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Reportaje:Primer plano

Faltan mujeres con poder

Avanza ligeramente la presencia femenina en los consejos de administración. En el Ibex llega al 11%

Ellas están solas. Ana Patricia Botín y María Dolores Dancausa son las únicas consejeras ejecutivas que figuran en las 35 empresas españolas del Ibex. Las que tienen la sartén por el mango pues, además de formar parte de los consejos de administración de Banco Santander y

Bankinter, respectivamente, tienen a su cargo tareas ejecutivas. Administradoras con ese poder se cuentan con los dedos de las manos, aunque viajemos al resto de las compañías que cotizan en el mercado continuo español. La suma es fácil, seis mujeres más se sientan en los sillones de dirección y del órgano rector de sus respectivas empresas, pero solo una es conocida: Helena Revoredo, presidenta de Prosegur.

Ana María Llopis le hace la competencia desde el pasado martes, cuando DIA se estrenó en Bolsa con ella al frente de su consejo de administración. Son las dos mujeres que pueden presumir de presidir el equipo de gobierno entre las empresas del continuo.

Sol Daurella es la empresaria que más repite en los consejos del Ibex

Agnès Noguera acapara cinco puestos en el mercado continuo

Nueve mujeres elevaron en 2010 el poder femenino en las firmas cotizadas

Ana Botín, Helena Revoredo y Dolores Dancausa son de las pocas ejecutivas

Europa amenaza con la introducción de una ley de cuotas en 2012

En Francia, que ha estrenado norma este año, crece el poder de la mujer

Jazztel es la única empresa paritaria, con cuatro féminas en su cúpula

Las cajas-bancos ignoran a la CNMV en la creación de sus cúpulas

Visto así, la foto resulta bastante pobre. La memoria colectiva apela a la famosa Ley de Igualdad, que insta a las corporaciones a incluir al menos un porcentaje del 40% de mujeres en sus órganos de decisión en 2015; después de que el más antiguo y especializado Código Unificado de Buen Gobierno recomendase a las cotizadas promover la paridad. Entonces corrían 2006 y 2007, y el impacto de las normas fue importante, "puesto que veníamos de unos porcentajes de presencia femenina en los consejos de administración del 2% en 2002", recuerda Nuria Chinchilla, profesora del IESE y directora de su Centro Internacional Trabajo y Familia; "pasamos a otros del 6% y actualmente estamos en el 11% en las empresas del Ibex", mantiene.

Con un total de 132 consejeras en las compañías que fluctúan en el mercado continuo español, 54 de ellas están en los consejos del Ibex 35 y las demás en el resto de empresas. Son datos al cierre de 2010, recogidos de los últimos informes del gobierno corporativo presentados por las empresas ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), como es preceptivo. Y constatan un leve aumento de la presencia de la mujer en los órganos rectores. Tan leve como que el Ibex pasa de 50 a 54 administradoras y el continuo, de 73 a 78 entre 2009 y 2010.

El pasado año Acciona, Amadeus, Ebro Foods e Iberdrola ficharon nuevas consejeras: la esposa del viceprimer ministro británico Nick Clegg, Miriam González Durantez; Clara Furse, Sol Daurella y María Helena Antolín, respectivamente. Todas ellas con carácter de independiente, que es la modalidad de administrador por el que las ejecutivas femeninas se están haciendo sitio en las salas del consejo, especialmente en las compañías del Ibex.

Y en lo que va de 2011 tampoco han cambiado demasiado las cosas. Dos consejeras nuevas: Lourdes Martínez Zabala se ha incorporado como dominical al órgano rector de FCC (que cuenta con cinco mujeres, todas propietarias, eso sí) y Sol Daurella (que se sienta, además de en Ebro, en el consejo de Banco Sabadell) llega ahora al de

Acciona, también como independiente. Es la empresaria (consejera delegada de

Cobega, embotelladora de Coca-Cola) que más repite en los consejos de administración de las sociedades del Ibex.

De seguir al ritmo actual de crecimiento, una administradora por cuatrimestre, necesitaríamos unos 48 años para alcanzar la paridad (el 40% a que apunta la Ley de Igualdad), allá por el año 2058, recoge la consultora de selección de consejeras Add Talentia en su último observatorio, donde asegura que el porcentaje de administradoras del Ibex ya supera el 11%, entre otras cosas porque el número de miembros de las cúpulas de poder de las organizaciones ha descendido respecto a 2010, de 502 a 496 en total.

Y más que lo va a hacer en breve, prevén algunos consejeros, como consecuencia de la renovación del Código Unificado que tiene entre manos la CNMV y la nueva definición que incluirá de los independientes, limitando la pertenencia a esta categoría de muchos de quienes hoy figuran en ella por estar vinculados con la compañía a la que aconsejan en lugar de ser realmente externos.

