El Gobierno reduce la velocidad máxima en autovías y autopistas a 110 kilómetros por hora

La medida, temporal, supondrá un ahorro de 1.560 millones de euros anuales al precio actual del barril, según Industria.- Los billetes de Renfe de cercanías y media distancia bajarán un 5%

La velocidad máxima en todas las autovías y autopistas españolas será a partir del próximo 7 de marzo, y durante un periodo de tiempo indeterminado, de 110 kilómetros por hora, según ha aprobado hoy el Consejo de Ministros. El vicepresidente primero, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha asegurado que la medida se enmarca en un plan mayor de ahorro energético y, según los datos del Ejecutivo, permitirá un ahorro del 15% en el consumo de gasolina y de un 11% en el de diésel. El uso privado supone el 15% de la energía total que se consume, según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía, del Ministerio de Industria. Las medidas ahorrarían al precio actual 1.400 millones de euros en un año por la velocidad y 160 por el aumento del uso de biocarburantes, según Industria.

Rubalcaba anunció que la medida implica cambiar señales de tráfico y el sistema de multas, aunque no afectará al carné por puntos. "Entendemos que no tiene que ver con la seguridad vial propiamente dicha sino con el consumo y el ahorro energético", ha añadido el ministro.

El vicepresidente ha explicado que la crisis abierta en los países del norte de África ha provocado un aumento de la factura energética que hay que contener. "No existe riesgo de suministro, pero tenemos una factura que está subiendo (...) por la crisis en el norte de África pero no solo en Libia, también en Egipto". El vicepresidente ha recordado que por cada 10 euros que sube el precio del barril, España gasta 6.000 millones más al año, aunque el secretario de Estado, Fabricio Hernández, dio en el Congreso datos distintos el 16 de febrero. Entonces afirmó que una subida de 30 euros -lo que se había encarecido el barril el último año antes incluso de la crisis libia- encarecía la factura en 9.500 millones.

Rubalcaba ha querido mandar un mensaje tranquilizador y ha descartado que la escalada de precios "vaya a influir en la recuperación económica". Por tanto, a pesar del encarecimiento del petróleo, no habrá que modificar los Presupuestos Generales del Estado de 2011 ni que corregir la previsión de crecimiento del 1,3% fijada para este año

La única vez que se ha tomado una medida similar en España fue con la crisis del petróleo de 1973 , que impuso una velocidad máxima en las carreteras españolas de 120 kilómetros por hora y obligó a los conductores noveles a circular durante el primer año a 80 kilómetros por hora. Hasta entonces, no existía límite de velocidad en las vías. "Las asociaciones de conductores nos han reprochado en muchas ocasiones que los límites de velocidad se establecieron por cuestiones energéticas y no de seguridad vial", protestan fuentes de DGT, que recuerdan que el exceso de velocidad es la principal causa de accidente de tráfico en España.

La medida, según ha explicado Rubalcaba, será transitoria aunque no ha concretado hasta cuándo estará en vigor, ya que dependerá de cuándo se pone fin a la crisis del norte de África.

Reducciones en los billetes de Renfe

El Gobierno ha aprobado otras medidas para fomentar el uso del transporte público. Rubalcaba ha anunciado una reducción media del 5% en los billetes de cercanías y media distancia de Renfe. Además, aumentará el porcentaje de biodiésel en los carburantes hasta el 7%, lo que incluye la importación de biocarburantes de países como Argentina.

El próximo viernes, el Consejo de Ministros ampliará el plan de ahorro energético e incluirá medidas que afectarán a la iluminación de los edificios públicos y de las ciudades. "La semana que viene le daremos una segunda vuelta", ha anticipado Rubalcaba. El ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, se reunirá la próxima semana con las Comunidades Autónomas y los municipios.

España importa más del 80% de la energía que consume, lo que hace al país enormemente vulnerable a las subidas de precio. Del norte de África y de Oriente Próximo más llega del 43% del petróleo que consume el país y más del 60% del gas. Las medidas se han centrado en el transporte porque el sistema eléctrica no tiene problema de suministro, ya que hay potencia instalada de sobra y no depende tanto del precio del gas.

Aunque en los años 70 Libia era el primer vendedor de gas a España, en la última década de ese país llega a España solo entre el 1% y el 2%, según la Comisión Nacional de la Energía . España cuenta con reservas de petróleo para más de 90 días. En Libia fue "el segundo suministrador de crudo a España. En concreto, el 13% del total de las importaciones procedieron de este país, situándose por detrás de Irán (14%)".

En verano de 2008, con el petróleo a 140 dólares, Industria ya anunció un plan de medidas de ahorro, que incluía limitar la temperatura en edificios públicos y centros comerciales. El decreto está en vigor, aunque los centros incumplen la norma que obliga a informar a los consumidores de la temperatura del local.