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Las cadenas híbridas de valor llegan a España para quedarse

En 2020, 650 empleados de SAP , el 1% del total, serán autistas por sus capacidades únicas en la detección de errores de 'software'

Uno de los pocos ejemplos de creación de cadenas híbridas puramente española son las Lanzaderas de empleo creadas por Peridis en 2013.

Quién hubiera pensado que una empresa como SAP iba a tener como objetivo estratégico que un 1% de su plantilla en 2020 (unos 650 empleados) sean personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA), o que el éxito y expansión internacional de la empresa Viarco se debería al lanzamiento de lápices para daltónicos.

Hace cinco años, Bill Drayton, fundador de Ashoka, acuñó el término Cadenas Híbridas de Valor (HVC) y afirmó: “El momento para la colaboración (entre la empresa tradicional y la empresa social) está maduro, ya que los dos sectores son igualmente innovadores”. Desde entonces, se han creado múltiples cadenas híbridas de valor; alianzas entre el sector privado y el tercer sector —sobre todo emprendedores sociales—, en las que se generan claros beneficios tanto económicos como sociales, además del desarrollo de capacidades estratégicas o atracción de nuevo talento para ambas partes. Y no solo en países en desarrollo.

Specialisterne es uno de estos casos. Una empresa creada por Thorkil Sonne hace 10 años, brinda a las empresas utilizar las singulares y extraordinarias capacidades de las personas autistas en las pruebas de software o en el tratamiento masivo de documentos. Las personas con Trastorno de Espectro Autista (TEA), son especialmente competitivos en aquellas tareas que precisan atención al detalle, tenacidad, competencias visuales, consistencia, baja tolerancia al error, detección de patrones u honestidad. Specialisterne resume todas esas características, de una forma simplificada, con su lema Pasión por los detalles.

Los consultores de Specialisterne ven cosas que otras personas no ven: su rigurosidad y atención a las reglas prefijadas les permite detectar detalles que otras personas ignoran. Su capacidad para detectar patrones les permite descubrir reglas donde otras personas solo ven errores aleatorios. Por eso, SAP, después de las experiencias en Irlanda, India, Canadá y EE UU, donde se han reducido un 5% los errores de programación del gigante informático, se ha comprometido a que un 1% de su plantilla en 2020 (unos 650 empleados) sean personas con TEA. Otras empresas, ya contratan a empleados de Specialisterne en 14 países del mundo.

Según los últimos estudios, más del 1% de la población mundial tiene TEA y, excepto en los casos más leves, ello suele implicar la exclusión del mercado laboral, hasta el punto de que se estima que el 80 % de los adultos con este trastorno no tienen trabajo.

Specialisterne España se estableció en el país en 2013; primero, en Barcelona; y recientemente en Madrid. Ya tiene acuerdos con algunas empresas españolas que emplean a personas con TEA, tanto en el control de documentación, revisión de contratos o testeo de aplicación para aerolíneas. Pero todavía hay un largo recorrido por transitar en lo que a generación de cadenas híbridas de valor se refiere en nuestro país. Según un estudio de Specialisterne, se considera que el 3% de las tareas que realizan las empresas son susceptibles de ser realizadas con brillantez por profesionales con TEA.

Imagen publicitaria de Viarco.

Una de las empresas que más cadenas híbridas ha logrado formar es Coloradd. Su fundador, Miguel Neiva, ha creado un código para que las personas daltónicas puedan distinguir los colores y mejorar su calidad de vida. ColorADD ha impulsado cadenas híbridas con más de 10 empresas, entre ellas la marca de ropa Zippy, los lápices especiales para daltónicos de Viarco, el Metro de Oporto, el hospital de Sao Joao y los Supermercados Continente haciendo que sus productos sean más accesibles para personas daltónicas. Creando, a la vez, valor económico —para las empresas a las que aporta un valor diferencial y acceso a un nuevo nicho de mercado— y social —mejorando la vida de las de las personas con dificultad para interpretar los colores, incluyendo los daltónicos. Se estima que un 10% de la población masculina es daltónica, lo que representa un colectivo de 350 millones de personas en el mundo, de las cuales un 90% necesita asistencia a la hora de comprar. No hay que olvidar que un 90% de la comunicación actual basada en el color.

Uno de los pocos ejemplos de creación de cadenas híbridas puramente española son las Lanzaderas de empleo creadas por Peridis, en 2013, para solucionar en colaboración con la administración el problema del paro. Con 126 lanzaderas creadas en más de 40 ciudades de 14 comunidades, han conseguido reinsertar laboralmente a 1.200 personas, un 63% de sus más de 2.000 participantes. Lo que genera un importante ahorro para la administración tanto en costes derivados del desempleo (pago de prestaciones y costes de gestión del colectivo de las personas desempleadas) como en la reducción de problemas derivados del mismo (aislamiento social, depresión...)

Como explica el propio Peridis: “Una Lanzadera es un equipo de personas desempleadas con espíritu dinámico, comprometido y solidario que, coordinadas por un coach, refuerzan sus competencias, generan conocimiento colectivo, se hacen visibles y colaboran en la consecución de un fin común: conseguir empleo". 

Peridis es emprendedor social de Ashoka España desde el año 2008 por el desarrollo de las Escuelas Taller, un modelo para mejorar la empleabilidad de jóvenes en riesgo de exclusión y el desarrollo local a través de la recuperación de patrimonio cultural.

Los autistas son muy competentes en tareas que precisan atención al detalle, tenacidad, consistencia, baja tolerancia al error, detección de patrones u honestidad

La alianza entre el BBVA y Cáritas Diocesana de Barcelona para la gestión de viviendas sociales, es otro ejemplo de cadena híbrida de valor española. El banco arregla y cede viviendas vacías de su propiedad para alquiler social a la ONG que los gestiona entre los que más las necesitan. “No es solo instalarlos en la vivienda, damos todo el acompañamiento para lograr la reinserción social”, destaca Carme Trilla, representante de esta organización. Han evitado más de 900 desahucios con el consiguiente ahorro de costes en la gestión de las viviendas para el banco.

A pesar de estos ejemplos, el tema todavía es muy incipiente en España como así lo indica el informe elaborado por PwC y Ashoka, Más valor social en 2033, presentado en Madrid el pasado 26 de marzo. El estudio destaca que en España hay un contexto específico que genera una serie de obstáculos para su desarrollo. Entre otros, la falta de conocimiento y trabajo conjunto entre los actores —lo que lleva a que se sea reacio a colaborar—, o un entorno que no ayuda dada la falta de legislación específica y la poca involucración del sector público a la hora de impulsar estas iniciativas.

Pero las cadenas híbridas de valor han llegado a España para quedarse. Ashoka España ha lanzado una iniciativa específica para la difusión y puesta en marcha de sistemas híbridos de valor con un completo programa iniciado con el evento Compartiendo Oportunidades junto a la Fundación Seres, en el que por primera vez en España más de 40 de las principales empresas trabajaron junto con ocho emprendedores sociales europeos con el objetivo de crear alianzas rentables y de alto impacto entre el sector social y el privado. Además de la elaboración y presentación del informe Más valor social en 2033, Ashoka realizará varias actividades en este sentido.

A pesar de las dificultades, las iniciativas empiezan a darse y, como dice Bill Drayton en su artículo para HBR, “si no estás pensando (como empresa) en colaborar en cadenas híbridas de valor, serás pronto acusado de negligencia estratégica".

María López Escorial es profesora en el Instituto de Empresa desde 2002 y consultora independiente especializada en mercados de la base de la pirámide y soluciones empresariales para combatir la pobreza.