El velo de la contumacia
Propone el economista Tano Santos (EL PAÍS, 28/07/12) que el futuro MEDE (para entendernos, el Fondo estable a nacer en estos días) obtenga una ficha bancaria, y como tal recibiría fondos prestados por el BCE para a su vez sufragar Estados, con lo cual se “introduciría un velo fiscal (…que...) no comprometería la credibilidad que tanto le obsesiona (al BCE)”.
Recordando al “velo de la ignorancia” que Rawls propugna levantar para desechar injusticias, diríamos que el velo que este y otros autores y algún responsable político quieren tender sería el de la contumacia para que el BCE no llegue a ser nunca lo que debe ser, una Reserva Federal Europea capaz de conciliar exigencia de rigor a los Estados con la cobertura de solvencia que les debería proporcionar, dado el caso de tratarse del banco emisor de que está dotada la tercera economía del mundo.
Alguna vez los expertos financieros deberían preguntar a algún jurista si la Unión Europea y su adelantada zona euro cree poder mantener por mucho tiempo ficciones como la reciente inyección de un billón de euros a la banca privada, para que de esta se alimenten los Estados mediante compra a mayor precio en el mercado secundario, en contra del Tratado de Lisboa (artículo 123.1 TFUE).
Y si no ha habido impugnación ante el TJUE, no es como para seguir.
De dar una interpretación no tramposa, sino progresiva y progresista de los tratados, partamos de momento de esa “parcial y temporal mutualizacion del legado de deuda para países” (punto 15 del manifiesto del Grupo INET), diseñemos un futuro BCE “toward a dual mandate” atento al crecimiento (minoría en ese grupo), y articulemos lo factible de todo ello mediante una cooperación reforzada inevitable para mejorar la regulación de la zona euro.— Carlos Mª Brú. Notario, exdiputado a Cortes y al Parlamento Europeo.