Ciutadans fracasa y no obtiene representación
Rivera no llega al 1% en Barcelona y sigue desinflándose desde 2006
A primera hora, los sondeos tumbaron unos ánimos que ya no se levantaron. "Es una lástima", dijo pasadas las diez de la noche la secretaria de comunicación del partido, Josefina López, dando los comicios por perdidos.
Poco después, Rivera, que rechazó dimitir, trazó el nuevo horizonte del partido: "Somos el único centro izquierda no nacionalista de España", dijo entre aplausos. Será el nuevo nicho que intentará explotar, si sobrevive, la formación. De ahí que las únicas celebraciones llegaran cuando los escrutinios aún no atribuían escaño al partido UPyD, liderado por Rosa Díez. Este grupo rechazó acudir a los comicios de la mano de Ciutadans, y la herida aún escuece. "Hacen creer a la gente que son un partido nuevo", protestaron dirigentes del partido. La bandera de la renovación está en juego. Y la batalla, que ayer ganó UPyD al obtener un escaño, continuará más allá de estos comicios. "¿Y UPyD no se va a disolver?", preguntó un militante. "Tendremos que hacer que se disuelvan" respondió, enigmático, un cargo del partido. El bipartidismo, también a pequeña escala.