Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

La Audiencia Nacional ordena el reingreso en prisión de un etarra

El tribunal que lo liberó olvidó aplicarle la llamada 'doctrina parot'

La Sección Primera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ha ordenado el reingreso en prisión del etarra Fernando Etxegarai Gastearena después de que, el pasado 4 de enero, el tribunal que estaba sustituyendo a los magistrados titulares de esta sección -que estaban de vacaciones- lo pusiera en libertad y no aplicara al preso la llamada doctrina Parot, que aumenta los años de condena.

Los titulares de la Sección Primera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional no se dieron cuenta del error hasta su retorno de las vacaciones con Etxegarai Gastearena ya en libertad, por lo que dictaron un auto de detención y reingreso en prisión para que se le aplique la doctrina Parot, por primera vez, a un terrorista que ya había sido excarcelado. Etxegarai, vecino de la localidad vizcaína de Plentzia, todavía no ha sido detenido, pese a la orden judicial.

Esta medida se denomina así después de que al histórico miembro de ETA Henri Parot se le aplicase por primera vez, en febrero de 2006, un nuevo sistema de cómputo de las penas. Hasta ese momento, todas las penas a que hubiera sido condenado un recluso se refundían en una sola de 30 años y de esa cifra se descontaban las redenciones previstas para los condenados por delitos anteriores a 1995. En febrero de 2006, el Tribunal Supremo acordó que las redenciones -que solían rondar un tercio de los 30 años- se aplicaran sobre cada una de las sentencias recaídas, lo que hacía imposible la excarcelación al cabo de 18 o 20 años como venía ocurriendo hasta entonces.

Fernando Etxegarai Gastearena (Bilbao, 1952) trabajaba como abogado del Ayuntamiento de Barakaldo cuando fue detenido el 22 de abril de 1987 por la Guardia Civil acusado de ser miembro del comando Aizgorri de ETA, al que se atribuían numerosos atentados cometidos entre 1983 y 1986 con cócteles molotov, armas de fuego y artefactos explosivos que no causaron víctimas mortales.

El 4 de mayo de 1990, la Audiencia Nacional le condenó a 99 años de cárcel por pertenencia a banda armada, tenencia de explosivos, depósito de armas y por perpetrar nueve atentados terroristas. Estuvo 21 años en prisión, hasta el pasado 4 de enero, cuando fue liberado.

Alrededor de una veintena de miembros de la banda terrorista han visto prolongada su estancia en prisión por aplicación de la doctrina Parot desde 2006.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Jueves, 20 de marzo de 2008