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Las consecuencias del 22-M

Chacón se retira con la denuncia de una operación para tumbar a Zapatero

La ministra critica supuestas maniobras contra la estabilidad del PSOE y del Gobierno

El pasado martes, la ministra de Defensa, Carme Chacón, se reunió con el presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, para confirmarle que, como ya le había anticipado tiempo atrás, se iba a presentar a las elecciones primarias para la candidatura a la presidencia en las elecciones generales de 2012. Le pidió colaboración para tener la infraestructura necesaria para llegar a los 220.000 militantes y para solicitarles el voto. Menos de cuarenta y cinco horas después le telefoneó para comunicarle su decisión de "dar un paso atrás para que el PSOE dé uno adelante", según afirmó ayer en una conferencia de prensa en la sede federal de su partido. Fue una comparecencia con fuertes dosis de emoción, también de cierta amargura y desde luego de denuncia. Las razones que esgrimió para dar marcha atrás están cargadas de gravísimas acusaciones a miembros de su partido que, a su juicio y sin aportar ayer ningún tipo de pruebas, han urdido una operación para echar a Zapatero y que, de haber triunfado, habría puesto en riesgo la unidad del PSOE y la estabilidad del Gobierno socialista.

La ministra pidió el martes a Zapatero la infraestructura para su campaña

La sorprendente retirada de Chacón de una competición a la que todavía no había entrado oficialmente, pero que llevaba meses preparando en secreto, deja vía libra a la nominación en breve del otro candidato todavía oficioso, Alfredo Pérez Rubalcaba, para hacerse con el control del partido y con la candidatura para las generales de 2012.

La retirada de Chacón ayer tiene mucho que ver con el anuncio que hizo el martes a las cinco de la tarde el líder de los socialistas vascos, Patxi López, de proponer al PSOE en el Comité Federal de mañana la celebración de un congreso, y no unas primarias, para elegir al candidato electoral. Un congreso lleva consigo la elección de una nueva Ejecutiva Federal y, por tanto, la sustitución de José Luis Rodríguez Zapatero, cuando este no tiene el menor interés de desprenderse por ahora del control del partido. Por tanto, esa petición suponía, al menos teóricamente, una desautorización al secretario general y todavía presidente del Gobierno.

Muchos dirigentes socialistas señalaron en las últimas horas que la celebración de un congreso para sustituir a Zapatero obligaría a la convocatoria de elecciones anticipadas.

Estas explicaciones están detrás de las razones de Chacón, que ayer comentó su posición con ciertos barones del partido como José Antonio Griñán y José María Barreda. La ministra afirmó en su alegato explicativo que desde el primer momento hubo quienes "se movilizaron contra las primarias previstas en los estatutos, alegando que dar la voz a los militantes generaría división, y urgían por ello a elegir a un candidato único". Así empezó la ministra su denuncia en un discurso leído. "El resultado de las elecciones del pasado domingo, lejos de amainar esos movimientos, los ha recrudecido y en los últimos días ha habido una escalada que pone en riesgo la unidad del partido, la autoridad del presidente del Gobierno y secretario general, nuestra imagen colectiva como partido e incluso la estabilidad del Gobierno". Chacón tendrá que sentarse hoy en el Consejo de Ministros con algunos compañeros a los que dirigió ayer estas increpaciones. Ayer añadió otra explicación de su retirada: "Justamente eso era lo único que podía hacerme reconsiderar una decisión que tenía bien tomada". A partir de ese momento, y siempre arropada por el secretario de Organización, Marcelino Iglesias, su discurso pudo ser el mismo que hubiera hecho para el anuncio de su presentación. Recordó que entró en el PSOE con 16 años y siempre la animó "la defensa de los principios de libertad e igualdad".

Ahora pretendía "encabezar un proyecto que reforzara las señas de identidad de la socialdemocracia en un momento de crisis económica, cuando lo más importante es la recuperación del empleo...". "Yo quería encabezar un proyecto en el que el reparto de los sacrificios se hiciera con la máxima equidad". "Yo quería encabezar un proyecto de cooperación entre las comunidades autónomas sin renunciar a mi condición de catalana y española...". Y así continúa su embrión de programa, aunque con la puerta abierta hacia el futuro, porque señaló que por esos mismos principios y proyectos seguirá trabajando.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 27 de mayo de 2011