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Reformas para el progreso

El acuerdo alcanzado por el PSOE y Ciudadanos no se puede entender desde la lógica de la resta, sino de la suma. Se ha tratado de buscar todo aquello que nos une a las diferentes fuerzas políticas que estamos en el Parlamento

En el día de ayer PSOE y Ciudadanos alcanzamos un acuerdo de legislatura. Culminan así largas jornadas de trabajo que, además de proponer un conjunto coherente de medidas para la reforma progresista de nuestra sociedad, muestran una forma de hacer que ya es, en sí misma, una reforma de nuestra vida política.

La sociedad española ha expresado una fuerte demanda de cambio. Y ese cambio no es sólo un cambio de fondo en las políticas, sino también un cambio en la actitud y en la práctica a la hora de hacer política. Es decir, abandonar el verbo vetar y abrazar el verbo acordar. Abandonar el verbo imponer y practicar el verbo dialogar en nuestra forma de hacer política. De modo que este acuerdo no sólo es una propuesta para el cambio, sino una expresión auténtica de ese cambio que la sociedad demanda.

Por eso, porque responde a una demanda social, este acuerdo al que hemos llegado no se puede entender desde la lógica de la cesión, sino desde la lógica de la ganancia, no desde la lógica de la resta, sino de la suma. Cuando acepté la encomienda del Jefe del Estado para proponer un gobierno, lo hice con la conciencia de que nuestro método de trabajo debía consistir en buscar todo aquello que nos une a las diferentes fuerzas políticas que estamos en el Parlamento. Y lo cierto es que son muchas las cosas que nos unen a todos, especialmente en el terreno de los principios. Todos queremos más justicia social, mejores derechos y más libertades para nuestros conciudadanos y conciudadanas, todos aspiramos a una mayor prosperidad material y a una mayor felicidad social.

Es verdad que divergimos en las medidas con las que es posible, o es mejor, alcanzar esos principios, pero también es cierto que en ocasiones se puede llegar al mismo lugar por diferentes caminos, y que no deberíamos arruinar la posibilidad de materializar un determinado valor socialmente compartido en aras de la pureza doctrinal de una medida concreta. También eso lo hemos aprendido en este proceso de negociación. De modo que, lejos de abandonar los principios de cada cual, ahora tenemos un mayor arsenal de medidas para ponerlos en práctica.

Hay métodos más fáciles para llegar a un acuerdo que otros. Y empezar por lo urgente es una buena forma de allanar el camino. Por eso, tanto Ciudadanos como PSOE hemos puesto como prioridad a las personas, y entre las personas a aquellas que tienen más necesidades, eso es lo urgente. Por eso, nuestro primer objetivo compartido es poner en marcha un plan de emergencia social que necesitan millones de españoles y españolas.

Nuestro primer objetivo compartido es poner en marcha un plan de emergencia social

De ahí que hayamos fijado un presupuesto extraordinario de 7.000 millones de euros para la próxima legislatura, en donde pondremos en marcha el ingreso mínimo vital para esos 700.000 hogares que no tienen ningún tipo de prestación y, dentro de ese plan de choque, establecer un complemento salarial para reducir la pobreza laboral en nuestro país además de aumentar las ayudas por hijo a cargo.

Ese plan de lucha contra la pobreza también va a tener dos planes específicos: acabar con la pobreza energética y terminar con el drama social de los desahucios, garantizando a todas aquellas familias que sufran casos de insolvencia sobrevenida una vivienda de alquiler social.

En lo que se refiere a educación, sanidad y dependencia, estamos de acuerdo en derogar todos los recortes y todas las reformas que durante estos últimos cuatro años ha planteado el Partido Popular. Es decir, vamos a paralizar la LOMCE, y a articular un gran pacto educativo por primera vez en nuestro país; vamos a recuperar la beca como derecho; vamos a impulsar un pacto por la ciencia; vamos a restablecer la universalidad de la cobertura de la sanidad y a recuperar la tarjeta sanitaria en los plazos que había antes de que el PP los recortara a 60 días; vamos a anular el copago farmacéutico a los pensionistas y suprimiremos los copagos aprobados durante estos últimos cuatro años en la Ley de Dependencia; vamos a abordar la incorporación al Régimen General de la Seguridad Social de los cuidadores no profesionales de la Ley de Dependencia que fueron expulsados durante la pasada legislatura; y también vamos a incrementar el permiso de paternidad y de maternidad, y garantizar la igualdad salarial entre hombres y mujeres.

Vamos a articular un gran pacto educativo por primera vez en
nuestro país

En el terreno económico y laboral, el acuerdo recoge la derogación de facto de la última reforma laboral y la aprobación de un nuevo Estatuto de los Trabajadores; nuestro compromiso por crear empleo y reducir la tasa de paro, en especial, el paro de larga duración y el juvenil; la subida del salario mínimo interprofesional; una reforma fiscal para mejorar la progresividad de los impuestos y la creación de un impuesto sobre grandes fortunas; el compromiso de no subir el IRPF a las rentas del trabajo, a la clase media y trabajadora de nuestro país, pero sí modificar el impuesto de sociedades para que las grandes corporaciones paguen más que en la actualidad; medidas de apoyo a los autónomos, la creación de impuestos medioambientales vinculados con la transición energética y la aprobación de una ley de lucha contra el cambio climático; un plan de lucha contra el gran fraude fiscal; la reducción del IVA cultural del 21% al 10%; y un plan especial para la incorporación y la recuperación del talento científico en nuestro país en cuatro años.

Estas y otras muchas medidas, hasta 200, como las que amplían los derechos y libertades recortados por el PP, como la derogación inmediata de los aspectos más conflictivos de la Ley de Seguridad Ciudadana, conforman la propuesta que será sometida a la investidura para formar gobierno, y que será votada previamente por los militantes del PSOE el próximo día 27 de febrero.

El acuerdo firmado no confronta sino que convoca a la mayoría de españoles a abrir, entre todos, un nuevo tiempo político en España. Un pacto abierto al resto de fuerzas políticas que crean en el camino del progreso y las reformas. Un pacto cuyo acierto reside en haber comprendido, PSOE y Ciudadanos, que la única victoria que esperan los españoles de sus políticos es el acuerdo.

Pedro Sánchez es secretario general del PSOE.