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La policía busca más cómplices del alijo de 4.000 kilos de coca

La droga fue desembarcada ayer en el puerto de Vigo

Agentes del Greco (Grupo Especial contra el Crimen Organizado) no han dado por cerrada la 'Operación Castaño' que hace una semana se saldó con la incautación de 4.000 kilos de cocaína a bordo del pesquero 'Oceanía', capturado con la intervención de los 'geos', y que ayer arribó al puerto de Vigo para descarcargar los 154 fardos. Al menos otras dos personas en Galicia están en el punto de mira de la investigación, cómplices de los dos detenidos en Ribeira, donde preveían desembarcar la droga.

Los fardos fueron pesados durante la tarde de ayer, sin sorpresas, ya que se confirmó que la cantidad aproximidada de cocaína aprehendida es de unas cuatro toneladas. Los paquetes tenían impreso un anagrama con el dibujo de una mariposa.

Los dos detenidos la pasada semana en Ribeira, Miguel Ángel Rial Casais y Victor Manuel Pérez Santos, habían organizado la última fase de la operación en otro pesquero que saldría al encuentro del Oceanía para recoger la droga. Luego la acercarían hasta tierra al menos dos embarcaciones tipo planeadora. Después de ocultar la cocaína, los tres colombianos detenidos en Madrid iban a trasladar su parte, unos 2.500 kilos, a la capital desde donde se distribuiría a otras comunidades.

La droga se encontraba oculta en una de las bodegas de popa. Dado el precario estado del Oceanía , de 30 metros de eslora, es evidente que éste iba a ser su último viaje, después de haber servido de medio de transporte para otros cargamentos desde su puerto base en Guinea Conakry, según informes de los servicios antidroga españoles y extranjeros. Entre los seis tripulantes del barco no se hallaba ningún colombiano, como se adelantó en un principio. Tres súbditos coreanos, un chino, un peruano y un venezolano hicieron una larga travesía desde que recogieron el cargamento, a principios de marzo, en aguas del Caribe.

En medio de una gran expectación y en presencia del juez de guardia de Vigo, la tripulación bajó del barco y fue asistida por abogados de oficio, antes de su traslado a Madrid donde pasarán a disposición del juzgado central número 3 de la Audiencia Nacional que dirige las investigaciones.Además del delegado del Gobierno, Manuel Ameijiras, también presenció la llegada de los tripulantes y la descarga de los fardos, el cónsul de Corea en Madrid, que se interesó por los tres súbditos arrestados de este país.

Ameijeiras calificó esta operación como uno de las más importantes desarrollada por los servicios antidroga destacados en Galicia, que lograron abortar la entrada de millones de dosis en territorio español. La organización iba a obtener unos beneficios brutos de 140 millones de euros. El delegado destacó la labor eficaz de los geos en alta mar y la colaboración estadounidense y británica.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 25 de junio de 2007