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Reportaje:

Claves para evitar el fracaso escolar

El nivel educativo de padres y madres y los hábitos de lectura de alumnos y progenitores determinan el rendimiento en primaria y secundaria

Todo influye. La educación que imparten profesores y maestros, pero también el ambiente que rodea al alumno. Los responsables de la Administración educativa y los investigadores repiten, como si fuera un mantra, la importancia del contexto socioeconómico del alumno a la hora de fracasar o triunfar durante sus estudios obligatorios. Hacia esa dirección apuntan las evaluaciones nacionales e internacionales a las que se somete el sistema educativo. El último informe de evaluación de diagnóstico de la enseñanza andaluza, correspondiente al curso 2010-2011, también incide en la importancia del entorno.

"Lo que más repercute en los resultados de los alumnos es el nivel educativo de los padres y, en concreto, el de la madre", afirma Teresa Varón, directora de la Agencia Andaluza de Evaluación Educativa, que ha dirigido este macroexamen al que se sometió durante tres días de mayo a 178.579 alumnos de cuarto de primaria y segundo de secundaria.

En el caso de primaria, "el alumnado cuyos padres y madres poseen diplomatura, licenciatura o doctorado alcanza puntuaciones más altas", se señala en el informe: "Hay diferencias de hasta más de 100 puntos entre el alumnado de madres universitarias respecto al de madres sin titulación". Esta "correlación positiva entre el nivel de estudios de la madre y del padre" y el rendimiento de los hijos también se aprecia en secundaria.

Pero hay más aspectos que influyen en los resultados obtenidos por los estudiantes en las cuatro competencias que se han examinado (razonamiento matemático, lengua española, inglés y competencias social y ciudadana). Varón subraya la incidencia de los "hábitos lectores" de los alumnos y de sus progenitores. En primaria, "el alumnado que dice leer libros con una frecuencia semanal o diaria es el que obtiene los mejores promedios en las cuatro competencias evaluadas", se indica en el informe. Esta misma situación se repite en secundaria y la mejora de los resultados se aprecia con más evidencia cuando se analiza la competencia en comunicación lingüística, tanto en castellano como en el idioma extranjero.

Del mismo modo, "una mayor presencia de libros en el domicilio familiar va asociada a puntuaciones más elevadas". En el informe se afirma que, en primaria, "las diferencias entre el alumnado con menos de 10 libros en casa y el que cuenta con más de 200 se sitúan entre los 77 puntos en razonamiento matemático y los 98 en inglés". "A medida que existen más libros en el hogar o que las madres y los padres dedican más tiempo a la lectura, los colectivos del alumnado correspondiente obtienen mejores promedios en las cuatro competencias", concluye el estudio de la Agencia Andaluza de Evaluación Educativa.

Otro de los aspectos que Varón resalta del estudio es la correlación entre las expectativas que tienen los progenitores respecto a sus hijos y el rendimiento de los chicos. "Los resultados obtenidos por el alumnado perteneciente a los colectivos cuyos padres y madres consideran que solo terminarán los estudios obligatorios o que harán una Formación Profesional de Grado Medio son muy pobres", se resalta en el informe. Y añade: "Por el contrario, el alumnado de madres y padres que consideran que terminará los estudios universitarios obtienen, con mucha diferencia, los mejores promedios".

La Agencia Andaluza de Evaluación Educativa también aborda otro interesante factor: la edad de los alumnos. Dejando al margen a los chicos que han repetido o que están adelantados al curso que les correspondería por su edad, se observan claras diferencias en función del mes de nacimiento del estudiante. Se aprecia que en primaria "cuanto mayor es el alumno, mejores son sus resultados", algo que se puede explicar debido a que los que nacen en los primeros meses del año tienen un "grado de madurez" mayor que los chicos nacidos a final de año. Esta situación se sigue apreciando entre los alumnos andaluces de segundo de secundaria. Sin embargo, las diferencias en los resultados son mucho menos significativas, ya que "la diferencia de madurez entre quienes nacen antes o después se atenúa con el paso de los años". En el informe se hace hincapié en que debido a esta circunstancia, en primaria es más alta la probabilidad de "repetición para una alumna o alumno nacido en los últimos meses del año".

En otras circunstancias que rodean al alumno la correlación no es tan evidente. Por ejemplo, en el caso de la ayuda fuera de las aulas. En términos generales, los alumnos de primaria y secundaria que manifestaron no recibir ayuda para hacer las tareas tienen mejor resultados que los que sí. Sin embargo, cuando esa ayuda viene del padre o de la madre la cosa cambia: "el alumnado que en primaria recibe ayuda de su madre o de su padre obtiene hasta casi 23 puntos más (en lengua) que el alumnado que no recibe esta ayuda". Las tornas vuelven a cambiar en secundaria y logran mejores puntuaciones los que no precisan asistencia paterna o materna.

En el caso de las academias privadas y clases particulares, los estudiantes -tanto de ESO como de primaria- que reciben estos refuerzos tienen mejores calificaciones.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Domingo, 15 de enero de 2012