Yo quiero ser
Sí quiero ser un político hispano. Y dedicar mi vida a negociar. Si no termino, y me llega el verano, no pasa nada por vacacionar

Yo quiero ser una chica Almodóvar. Como la Maura. Como Victoria Abril. Pasar de todo y no pasar de moda. Ir con Madonna en una limousine.
O quiero ser un político hispano. Como Pedro. Como Pablo. Como Albert. Vivir mil años como Mariano. Y si me imputan a un ministro... no saber.
Prefiero ser un político hispano. Como Mas, sobre todo como Homs. Con el PP y la CUP en cada mano. Pero jamás perder la subvención.
Y no parar de votar, de comicio en comicio. Si no es en el primero, ya saldré en el segundo. Y nunca preocuparme por si se cae el mundo, que convoco a un tercero.
Sí quiero ser un político hispano. Y dedicar mi vida a negociar. Si no termino, y me llega el verano, no pasa nada por vacacionar.
Podría ser del cambio asegurado. Socialdemócrata y transversal. O comunista si el público lo pide. O lo contrario, si todo sale mal.
O quizá ser el de los moderados, y tratar de vestirme como Albert. Jurar que soy el centro recatado. Y al final pactar con el PP.
Y no parar de votar, de comicio en comicio. Si no es en el primero, ya saldré en el segundo. Y nunca preocuparme por si se cae el mundo, que convoco a un tercero.
Encontrar la salida de este gris laberinto, de pasión y negocios con acuerdos e incestos, tener en cada puerto un amante distinto, que grite el votante: “¿Qué he hecho yo para merecer esto?”.


























































