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La hembra de lince atropellada en Doñana también fue tiroteada

El animal fallecido se encontraba en estado de gestación

Theo, la hembra de lince que murió atropellada el viernes en una vía del municipio sevillano de Villamanrique de la Condesa, también había sido tiroteada. Los técnicos del Centro de Análisis y Diagnóstico (CAD) de la Fauna Silvestre Amenazada que le han realizado la necropsia encontraron en su cuerpo siete perdigones. Los disparos, realizados con una escopeta de cartuchos, no afectaron a los órganos vitales del animal, aunque Medio Ambiente cree que las heridas sí pudieron "mermar sus capacidades físicas". Tras la prueba se concluyó que la causa directa de la muerte fue el atropello que sufrió.

La necropsia también sirvió para determinar que la hembra estaba embarazada de dos cachorros, por los que no se pudo hacer nada tras el atropello mortal. La Consejería de Medio Ambiente no pudo precisar ayer cuándo recibió Theo los perdigonazos, si poco antes del atropello o hacía ya tiempo.

43 linces han muerto atropellados en Doñana en los últimos 25 años

La hembra de siete años era uno de los alrededor de 50 ejemplares de este felino amenazado que viven en el Espacio Natural de Doñana. Theo murió el viernes a mediodía. Las alarmas saltaron cuando el collar de localización del animal indicó que llevaba bastante tiempo inmóvil. Los técnicos se desplazaron hasta el lugar que señalaba el localizador y encontraron el cadáver en la vía Algodonera-Laguna de San Lázaro, dentro del término municipal de Villamanrique de la Condesa.

El problema con los atropellos de linces es algo crónico. 43 ejemplares han muerto de esta forma en el entorno de Doñana en los últimos 25 años. Actualmente se estima que sólo quedan en libertad unos 200 linces.

Fernando Hiraldo, director de la Estación Biológica de Doñana, afirmó ayer que el problema con los furtivos también es "crónico". "Es habitual encontrar perdigones enquistados en los ejemplares que se localizan muertos", sostuvo. "Si el disparo no es a bocajarro y es con un perdigón de conejos el lince puede sobrevivir", añadió Hiraldo.

"Son pistoleros". Así calificó ayer Juan Romero, responsable de Ecologistas en Acción en Doñana, a los cazadores furtivos que disparan contra este felino amenazado. "Todo el mundo sabe que está totalmente prohibido cazarlo y no se confunde con otro animal, los que hacen este tipo de cosas no son cazadores de verdad, son pistoleros". Romero sí reconoció que es muy complicado localizar y atrapar a los furtivos que disparan contra los linces: "es muy difícil pillarlos".

En marzo de 2003 otro lince fue localizado muerto por arma de fuego en el entorno de Doñana. Y en octubre de 2006 otro ejemplar falleció tras caer en un cepo cerca de Almonte (Huelva).

* Este articulo apareció en la edición impresa del Martes, 17 de marzo de 2009