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Condenado a 13 años por abuso de menores un ex edil del PP en Palma

Javier Rodrigo de Santos "llevaba una doble vida", según la sentencia

El ex número dos del PP en el Ayuntamiento de Palma, Javier Rodrigo de Santos, fue condenado ayer a 13 años y seis meses de cárcel por abusos sexuales a menores. Sobre el ex edil cayó recientemente otra condena, de dos años de prisión, por gastar más de 50.000 euros con la tarjeta Visa del Ayuntamiento en prostíbulos gay. La sentencia de la Audiencia Provincial describe como hechos probados los continuos abusos por parte de De Santos de tres hermanos, dos menores, de 14 y 16 años, y uno mayor de 18 años. El ex concejal es absuelto de corrupción de menores y se beneficia parcialmente de los atenuantes de drogadicción y alcoholismo.

La denuncia fue presentada por los padres de los menores después de que éstos le explicaran a su madre los abusos de que eran objeto.

De Santos, de 44 años, es padre de cinco hijos y estuvo nueve meses en prisión preventiva por esta causa, entre 2008 y 2009. Es funcionario del Estado y fue director de la campaña electoral de Jaume Matas (PP) en 2003. Al ser acusado por la malversación de la Visa municipal, el PP le expedientó y él se dio de baja del partido.

De Santos es ultracatólico militante y colaborador de Camino Neocatecumenal, de la que es catequista su esposa. Sus víctimas fueron menores vinculados a las actividades de esta asociación e inmigrantes que tenían en las actividades de la parroquia casi su único vínculo de integración, según resalta la sentencia.

El magistrado ponente, Juan Pedro Yllanes, resalta la personalidad del condenado: "Estamos en presencia de una de las dos caras de quien llevaba una doble vida y fue capaz de ocultarlo a su familia, a sus amigos, a los que con él compartían responsabilidades políticas o a los integrantes de la comunidad religiosa".

Y añade: "Los tocamientos recibidos de parte de Rodrigo de Santos guiados por el evidente propósito de satisfacer su desordenado deseo sexual y a quien el lugar, el dormitorio de sus hijos, no le suponía obstáculo o impedimento alguno; desinhibición provocada, en parte, por la adicción a la cocaína".

El juez niega la condición de "mentirosos o fabuladores de las víctimas". La sentencia censura el intento de De Santos durante el juicio de insinuar que la familia de los menores "podría haber sido utilizada o manipulada por alguno de los enemigos que De Santos pudiera haber hecho por las decisiones tomadas en su época como regidor delegado de Urbanismo en el Ayuntamiento".

De Santos, que abandonó Palma y se marchó a vivir a Madrid con su familia al quedar imputado en diversos escándalos, no se podrá aproximar a menos de 500 metros de sus víctimas, los menores y su familia, ni podrá contactar con ellos durante un periodo de tres años tras el cumplimiento de la condena. El abogado de De Santos, José Ignacio Herrero, dijo que recurrirá ante el Tribunal Supremo. El fiscal había pedido 24 años de cárcel.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Jueves, 29 de octubre de 2009