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“Don Quijote es un rockero”

Una charla con el creador de Rock in Río sobre chamanes y los caprichos de las superestrellas

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Ilustración de Roberto Medina, fundador de Rock in Río.

Pregunta. Llega una nueva edición de Rock in Rio. ¿Novedades?

Respuesta. La primera, la electrónica, un fenómeno importantísimo, que está presente en las radios pop. Haremos la noche electrónica mayor del mundo. Todos los dj’s más importantes estarán ahí.

P. ¿Por qué Rock in Rio y no Samba in Rio, por ejemplo?

R. Cuando empecé, hace 37 años, Rock in Rio tenía jazz, heavy metal, pop, música brasileña, porque lo que quiero es buena música. Ahora tiene un 80% de rock. La idea del nombre viene por un homenaje a mi ciudad, donde me vino la idea, y porque el rock es una bandera de inconformismo, de libertad.

A corta distancia

El despacho madrileño de Medina, donde nos vemos, es luminoso y con pa­redes diáfanas: ve y es visto por sus colaboradores. Es un gran monologuista, capaz de hacer, antes de empezar la entrevista, una intervención-río sobre positividad, innovación, ilusión, necesidad de que la juventud sepa renunciar a parte de los beneficios de que gozó, cambio social. Difícil meter baza. Habla con convicción e ímpetu de todo, incluida su enorme criatura musical, y se considera un hombre con suerte porque, según dice, ha vivido un sueño.

P. ¿Y hacerlo en Madrid, que no tiene ni Copacabana, ni Ipanema, ni nada de eso?

R. Porque Madrid tiene un componente increíble, que es la energía de las personas. Los madrileños son muy parecidos a los cariocas: les gusta la caña, las mujeres, estar en la calle.

P. Eligió España, dice, por nuestra sangre caliente. ¿Nos ve tan raciales?

R. Son calientes, acalorados, y creo que este es el ingrediente principal para hacer un gran evento de música.

P. ¿Y eso de que contrata un chamán para que no llueva en los conciertos? ¿Qué danzas se marca para lograrlo?

R. Lo hace con un ordenador. Tengo dos personas. La chamana es la que tiene la fuerza de cambiar el tiempo. Dice que se concentra y que mueve las nubes. La primera vez que contacté con ella me reí mucho. Pero luego vi que, efectivamente, no llovía.

P. Pues a la experta se le fue la pinza en 2010: cayó un diluvio.

R. No. Llovió solo 30 minutos uno de los diez días del festival.

P. ¿A usted quién le protege: un orixá o un ángel de la guarda?

R. Un ángel de la guarda. Espero que los orixás también, pero no los conozco.

P. Claro, porque al ángel sí.

R. Sí, claro que sí. Demasiado íntimo para contarlo en una entrevista. Paolo Coelho dice en El alquimista que cuando buscas tu leyenda personal, el mundo conspira a tu favor. Cuando tienes un sueño o una ilusión, tienes que superar todos los obstáculos. Mi símbolo es Don Quijote.

P. Si a su chamana le damos una propina, ¿pararía la crisis?

R. No lo creo [ríe]. Me dijo que solo actúa con la meteorología. Cuando me secuestraron en Brasil, mi familia acudió a un hombre que también tenía poderes especiales, y que dijo que me encontraría. No me encontró, pero cuando me liberaron estaba allí. Usamos solamente un tercio del cerebro, y hay personas con poderes.

P. Si su chamana opera solo sobre el tiempo, ¿podemos decirle que caiga una nevada sobre Angela Merkel, por ejemplo?

R. Me parece fenomenal. No sé si la chamana lo podría hacer, pero Merkel se lo merece.

P. Dicen que va usted de gran gurú, pero que los que se lo trabajan son sus hijos.

R. Me gustaría que fuera así, y espero que suceda en el futuro. Pero hoy por hoy yo organizo, creo las campañas, llevo la contabilidad, hago de todo.

P. ¿Tiene edad para festivales y bailongos?

R. Yo creo que la edad es la capacidad que se tiene de soñar. Y encuentro que es lo que falta en Madrid, porque los políticos no saben transmitir ilusión. El problema económico es grave, sí, pero falta esperanza.

P. Siempre ha dicho que su héroe es Don Quijote. ¿Le encuentra rockero?

R. Sí. Por su inconformismo, Don Quijote es un rockero.

P. Si le trajera a Rock in Rio, ¿no pensaría que más que gigantes son extraterrestres?

R. Seguro que diría que no quería vivir en este tiempo.

P. ¿Le duran aún las 700 toallas blancas que le exigió Prince para actuar?

R. Las he ido gastando, y se han ido rompiendo. Pero todavía tengo muchas, y me hacen recordar esa locura.

P. ¿Todos los artistas que actúan en su festival son tan raritos?

R. Elton John me pidió rosas blancas, pero con 12 centímetros de tallo. Axl Rose tenía en su camerino nueve jeans exactamente iguales y no quería cantar porque se había dejado otros en el avión. Tuvimos que salir corriendo a buscárselos, y al volver nos dijo que ya no los quería.

P. ¿Qué loco de este porte vendrá a últimos de mes a Arganda?

R. Vendrán Rihanna, Maná, Lenny Kravitz, Red Hot Chili Peppers… Hay una apuesta muy fuerte por la electrónica. Un día solo habrá electrónica. En Rock in Rio hay de todo, es una Disneylandia. Y es street dance, es rock street. Y son bocadillos, cervezas, todo controlado, hasta los mínimos detalles, que yo cuido como si fuera mi casa. Cambio hasta las flores.

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