Somos los hispanos de Europa

Yo creo en América Latina y en los latinoamericanos, independientemente de los ciclos económicos, porque el gran activo de nuestra política exterior son las personas. Apostamos por una relación de iguales, basada en el beneficio de los ciudadanos

Un candidato a la nominación de su partido para las elecciones presidenciales de un gran país anunció su candidatura descalificando a los mexicanos y en general a los hispanos. Como español, me enorgullece sentirme un hispano de Europa, y como presidente del Gobierno de España quiero celebrar el Día de la Hispanidad como corresponde: resaltando la aportación de los inmigrantes latinoamericanos a nuestro desarrollo. El 12 de octubre es el día de todos los hispanos. Los de Europa debemos reafirmar lo orgullosos que nos sentimos de pertenecer a una comunidad dinámica y emprendedora, llena de valores y talento: una fuerza positiva para el mundo.

Hoy recordamos a inmigrantes latinoamericanos como Yeison Alejandro Castaño Abadía. Tenía 14 años cuando llegó a España de Colombia y solo 20 cuando falleció en acto de servicio, el 24 de junio de 2007, como un héroe de la prestigiosa Brigada Paracaidista del Ejército español, sirviendo en la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano. Su hermana explicó que quería expresar su amor a España, “un país que le entusiasmaba y fascinaba”.

Yeison falleció junto con otros dos colombianos que, como él, querían ser españoles y se sentían orgullosos de pertenecer a una de nuestras mejores unidades de élite: Yhon Edisson Posada Valencia y Jeferson Vargas Moya. Entregaron su vida defendiendo la libertad y nuestros valores comunes. Lo hicieron junto con sus compañeros españoles: Jonatan Galea García, Manuel David Portas Ruiz y Juan Carlos Villora Díaz.

España no olvida a sus héroes, entre los cuales hay muchos inmigrantes latinoamericanos. Casi 6.000 han ido integrando nuestras Fuerzas Armadas, muchos participando en las más peligrosas Operaciones de Mantenimiento de la Paz. También destacan entre los héroes del día a día: en nuestras universidades y centros de investigación; en nuestra cultura, en las editoriales o en los premios literarios; en las empresas, en cada vez más puestos directivos; y en nuestra vida cotidiana, muchos doctores y personal sanitario en los hospitales y residencias de la tercera edad. Hay además 171 inmigrantes latinoamericanos entre las víctimas del terrorismo, según datos oficiales.

La gran mayoría se integra en nuestra sociedad con compromiso, honestidad y solidaridad. Comparten con nosotros un proyecto de vida en común que se llama España, tanto en Madrid como en Andalucía, Cataluña o las islas Canarias. Trabajan con empeño, como asalariados o emprendedores, cotizan a la Seguridad Social y contribuyen a su sostenibilidad y nuestras pensiones. Son una parte fundamental de nuestro futuro.

Gracias a esta Hispanidad sin fronteras, hoy somos una sociedad madura, abierta y multicultural

En España viven 1.263.114 inmigrantes latinoamericanos (Ministerio del Interior). Además, solo desde el año 2000 se han hecho españoles 1.242.962, sin perder su nacionalidad de origen, cumpliendo lo que para ellos era el sueño de una gran oportunidad de futuro. Es decir: en España viven al menos dos millones y medio de latinoamericanos y la mayoría son también nuestros compatriotas. Se sienten españoles, al igual que ecuatorianos, colombianos, bolivianos o peruanos. Han superado las limitaciones de la geografía gracias al puente del idioma común, en beneficio de sus familias.

Los españoles fuimos grandes emigrantes y ahora somos solidarios, como lo fueron con nosotros. En América encontramos horizontes de libertad. La Hispanidad fue el gran refugio del “español del éxodo y del llanto” que describió nuestro gran poeta León Felipe. En la patria del verbo compartido encontramos nuevas fuerzas. Así es como hoy viven en América Latina 1.372.775 españoles (Registro de Matrícula Consular).

Gracias a esta Hispanidad sin fronteras, de ida y vuelta, hoy somos una sociedad madura, abierta y multicultural. España es uno de los principales destinos de la migración mundial: convivimos en armonía con más de 130 nacionalidades diferentes. Así somos mejores.

El concepto de España siempre ha sido la diversidad dentro de la unidad, en plena sintonía con la esencial Declaración Universal sobre la Diversidad Cultural de la Unesco: “Fuente de intercambios, de innovación y de creatividad, la diversidad cultural es tan necesaria para el género humano como la diversidad biológica para los organismos vivos. En este sentido, constituye el patrimonio común de la humanidad y debe ser reconocida y consolidada en beneficio de las generaciones presentes y futuras”.

Aposté por conseguir en la UE la retirada del visado Schengen para los colombianos y peruanos

Debe resaltarse asimismo que las multinacionales españolas son cada vez más latinoamericanas en sus ingresos, en muchos casos superando el 50%. América Latina es estratégica. Permite afrontar la globalización con diversificación y equilibrio, aprovechando los cambios continentales de los ciclos económicos. Nuestra crisis hubiera sido mucho peor sin América Latina y afrontaremos mejor los futuros vaivenes gracias a ella y al creciente número de empresas latinoamericanas en España, que crean cada vez más riqueza y empleo. Mi apuesta por la Alianza del Pacífico, que es la vertiente latinoamericana de la recién firmada Asociación Transpacífica (TPP), fomenta una triangulación acorde con este marco comercial del siglo XXI: las empresas españolas ganan posiciones en Asia-Pacífico aprovechando sus ventajas competitivas en una América Latina central y no periférica. La innovación en política exterior es una actitud: aportar valor a los ciudadanos y a las empresas, marcando un rumbo claro y seguro, con visión y determinación.

Yo creo en América Latina y en los latinoamericanos, independientemente de los ciclos económicos, porque el gran activo de nuestra política exterior son las personas. Apostamos por una relación de iguales, sin retórica hueca y basada en el beneficio de los ciudadanos. Así, a pesar del escepticismo circundante, aposté por conseguir en la Unión Europea la retirada del visado Schengen para los colombianos y peruanos. No se trataba solo de visados sino de reconocimiento. Es una de las iniciativas de las que más satisfecho me siento porque después de una intensa ofensiva diplomática en defensa de estos inmigrantes por primera vez en casi 15 años los 600.000 colombianos y peruanos que viven en España (incluyendo los dobles nacionales) podrán reunirse en Navidad con sus familias de América, en nuestro país y en todo el espacio Schengen, que es el espacio de libre circulación de personas más grande del mundo. Haré lo mismo para los ecuatorianos, en cuanto tenga el argumento de la adhesión definitiva de Ecuador al Acuerdo Comercial Multipartes de la UE con Colombia y Perú. Suprimiendo barreras.

Arturo Uslar Pietri, gran intelectual de esa generosa tierra de acogida que fue Venezuela y que no olvidamos, sostenía: “Somos hispanoamericanos y es esto y no otra cosa lo que nos da dignidad, valor y presencia ante el mundo”. En el Día de la Hispanidad, los hispanos de Europa, unidos, subrayamos lo que somos y lo que debemos a los de América. Es hora de dar las gracias.

Mariano Rajoy Brey es presidente del Gobierno de España.