En la actualización del conocido como Código Conthe no se ha tenido en cuenta el más que cuestionable cumplimiento de la recomendación 15 que se refiere a la diversidad en los consejos de administración, como ha ocurrido con otras que también se cuentan entre las menos seguidas por las empresas. Pongamos como ejemplo a Endesa o a Iberdrola Renovables, que aseguran cumplir la recomendación 15 aunque no tengan administradora alguna en sus consejos. Gas Natural y Técnicas Reunidas, que tampoco las tienen, dicen que cumplen a medias. Solo Sacyr, la quinta empresa del Ibex sin presencia femenina en la cúpula, admite que ignora la norma.

La CNMV lo justifica alegando que tal modernización responde a las directivas impulsadas desde Bruselas para someter a mayor transparencia los sueldos de los máximos dirigentes de las entidades. Una justificación cuestionada por muchos expertos en gobierno corporativo. Más aún si se tiene en cuenta que la propia vicepresidenta de la Comisión Europea, Viviane Reding, amenazó el pasado marzo a los Estados miembros y a sus empresas con imponer una ley de cuotas en 2012 si la igualdad de género sigue incumpliéndose sistemáticamente como hasta ahora en los máximos órganos de decisión corporativos, donde apenas alcanza una media del 12%.

Claro que también dijo que las ejecutivas presentes en los puestos de dirección de las empresas europeas son solo el 3% del total. Y es ahí donde radica el verdadero problema. "Hay pocos movimientos en los consejos de administración, tanto en España como en Europa. Pero, al menguar el tamaño de estos órganos con la salida de los hombres, parece que la presencia de consejeras crece. Es un espejismo", sostiene Eva Levy, headhunter especializada en la selección de altas ejecutivas. "La crisis no solo ha afectado al número de integrantes de los consejos. En 2010 las mujeres directivas también han disminuido, aunque la caída profunda se ha producido durante este primer semestre, cuando ha habido multitud de despidos, de hombres y mujeres, integrantes de los comités ejecutivos de las empresas", agrega la socia de Eva Levy & Partners.

Así, prosigue, resultará difícil confeccionar una cantera de la que salgan nuevas consejeras tras su paso por la dirección de las organizaciones, profesionales que puedan acceder a esos selectos sillones. Actualmente, entre los 502 altos directivos no consejeros de las compañías del Ibex solo figuran 38 féminas. Una cifra muy inferior a la de consejeras, pues a nadie se le oculta que estas son utilizadas a menudo como escaparate de la igualdad, cosmética de la modernidad empresarial y el buen gobierno.

FCC, que presume sobre el papel de contar con el consejo de administración más paritario del Ibex, con cuatro féminas en 2010 (Esther Koplowitz y familia) y cinco en 2011, en la práctica no ha incluido a ninguna mujer entre los nueve miembros de su alta dirección. Una práctica que sí sigue la nueva CaixaBank, con cuatro administradoras en su consejo y dos en la cúpula ejecutiva (el 22%), explica Isabel Estapé Tous, una de sus dos consejeras independientes.

Probablemente la compañía más coherente en función de la igualdad de género sea Red Eléctrica, con tres mujeres en su órgano rector y una entre sus tres primeros ejecutivos, el 33%. O Inditex, con dos consejeras y cuatro directivas. Igual de coherentes pero, en este caso, en su resistencia a dar entrada a la mujer en el poder ejecutivo se situarían más compañías del Ibex: Sacyr, Endesa, Gas Natural, sin ninguna fémina ni en su dirección ni en su consejo, pese a que en algunos de sus órganos de decisión se hayan quedado puestos vacantes que han sido ocupados por hombres, pese a lo que recomienda el Código Unificado. Hay casos singulares, como el de

ACS que, en 2009, nombró a una consejera dominical, Sabina Fluxá, pretexto que ha usado ante la CNMV para ponerse buena nota en 2010; incluso a pesar de contar con la alta dirección más nutrida del Ibex (64 miembros), entre la cual solo figura una alta directiva. Peor aún son las cosas en otras empresas con nula presencia femenina. Ni BBVA,

BME, Acerinox, Banco Popular,

Ferrovial, Mapfre, OHL ni

Telefónica (todas ellas con consejera) cuentan con una mujer en su equipo de dirección.

"Mientras las empresas no se den cuenta de que el equilibrio de género tiene que ver con la economía, con unos mejores resultados para las compañías, no habrá nada que hacer", piensa Levy. Coincide con la nueva presidenta de DIA en que la reciente ley aprobada por el Gobierno francés (por la cual se sancionará a las sociedades de más de 500 empleados o 50 millones de euros de ingresos que en el plazo de seis años no se adapten a una cuota femenina de al menos el 40% en sus consejos de administración) está surtiendo efecto. Aunque hay fuentes que prefieren mantener su anonimato que aseguran que las compañías francesas que rechazan ceder el poder a las mujeres "están negociando la cuantía de las sanciones".

