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Carod deja ERC pero no la política

La marcha culmina el enfrentamiento del exlíder con la actual dirección

Josep Lluís Carod-Rovira, expresidente de Esquerra Republicana, ha dado un paso más en su distanciamiento de la actual dirección del partido y ha decidido causar baja como militante de la formación independentista aunque asegura que no dejará la política. La marcha de Carod es un nuevo torpedo en la línea de flotación de ERC, una formación noqueada por las urnas que se hunde lentamente en medio de conflictos internos. Los resultados cantan: el 22-M perdió 77.000 votos, 200 concejales y la representación en todas las grandes ciudades salvo Barcelona. El partido necesita reflotarse y para ello algunos de sus miembros han decidido saltar por la borda. Hace dos semanas, la ejecutiva dimitía en bloque.

Recuerda que con él, los republicanos lograron sus mejores resultados

Ahora, Carod, que lideró el partido entre 1996 y 2008, lo deja. Por medio de una carta remitida a la dirección, el dirigente histórico de ERC fundamenta la baja por "la discrepancia política, la lejanía ideológica y la distancia personal con los dirigentes actuales". "Ha llegado un punto que ha dejado sin sentido mi pertinencia a ERC", afirma el texto que ayer avanzó el diario Ara. La carta, de dos páginas y con fecha del viernes, está dirigida al presidente del partido, Joan Puigcercós, y al secretario general, Joan Ridao.

Carod no pierde oportunidad para reivindicar su gestión al frente del partido y el mérito de haberlo llevado a sus mejores resultados desde la República. En la carta, ajusta cuentas con Puigcercós, al afirmar que ya en 1996 "hubo quien se dedicó a obtener el control orgánico del partido con tal de apartarme de la dirección y, finalmente, sustituirme". Puigcercós prescindió de Carod en las últimas autonómicas con el argumento de que su presencia restaba votos.

Carod tomó la decisión hace tiempo, antes de las autonómicas del 28 de noviembre de 2010, insinúa. Pero decidió esperar para formalizarla "para no perjudicar ERC" ni en aquellos comicios ni en las municipales. Además, asegura que ha escogido este momento para "no interferir" en el congreso nacional del 1 de octubre, en el que el partido renovará su cúpula.

Al final de la carta, el líder histórico de ERC avisa de que no deja la política y continuará "trabajando para hacer posible una izquierda nacional plural". De hecho, el pasado mes de diciembre, tras la derrota electoral del tripartito, trascendió que Carod había participado en algunos encuentros informales -que no llegaron a cuajar en ningún proyecto- con el exconsejero de Economía Antoni Castells (PSC) con la finalidad de buscar estrategias comunes para la izquierda catalana.

Esquerra respondió ayer con suavidad a través de un comunicado en el que aseguraba que "respeta pero lamenta" la decisión de Carod. El portavoz del partido, Ignasi Llorente, pidió "el máximo respeto y comprensión de todos, de fuera y de dentro de Esquerra", y destacó que la "contribución" de Carod forma parte del ADN del partido y del independentismo catalán. El comunicado recuerda que ERC está celebrando su 80 aniversario, que "es el partido más antiguo" y tiene un proyecto "vivo y con futuro".

Menos complaciente se mostró Joan Carretero, líder de Reagrupament (partido escindido de ERC en 2008): "Cuando no ha tenido el mando, se ha ido". Carretero apuntó que el expresidente "es tan responsable del fracaso como los otros; fue vicepresidente hasta el último minuto".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 5 de junio de 2011