Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete

Propuesta innegociable

El PSOE debe rechazar con contundencia el programa de Podemos

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, presentó el lunes el documento que bajo el título Un país para la gente: Bases políticas para un Gobierno estable y con garantías fija la posición de su partido en la negociación con el PSOE para apoyar a Pedro Sánchez en la investidura. La propuesta supone, de hecho, un auténtico bloqueo a la posibilidad de formar un gobierno de coalición entre ambos partidos. No es más que la afirmación por parte de Podemos de posturas políticas que les permitan culpar a los socialistas de haber roto una negociación que ellos mismos hacen imposible.

La propuesta es innegociable, tanto por la forma como por el fondo. Iglesias escenificó una presentación agresiva en la que él mismo se postulaba como candidato a formar Gobierno con Sánchez y advirtiéndole de que le podría recibir hasta el jueves. Aparentemente ha olvidado que quien ha recibido el mandato del Rey para presentarse a la investidura es el líder socialista, y no él. Sánchez, por su parte, debería haber rechazado esa propuesta y esos modos de forma más convincente.

Al margen de las formas, el fondo del texto cierra cualquier posibilidad de acuerdo. Ni el capítulo económico y fiscal, ni el territorial, ni el de política exterior y defensa están en línea con el escenario de negociación propuesto por los socialistas. Por el contrario, los planteamientos de Podemos sobrepasan todos los límites fijados por el Comité Federal del PSOE, hacen imposible cuadrar las cuentas públicas, esquivan la legalidad constitucional en política territorial y alejan a España del eje central de la política comunitaria.

El documento tiene 98 páginas: es como si cada folio le fuera a costar a España mil millones de euros, porque las políticas sociales que propone suponen un aumento del gasto de 96.000 millones en tres años. En la memoria económica que incluye se desglosa la financiación de esos nuevos gastos, con ingresos extras de 12.000 millones por lucha contra el fraude, 28.000 millones en subidas de impuestos, 26.300 millones de un supuesto nuevo calendario de reducción del déficit y 29.700 por crecimiento económico. Unas cuentas muy alejadas de la realidad como socios de la Unión Europea.

En cuanto a la política territorial, se insiste en la convocatoria de un referéndum en Cataluña que permita ejercer el derecho a decidir, una reclamación que Iglesias sabe que impedirá cualquier acuerdo con los socialistas. Además, Podemos propone crear un Ministerio de Plurinacionalidad y un Consejo de Naciones y Comunidades, inventándose una nueva figura de la España autonómica. Por último, el documento incluye en su capítulo 7 una propuesta del papel de España en el mundo en la que presenta una enmienda a la totalidad de las relaciones de nuestro país con la UE y a los planteamientos de política exterior y de defensa que han integrado a España en los principales organismos internacionales desde los años ochenta.

En definitiva, Pablo Iglesias ha dado un paso más hacia unas nuevas elecciones al presentar una propuesta imposible e intentar culpar a Pedro Sánchez de no querer llegar a un acuerdo. En el camino, el líder de Podemos arriesga credibilidad y, probablemente, votos.