Noruega sí consiguió el equilibrio en los consejos de sus empresas tras la ley de cuotas de 2003. Hoy es el único país europeo cuyo porcentaje de consejeras ronda el 40%. Los siguientes son: Suecia, Finlandia, Lituania, Eslovaquia y Rumanía, que superan el 20%, según la Comisión Europea.

Las cuotas tienen tantos detractores como partidarios. Y no son pocos los consejeros que opinan que hoy Noruega está pagando su precio por ellas. "No había preparado una cantera de administradoras profesionales antes de aprobar la ley, con lo que las mismas mujeres se han repartido todos los consejos, creando un club, al estilo masculino tradicional español que se basa en el amiguismo en vez de en la meritocracia", señala un consejero que no quiere ser citado. "A veces sirven para acelerar unos procesos que van demasiado lentos", sostiene la consejera de Natra

Ana Muñoz Beraza. Países como Bélgica dicen creer en ello, pues se plantea imponer un sistema obligatorio como única fórmula para que la mujer escale a los puestos de poder de sus organizaciones.

Agnès Noguera, consejera delegada de Libertas 7, se muestra contraria a ese sistema. Cree en los méritos. Es la administradora con mayor presencia en las cúpulas de decisión de las empresas españolas, pues forma parte de cinco consejos de administración del mercado continuo (Adolfo Domínguez, Banco de Valencia, Bodegas Riojanas, Cleop y PRISA), en calidad de dominical, ya que la firma que lidera se dedica a las inversiones. Libertas 7, dice, está presidida por una mujer y tiene también una secretaria general. Opina que cuando las empresas incumplen las normas de igualdad es porque no creen que la mujer vaya a reportarles beneficios tangibles y, a la vez, se pregunta: ¿es tan necesario imponer a las sociedades nuevos requerimientos en épocas de crisis profunda? "Cada vez hay mayor presencia femenina en la empresa, cuadros y directivas, por tanto, es cuestión de tiempo que pasen a formar parte de los consejos", zanja.

Una empresa excepcional es Jazztel, que sí cumple la Ley de Igualdad (cuatro de los nueve miembros de su consejo de administración son mujeres, todas independientes). Nuria Chinchilla piensa que es porque su presidente tiene sensibilidad en la materia. "El cambio de verdad ha de venir del comité ejecutivo", sostiene. Y eso es lo que ha hecho Leopoldo Fernández Pujals. "Cuando renovamos el consejo pensamos que debía ser un reflejo de la propia cultura de la empresa, así que, más allá de lo que son las recomendaciones de buen gobierno, decidí que era necesario incorporar no solo personas con talento sino que, de paso, preferiblemente fueran mujeres. Como empresa dinámica e innovadora, en Jazztel queremos ser un referente para otras empresas también en este ámbito", declara.

Desde 2009 esa pretensión no ha tenido reflejo en otras sociedades cotizadas. Aunque el año pasado

Vueling, Iberpapel y La Seda nombrasen a su primera consejera, en el mercado continuo conviven una treintena larga de compañías sin féminas en el poder. Las hay que dicen, como Azcoyen (sin mujeres en el consejo), que al incorporar un administrador nuevo han optado "por su experiencia". O, como Fersa

Indo y Campofrío (que declaran cumplir parcialmente con la CNMV), que no encontraron ejecutiva alguna.

Y, aunque parezca mentira, pues se trata de consejos de administración de nueva creación, las cajas de ahorros que se están transformando en bancos se saltan la recomendación de la diversidad desde el principio. No está entre sus prioridades. La CNMV mira para otro lado porque la crisis es grave, y solo dice: "No se las puede obligar. Les pediremos que expliquen por qué no cumplen cuando presenten su primer informe del gobierno corporativo".

Para el Instituto de Consejeros-Administradores (IC-A), asociación española de consejeros, "España tiene una oportunidad de oro de liderar en Europa la aplicación de buen gobierno corporativo en consejos de administración en un sector específico. En los bancos de las cajas de ahorros. Este liderazgo hacia la profesionalización de los órganos de gobierno, disminuyendo la interferencia política, puede transformarse en confianza de los inversores institucionales en el gobierno de estas instituciones y, por tanto, confianza en invertir en el sector de las cajas/ bancos, lo que también redundará en incrementar la confianza en el país. El IC-A defiende el papel enriquecedor de la diversidad en los consejos. No se nace consejero o consejera, es una actividad profesional para la que hay que capacitarse y formarse".

Al final, como reza la canción, "la vida sigue igual". Incluso parece que la propia Viviane Reding va a retractarse de sus palabras. De la directiva europea sobre entidades financieras que va a aprobarse en breve se "ha caído" a última hora la obligación de que un tercio del consejo de estas entidades esté compuesto por mujeres. Otra vez será.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Domingo, 10 de julio de 2011