Mi vocación
Todo el mundo tiene claro que tener vocación y disfrutar con ella es fundamental cuando se realiza un trabajo. También sabemos que hay profesiones en las que la vocación es imprescindible. Soy profesora de secundaria y bachillerato desde hace ya casi 18 años y esta actividad, que aún me apasiona, está llena de sinsabores y de incomprensión hacia sus profesionales en el día a día. Hace poco fue mi cumpleaños y un grupo de adolescentes, algunos de ellos con escasos recursos económicos, tuvieron un detalle conmigo que les supuso un desembolso económico importante. Ellos no lo saben, pero actos tan sencillos y a la vez tan importantes hacen que a profesionales como yo nos ayuden a seguir pensando que lo que estamos haciendo merece la pena. Os animo al resto de profesionales de la enseñanza a pensar que el trabajo bien hecho tiene sus pequeñas-grandes recompensas.— Christine Sanz Ahrens.


























































