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El arte de cambiar de peso

Muchos actores han accedido a sacrificar su físico y engordar o adelgazar en poco tiempo para dar vida a un personaje

“¿Te ves capaz de adelgazarme?”, le dice Borja, un tipo regordete que quiere quitarse unos kilos de más, a María en la cinta Requisitos para ser una persona normal. Pero en la vida real la cuestión fue al revés. Manuel Burque, el actor que interpreta a Borja, tuvo que subir 15 kilos en dos meses y medio para poder encarnar al entrañable personaje. Como Burque, muchos han sido los actores que han accedido a sacrificar su físico por un personaje.

Pero, ¿cuál es el riesgo que corre la salud al engordar y adelgazar en poco tiempo? Lo explica Ángela Quintas, la responsable de hacer que Burque aumentara de peso. “Si se hace de manera correcta su salud no tiene por qué verse mermada. Pero puede ocurrir que sus parámetros lipídicos se vean alterados”, expone la experta en nutrición clínica, quien, además, confiesa que engordar no siempre es tan fácil como se cree. “Muchas veces cuesta subir de peso de manera saludable porque no consiste en comer todo lo que se quiera (bollería industrial, embutido, pan). Hay que comer cosas saludables que contengan poca cantidad de grasas saturadas”.

El actor de El partido confirma la tesis. “Fueron dos meses de sufrimiento. Tengo el metabolismo rápido”, cuenta Burque por teléfono desde Berlín, donde se encuentra rodando la serie Buscando el norte. Y es que para aumentar los 15 kilos tenía que comer siete veces al día. “Desayunaba tres veces; la comida era a base de muchos hidratos y proteínas, además de pan, postre y un batido. Luego la merienda y para la cena era lo mismo que la comida”, relata. Durante ese tiempo tuvo prohibida cualquier actividad física, incluido el sexo. Volver a su peso no fue tan difícil, solo le tomó dos meses.

El camaleónico Bale

Uno de los casos más famosos de adelgazamiento fue el del musculoso Christian Bale. En 2004 el intérprete quedó en los huesos tras bajar 29 kilos, para su papel como Trevor Reznik en El maquinista. El actor realizó una dieta extrema en la que comía únicamente atún y yogur. Al principio también acompañaba su régimen con ejercicio. Hasta que con el tiempo y tras la excesiva pérdida de peso “ya no podía ni correr. Era más como andar a tropezones”, confesó.

En aquel entonces, el protagonista de Batman: El caballero oscuro admitió que cuando leyó el guion pensó: “¡Qué bien! ¡Tendré la oportunidad de perder peso!”. Se ha ganado la fama de tener facilidad para engordar o adelgazar —un año después de El maquinista reapareció como Batman, donde tuvo que aumentar de peso y masa muscular, para luego volver a transformarse en un tipo raquítico en El ganador, papel por el que se llevó el Oscar a mejor actor de reparto—. Ahora, en cambio, no ha estado dispuesto a someterse otra vez a este tipo de dietas y ha declinado interpretar al creador de la escudería italiana Enzo Ferrari, pues “no puede engordar tanto” y menos con tan poca antelación.

Las actrices tampoco se salvan. Charlize Theron es una de las que aceptó el desafío de alterar su figura. En la cinta Monster tuvo que aumentar 15 kilos para dar vida a Aileen Wuornos —papel que le mereció un Oscar como mejor actriz—; o Renée Zellweger que también subió 15 kilos para interpretar el rol que la perpetuó en la fama: Bridget Jones. Incluso hay algunas que pusieron su vida en peligro. Este es el caso de Antonia Campbell-Hughes, en 3.096 días. Durante el rodaje se rompió un tendón y se fracturó una costilla por su dramática pérdida de peso.

Otros que cambiaron su imagen fueron los protagonistas de Dallas Buyers Club: Matthew McConaughey bajó 22 kilos y Jared Leto, 14. Este, además, se depiló las cejas para encarnar a un transexual.