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Feria del Libro de Bilbao

Verdú defiende al escritor como testigo del mundo propio

El escritor y periodista presenta su obra autobiográfica 'No ficción'

"El autor habla mucho mejor de lo que conoce personalmente y peor de lo que maquina deliberadamente". "La voz, en consecuencia, será la de la primera persona del singular". Son dos ideas recogidas por el escritor y periodista Vicente Verdú (Elche, 1942) en sus Reglas para la supervivencia de la novela, que ha aplicado a rajatabla en No ficción (Anagrama), un libro totalmente autobiográfico, compuesto por historias de la vida cotidiana de un tiempo, dice su autor, de emociones tumultuosas.

Verdú reconoce que siempre escribe con motivaciónes muy personales. El fútbol, mitos, ritos y símbolos hablaba de una de sus grandes pasiones; El planeta americano, de los tres años que vivió en Estados Unidos; China Superstar, de un viaje intenso al país oriental. No ficción, explicó ayer en la Feria del Libro de Bilbao, se refiere "al protagonismo del yo", llegando hasta donde "la artificialidad de la escritura" lo permite.

Verdú se reconoce satisfecho con el resultado porque ha logrado barnizar la expresión de sí mismo con un estilo literario. "Hablar de uno sin la manipulación literaria sería una obscenidad", añade.

En las 33 piezas que componen No ficción, "pequeños ensayos ensamblados", en palabras de su autor, Verdú ha volcado emociones positivas y negativas, amor, dolor y gozo. Y un homenaje a su esposa, que falleció en la época que recoge en el libro.

El resultado, más que un relato de su biografía, supone "un confesión personal", en la que el escritor reconoce haber encontrado los beneficios de una larga sesión de psicoterapia. "No eres el mismo cuando acabas un libro, que antes de empezarlo", asegura. El escritor recalca que escribía desde el punto de vista de un testigo de su propia vida. "Ves que eres valioso en la medida que eres testigo de tu mundo", concluye.

En Los ojos del huracán (Anagrama), Berta Serra Manzanares (Rubí, 1958) volcó casi cinco años de lecturas e investigación sobre la vida en Cuba en la segunda mitad del siglo XIX. La novela reconstruye una sociedad convulsa, enriquecida con el tráfico de esclavos y el aumento de la demanda de caña de azúcar y situada ante la disyuntiva de la colonia o la independencia.

Serra habla de "una novela-río" en la que han cabido personajes históricos, como Garibaldi, y otros literarios, y todos han tenido voz para que "en primera persona" hablen con libertad en un asunto tan terrible como la esclavitud. "No desapareció en en el siglo XIX", critica la escritora. "Hoy podemos encontrar ejemplos de esclavitud en las mujeres del Este que se prostituyen o en los africanos que llegan en patera", resume.

Martes en la feria

- José Luis Álvarez Enparantza, Txillardegi, presenta la obra Leturiaren egunkari ezkutua, con la intervención del presidente de Euskaltzaindia, Andrés Urrutia. (11.30).

- Homenaje a Henrike Knörr. Recuerdo a la figura del lingüista y académico fallecido el pasado abril (11.30).

- Pluma de Oro. El escritor Gregorio Arrien recibe el galardón que reconoce la dedicación a las letras (11.3o).

- Encuentro de escritores. Rosa Regás, Lorenzo Silva y Gustavo Martín Garzo se reúnen en torno al tema Novelistas que se pasan a la no ficción. Presenta Fernando Marías (Biblioteca de Bidebarrieta, 19.30).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 3 de junio de 2008

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