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Cambio en la Casa Blanca

Obama sigue la estela de Abraham Lincoln

El presidente electo repite el trayecto del histórico antecesor

A pesar de que su recorrido está lleno de hitos, el presidente electo Barack Obama tomó ayer prestada una página de la historia al realizar en tren el mismo trayecto entre Filadelfia y Washington que hizo casi 150 años antes Abraham Lincoln, su modelo. Saludando a sus seguidores antes de partir desde la estación de la calle 30 de Filadelfia, Obama hizo un llamamiento a la nación para que mantenga "la perseverancia y el idealismo" de los Padres Fundadores. En su opinión no sólo hay que salvaguardar la independencia ganada en Filadelfia (dónde se promulgó la Constitución americana) hace más de 200 años, sino que se hace necesaria "una nueva declaración de independencia, no sólo de nuestra nación, sino de nuestras vidas".

El nuevo presidente advierte que vienen "días difíciles" para superar la crisis

No es ésta la primera vez que Obama evoca la imagen del presidente que acabó con la esclavitud. Al igual que Lincoln, Obama hizo su carrera política en Illinois, donde además lanzó su campaña electoral desde el Capitolio estatal en Springfield. Habrá estos días más momentos en los que el presidente número 16 de EE UU esté presente. Obama jurará su cargo el martes sobre la misma Biblia que empleó Lincoln hace 148 años. Durante su toma de posesión, el primer presidente negro de EE UU hará referencia a uno de los discursos más célebres de la historia, el discurso que Lincoln pronunció en 1863 Gettysburg invocando los principios de igualdad de los hombres consagrados en la Declaración de Independencia.

Entre la cuna de la Independencia y Union Station en Washington, el Whistle Stop Train Tour -en alusión al silbato de las antiguas locomotoras de vapor- hizo su primera parada de un recorrido de 225 kilómetros en Wilmington (Delaware). Allí no paró Lincoln. Pero Obama debía de recoger a su vicepresidente electo Joseph Biden. Miles de personas le esperaban soportando temperaturas de 15 grados bajo cero. Otros miles se concentraron al lado de la vía a lo largo de todo el viaje en el primer baño de masas que marca el inicio de las celebraciones de la toma de posesión. Las medidas de seguridad eran extremas. Con su número dos al lado, Obama prosiguió viaje en un lujoso vagón estilo Pullman con accesorios de madera color cereza del año 1930. Fue un gran día la jornada de ayer para los Obama, día en que Michelle además cumplía 45 años. La multitud en Wilmington no paraba de cantar el feliz cumpleaños a la próxima primera dama de Estados Unidos, lo que obligó a su marido, el ya casi presidente, a retrasar el comienzo de su segundo discurso del día, que centró en los problemas de las clases medias. Su siguiente parada sería Baltimore, en Maryland, para concluir el viaje hacia las siete y media de la tarde en la capital de la nación.

Pero no sólo Lincoln, el gran emancipador, ha sido compañero de viaje de Obama. Desde que ganó las elecciones en noviembre, la historia y sus protagonistas han acompañado al joven político. Y el recuerdo más constante ha sido el de la Gran Depresión y los discursos de Franklin D. Roosevelt. Cuando faltan ya sólo dos días para que Obama asuma el cargo, el presidente electo volvió a recordar que se esperan "días difíciles", como en aquella otra gran crisis, la única que se asemeja en proporciones a la que acompañará a Obama, al menos en los primeros tiempos de su mandato.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 18 de enero de 2009