas. Grandes ciudades como Madrid, pequeños pueblos de colonización impulsados durante el franquismo como La Bazana, o emplazamientos turísticos costeros como Platja de Palma han apostado una vez más por intervenciones orientadas a la revalorización del espacio público. Madrid mediante la remodelación de seis plazas en el centro que potencien la Estrategia del Espacio Público de la ciudad, La Bazana a través de la reordenación de las cinco plazas que conforman la pedanía junto a una reutilización de los edificios públicos orientada a luchar contra la despoblación, y Platja de Palma adecuando las principales calles y espacios comerciales del municipio con una “identidad urbana” propia que contribuya a extender su productividad más allá de la temporada turística.

Por su parte, Alcoy y Torrelavega han elegido la edificación o rehabilitación de edificios multiuso como estrategia de revitalización de unos vacíos urbanos llamados a reconectar distintas partes de la ciudad mediante un nuevo nodo de actividad. Únicamente Barcelona ha decidido plantear un emplazamiento periférico al norte de la ciudad (situado entre Roquetas y Canyelles) cuyo programa, mixto por obligación, incluya viviendas sociales y equipamientos públicos además del resto de estrategias sugeridas por EUROPAN para la regeneración urbana.

Una proporción de 1 a 6 que resulta cuanto menos polémica si tenemos presente el incremento progresivo de la exclusión residencial en España durante los últimos años, así como la necesidad de rehabilitación de un extenso parque de viviendas construido antes de que existiera cualquier normativa básica sobre las condiciones térmicas de los edificios, y cuyos costes no pueden ser asumidos por sus propietarios sin una adecuada co-financiación por parte de las Administraciones Públicas.

Más allá de una simple cuestión de concursos de arquitectura, el problema de fondo es que la vivienda está dejando de ser uno de los ámbitos primordiales del urbanismo. Identificando el concepto de habitar con el de producir, las nuevas políticas urbanas han transformado las ciudades en las fábricas por excelencia del siglo XXI: lugares paradigmáticos donde se (re)produce el ciclo de revalorización del capital y cuya optimización queda a cargo de unos urbanistas transformados en directores de empresa. El objetivo primordial ya no es dar servicio a la ciudadanía, sino incrementar la productividad de unos ciudadanos que, abandonados a su suerte, han sido transformados en "emprendedores" urbanos.

Jorge León es socio de Martín y León Arquitectos y profesor de urbanismo en la Escuela de Arquitectura y Tecnología de la Universidad San Jorge.