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"Aquí el hombre nunca usará condón"

Las ONG civiles dicen que el discurso del Papa contra el preservativo siembra la confusión en África - Los misioneros creen que el problema es la tradición

La declaración del Papa de que el preservativo no ayuda en la epidemia de sida ha reavivado un debate latente en África. Las ONG creen que el discurso es contraproducente; los misioneros insisten en que el problema es la tradición, y no la opinión papal. Los Gobiernos guardan silencio. Pero todas las organizaciones de lucha contra el sida, religiosas o no, coinciden en algo: la necesidad de un cambio del comportamiento sexual en la población africana.

"Aquí lo primero que te dice el hombre es que nunca usará condón. Y la mujer tiene la condición de menor de edad, así que nunca lo exigirá", explica la hermana Bárbara, de la misión Saint Phillip, en un área rural de Suazilandia, el país africano con la mayor tasa de infectados (26%) en un continente con 25 millones de casos. Enfrentadas a la tradición, las dos hermanas de la misión Cabrini, estadounidenses, se hacen cargo del orfanato, del reparto de retrovirales (ARV) y alimentos y del cuidado de los enfermos. "Cuidamos a los adultos enfermos, repartimos ARV para que vivan 10 ó 15 años más y puedan por lo menos criar a sus hijos", dice.

Campaña en nueve países para fomentar relaciones monógamas

"La mayoría de la gente no tiene idea de lo que significa [el uso del condón]", dice el misionero Alfonso Continente, en la parroquia Nuestra Señora de África, en Katoi (República Democrática de Congo). "Aquí la tradición es tener muchos hijos. Si lo saben, no hay dinero para comprarlos". De acuerdo con los misioneros, no es el discurso papal, sino la tradición la que supone un problema. El sacerdote Pierre Marie Chanel, de la Comisión para Luchar contra las Enfermedades de Transmisión Sexual, en Togo, apunta que la situación, tras 20 años de reparto de condones, apenas ha mejorado. "Necesitamos retrasar la edad de iniciación sexual de los jóvenes y optar por la abstinencia", sostuvo ante la ONU.

Los defensores de la abstinencia se hacen eco de los avances en la lucha contra el sida en Uganda, donde llegaron las campañas conservadoras impulsadas por la Administración Bush. "Hay que ir con cuidado con las estadísticas que salieron de Uganda. Es posible que descendiera el número de infectados porque hubo un mayor número de muertos", explica Rachel Cohen, de Médicos Sin Fronteras en Suráfrica, que explica que la abstinencia "no es una opción cuando muchas mujeres mantienen contactos sexuales de forma obligada o por dinero. Este tipo de declaraciones supone obviar la realidad en África". De igual manera opina Alain Fogue, portavoz de MOCPAT, que lucha por el acceso a tratamiento en Camerún, donde el Papa realizó sus polémicas declaraciones: "¿Vive el Papa en el siglo XXI? Declaraciones como éstas van en contra de los esfuerzos hechos por el Gobierno de Camerún".

Una de las organizaciones más críticas ha sido la surafricana Treatment Action Campaign, que recuerda que gracias a un reparto de un millón de condones al mes en el barrio de Khayelitsha, en Ciudad del Cabo (más de medio millón de habitantes), se han reducido a la mitad las enfermedades de transmisión sexual y considera el discurso papal "irresponsable". En opinión de Gwinneth Paltrow, jefa de misión de Acción contra el Hambre en Lesotho y Suazilandia, "las palabras del Papa van a añadir más confusión".

En lo que sí están de acuerdo todas las organizaciones de lucha contra el sida, religiosas o no, es en la necesidad de un cambio del comportamiento sexual en la población: en nueve países del sur de África, epicentro de la enfermedad, se ha iniciado una campaña para fomentar relaciones monógamas, bautizada One Love Campaign. Y es que, bien por tradición (poligamia, permisividad de las relaciones sexuales entre primos o cuñados) o por modernidad (mantener relaciones a cambio de dinero o por presión del grupo en el caso de adolescentes), se ha demostrado que el virus del VIH se transmite en progresión geométrica donde hay promiscuidad.

La Iglesia católica en África subsahariana

- Unos 170 millones de africanos son católicos, cifra que sigue aumentando. Se estima que en 2025 serán más de 230 millones, uno de cada seis católicos en el mundo, lo que convierte a África en la zona de mayor crecimiento para el catolicismo.

- Los países con más fieles son Guinea Ecuatorial (76% de la población), Burundi (59%), Gabón (55%), Angola (54%), República Democrática de Congo (52%), Congo (42%) y Uganda (40%).

- El catolicismo convive en África con el islam, de forma tensa en Nigeria. En todo el continente compite con la rápida expansión de las iglesias evangélicas e intenta integrar y asimilar ritos preexistentes, como los animistas.

- Un 40% de los 18 millones de habitantes de Camerún son cristianos, la mitad de ellos católicos. Las religiones animistas son seguidas por otro 40% de los cameruneses, y cerca del 20% profesan el islam.

- La herencia portuguesa hizo de Angola uno de los países más católicos del continente. En los últimos años, sin embargo, las iglesias evangélicas han tenido un gran crecimiento, especialmente tras la llegada de predicadores procedentes de Brasil.

- La curia africana tiene un peso creciente en Roma. El primer cardenal africano fue designado por Juan XXIII en 1960. Hoy son 18. Dentro de la Iglesia, tienden a defender los postulados más conservadores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 23 de marzo de 2009

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