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El 'violador del ascensor' reconoce las agresiones y pide perdón

Primera sesión del juicio por seis violaciones y un intento, por las que el fiscal pide una pena de 90 años de prisión

El joven acusado de haber cometido seis agresiones sexuales y un intento frustrado ha reconocido hoy los hechos en un juicio celebrado en la Audiencia Provincial de Madrid, y ha pedido perdón a sus siete víctimas, de las que abusó en los portales y ascensores de sus domicilios entre 2005 y 2006 en Madrid. En la primera sesión del juicio, que se ha celebrado a puerta cerrada ante la sección segunda de la Audiencia madrileña, las jóvenes han declarado como testigos y han ratificado sus denuncias contra el acusado de origen colombiano Leonardo R.A., de 22 años, según ha manifestado ante los periodistas su abogado defensor, Alejandro Cóndor.

Además, este letrado ha dicho que al principio de la vista el procesado "ha pedido perdón, porque se encuentra muy arrepentido y apesadumbrado" y ha añadido que su cliente sufre un "trastorno mental importante", por el que "no era consciente de lo que hacía" en el momento de los abusos. Cóndor ha anunciado que tanto él como su defendido se encuentran a la espera de que se les entregue un informe psiquiátrico completo que pidió la defensa al considerar que el acusado es "una persona muy enferma", y ha señalado que será presentado ante la sala el próximo 17 de octubre.

El abogado también ha asegurado que espera que la sentencia que dicte el tribunal permita a Leonardo "restablecerse de su enfermedad mental" en un centro. Mientras que este letrado se ha mostrado favorable a una negociación entre las partes, una de las letradas de la acusación que representa a dos de las víctimas, Carmen María Carcelén, ha asegurado que no tienen intención de llegar a ningún tipo de acuerdo, sino que solicitarán "las penas más altas posibles". Según Carcelén, la sesión de hoy "ha sido muy dura para las víctimas, aunque sólo hayan tenido que ratificar las denuncias" contra Leonardo, y ha observado que las jóvenes han llegado "bastante mal" a la Audiencia.

Rubias y estilizadas

Las siete chicas, entre las que había al menos una menor de edad cuando sucedieron los hechos, presentan rasgos físicos similares, como una figura estilizada o el cabello de color claro y liso. Una de ellas ha salido indignada de la sala tras confirmar su acusación, sosteniendo que la distribución de la sala "está muy mal organizada" porque sólo se aísla al acusado del asiento de los testigos mediante un biombo que no imposibilita cierto contacto visual. "La sala no está habilitada para estos juicios", ha considerado Carcelén antes de señalar que las víctimas entran en la sala con miedo de ser reconocidas por el procesado, porque además éste conoce sus domicilios.

Entre noviembre de 2005 y agosto de 2006, Leonardo repitió el esquema de su actuación, aprovechando que las jóvenes entraban en sus portales y entrando con ellas en el ascensor, donde a veces las agredía y las amenazaba con una navaja para poder abusar sexualente de ellas, siempre según el relato provisional del fiscal. Una de las chicas consiguió evitar que Leonardo la agrediera alcanzando el timbre del portero y otra de ellas, que se ha considerado afortunada, pudo llamar al telefonillo, aunque antes el acusado la estuvo tocando por encima de la ropa.

El fiscal estima que el acusado es responsable de siete delitos de agresión sexual -cuatro de ellos continuados y otro en grado de tentativa-, otros cuatro de robo con violencia e intimidación y de dos faltas de lesiones, hechos por los que pide una pena de 90 años de prisión. También pide una indemnización que suma 27.636 euros para las víctimas. El abogado del procesado solicita que cumpla la pena que se le imponga en un centro psiquiátrico por la enfermedad mental que sufre.