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Petraeus se despide de Irak y asume el mando en Afganistán

El general de EE UU deja el país con el nivel más bajo de violencia desde 2004

El general David Petraeus cede hoy el mando de las tropas norteamericanas en Irak y deja un país más calmado del que se encontró cuando asumió el cargo, en febrero de 2007: la violencia está en estos momentos en su nivel más bajo desde hace cuatro años y el foco militar en la región se está desplazando hacia Afganistán y su poco controlada frontera con Pakistán.

Petraeus, considerado por el Gobierno estadounidense el gran artífice de ese éxito, pasa a ser el número uno del Comando Central norteamericano, con competencias en todo Oriente Próximo y, por tanto, responsable a partir de ahora de Afganistán.

El militar dirigirá el Comando Central de EE UU, que cubre todo Oriente Próximo

El general se ha despedido por escrito de sus tropas, a las que ha reconocido su papel como "centro de la Historia". "No sólo habéis dado seguridad al pueblo iraquí sino que le habéis servido", señala en su carta, colgada en la página web de la Fuerza Multinacional en Irak. "Habéis contribuido de forma significativa a las comunidades en las que habéis operado. Habéis sido constructores y diplomáticos a la vez que guardianes y guerreros".

Durante los 19 meses que ha estado en el puesto, Petraeus, que llegó en un momento en el que la violencia en Irak se llevaba por delante cada día la vida de centenares de personas, contó con un refuerzo de 30.000 soldados que utilizó para lograr una mayor penetración del Ejército norteamericano dentro de las comunidades iraquíes. Y, en su tarea pacificadora, se benefició del alto al fuego decretado por el clérigo chií Múqtada al Sáder y de la ruptura entre los insurgentes suníes y Al Qaeda. Aunque asegura que el trabajo en Irak "está lejos de estar terminado" -ayer mismo explotaron dos coches bomba en Irak-, en los últimos meses el general ha afirmado que se puede hablar ya de "un cierto grado de estabilidad".

El debate sobre la retirada de las tropas de Irak se ha convertido en uno de los ejes de la campaña electoral a la presidencia de EE UU, debate que el actual presidente, George Bush, ha dejado abierto. La semana pasada anunció que en los próximos meses sólo retirará a 8.000 soldados de los 140.000 desplegados en la zona, así que será el próximo mandatario de la Casa Blanca el que tenga que tomar una decisión al respecto. El demócrata Barack Obama habla de un posible calendario de retirada de 16 meses mientras que el republicano John McCain, mientras trata de rentabilizar electoralmente lo que él considera la "victoria en Irak", insiste en la necesidad de escuchar a los mandos militares y no precipitarse.

El general Petraeus, de 55 años, tiene unas credenciales académicas impecables. Se especializó en Relaciones Internacionales en las prestigiosas Princeton y Georgetown y presentó una tesis doctoral sobre el Ejército norteamericano y las lecciones de Vietnam. Ha gozado de una inmensa popularidad desde que se hizo cargo del mando de las tropas en Irak. La revista Time lo nombró en 2007 uno de los 100 líderes más influyentes y revolucionarios.

El candidato presidencial John McCain se refiere a él como si se tratara del último héroe nacional. Lo menciona sin escatimar elogios en prácticamente todas sus intervenciones y en una entrevista televisada dijo que era una de las tres personas más sabias que había conocido en su vida. Obama también ha reconocido su buen trabajo.

El secretario de Defensa, Robert Gates, presidirá hoy en Bagdad la ceremonia de traspaso de poderes del general Petraeus a su sucesor, el teniente general Ray Odierno, quien hasta el pasado febrero fue su número dos en Irak. Petraeus, al mando del Comando Central a partir del 31 de octubre, seguirá jugando un papel importante en Irak y ampliará sus competencias al resto de Oriente Próximo incluyendo Afganistán, donde ya ha dicho que serán necesarias más tropas para controlar la creciente violencia en el país y el paso de terroristas por la permeable frontera con Pakistán.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 16 de septiembre de 2008