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Salir de la crisis será "extremadamente doloroso", dice Krugman

"El camino para salir de la crisis que tiene España será doloroso o extremadamente doloroso". Así de rotundo se mostró el premio Nobel de Economía 2008, Paul Krugman, ayer en Sevilla, donde impartió una conferencia en las jornadas organizadas por la Confederación de Empresarios de Andalucía. Según el economista estadounidense, "los salarios y los precios no son sostenibles" en España y nuestro país necesitaría una "deflación relativa del 15% para salir de la crisis". Krugman dijo que si la UE crece a un ritmo anual del 2% o el 3%, "España pasará por una situación dolorosa durante cinco o siete años, pero en el caso de que la UE experimente esa misma deflación, habría que reducir aún más los precios y salarios, y eso no ha ocurrido desde la Gran Depresión".

Krugman afirmó que sería necesario un segundo new deal -el primer pacto de medidas económicas fue realizado por Roosevelt entre 1933 y 1937 para salir de la crisis de 1929- tanto en EE UU como en Europa, cosa que calificó de "muy difícil". Asimismo, dijo que sería posible que si no hubiera habido una Unión Monetaria la situación hubiera sido mejor, pero calificó de "irreversible" una posible salida del euro, porque, dijo, "nos llevaría al caos".

Krugman incidió en que se necesita una coordinación de la política fiscal de la que carece Europa. Y afirmó que el Gobierno de Obama tiene margen para aumentar el gasto un 30% en términos de PIB. "La respuesta en EE UU es inadecuada pero la de Europa es sólo un tercio de la que ha dado EE UU", dijo el economista, que agregó que, "en cuanto a la política monetaria, ha quedado claro que la de la Reserva Federal ha sido mucho más agresiva que la del BCE".

Krugman señaló que "en EE UU existe una unión que no existe en Europa. La UE es una superpotencia económica pero no actúa como tal". Asimismo, descartó que salga algo importante de la próxima reunión del G-20. "Sería una sorpresa. Saldrá una respuesta ambigua, y convocarán otra reunión. Permítanme que lo diga así, necesitamos algo más de temor a Dios a ambos lados del Atlántico".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 14 de marzo de 2009