Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Las remesas de los inmigrantes de Madrid resisten mejor la crisis

Los envíos de dinero caen un 5,4% en la región frente al 9,7% de España

"El negocio iba bien. Ahora va mal. Antes me daban 1.000 euros para enviar y ahora me dan 800. Menos clientes. 'Crisis, crisis, crisis', me dicen siempre". Lo que describe el bangladeshí Liton, estirando su español tras el mostrador de su locutorio en Carabanchel, es la conclusión a la que ha llegado un informe sobre las remesas de inmigrantes enviadas en 2009 desde la Comunidad de Madrid. El estudio, presentado ayer por la consejera de Inmigración, Empleo y Mujer, Paloma Adrados, concluye que la crisis ha hecho disminuir los envíos de dinero de los inmigrantes un 5,4%, al reducirse las remesas de 1.939 millones de euros en 2008 a los 1.835 millones de 2009.

El dato negativo de la región es hasta positivo si se compara con la caída media del 9,7% de las remesas en España, que el año pasado se desplomaron hasta los 7.129 millones. Rumania, con 281 millones, seguido de Ecuador, con 279 y de China, con 140, son los tres primeros países destinatarios del dinero que envían los inmigrantes de Madrid, según el informe, elaborado por el centro de investigación Remesas.org a partir de datos de 20 empresas que gestionan los envíos de dinero, del Banco de España, Eurostat (oficina estadística de la UE) y 1.071 entrevistas realizadas a extranjeros mayores de edad y con al menos un año de residencia en la región.

Es la primera vez que China, que el año pasado ocupaba el cuarto lugar, se sitúa en el podio de los principales destinos. Un dato que ilustra que la comunidad china capea mejor la crisis, según fuentes de la Consejería, por la capacidad empresarial de la comunidad china.

La misma tesis defiende el concejal de Centro, Enrique Núñez, que mantiene una relación fluida con la comunidad asiática. Núñez ilustra su teoría con el auge de los negocios de alimentación. Desde principios de 2009 hasta ahora, los 55 establecimientos de la capital, en lugar de cerrarse, se han incrementado en un 36,3%.

Carlos da Silva, que llegó de Brasil hace tres años y medio, es parte del 62% de los inmigrantes -67% en 2009 y 75,37% en 2007- que envía dinero a su país. Mantiene a su esposa y dos hijos. Hasta hace poco enviaba cada mes la mitad de su sueldo de 2.000 euros como solador. Eso se acabó. "Ahora, tengo que enviar todos los meses, pero no puedo mandar más de 800 o 900 euros", lamenta.

El caso de Da Silva es uno más. La situación de Vali, un rumano treintañero, que enviaba dinero a su madre, ha cambiado desde que perdió su trabajo en la construcción. "Antes enviaba según lo que ella fuese necesitando. Ahora, no es que envíe menos, es que no puedo enviar nada". Son solo dos ejemplos que ilustran la caída del 4% en el importe medio de las remesas -383 euros- y del 7% en la frecuencia con que se envían -7,9 giros al año-. Una caída suavizada por el incremento en un 7% de la población inmigrante, potenciales remitentes de dinero (964.000 personas en 2009).

Es difícil competir con Madrid. La región es la primera emisora de remesas de la UE, según el informe. Si Madrid fuese un país, sería el quinto emisor de remesas tras España, Italia, Francia y Alemania. ¿Por qué? Una explicación, según la Consejería, es que el paro entre extranjeros es menor en Madrid que en el resto de España (24% frente a 30%).

Otras razones las cita el director del estudio, Íñigo Moré: "Madrid remite más porque la inmigración es más reciente. Son extranjeros que aún no se han desvinculado de sus países. Y el origen de los inmigrantes en Madrid está muy vinculado a América Latina; son más propensos a remitir que otras nacionalidades". El 50,8% de las remesas de 2009 fueron a Latinoamérica.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Domingo, 27 de junio de 2010