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Reportaje:

¿Polideportivo o vertedero?

El Ayuntamiento tiene abandonada una flamante instalación deportiva en Latina e inaugura otra en Usera sin estar terminada

En las instalaciones deportivas municipales de la calle de Sepúlveda, en Latina, sólo hay cristales rotos, colchones, cacerolas y excrementos humanos. En los vestuarios se acumula la basura y fundas de cables que alguien ha pelado para robar el cobre. Algunos vándalos han adornado las paredes con graffitis de escaso colorido, y en el suelo quedan las marcas de algunas hogueras. Las instalaciones -tres pistas de tenis, dos de baloncesto y una de fútbol sala- se terminaron hace cuatro años y nunca llegaron a inaugurarse. Debieron de ser, incluso, bonitas. Hoy parecen un vertedero.

"Siempre ha estado cerrado. Nos lo han ofrecido varias veces, pero nosotros no somos un club deportivo. Es el Ayuntamiento el que debería ocuparse de él", denuncia Javier Poveda, portavoz de la Coordinadora de Asociaciones de Vecinos de Latina. "Van a dejar que termine de pudrirse y, cuando esté a punto de caerse, lo privatizarán, como todo lo que hacen", añade.

Excrementos y desperdicios llenan el vestíbulo del centro de la calle de Sepúlveda

De hecho, después de cuatro años, la Dirección General de Deportes dice que la Junta de Distrito de Latina prepara el pliego de condiciones para que las instalaciones sean de gestión indirecta privada. "Se han hecho varios intentos para que lo gestionaran los vecinos, pero no ha sido posible", explican fuentes municipales.

El edificio de recepción de las instalaciones está completamente destrozado. Hay zapatos rotos, objetos robados abandonados, y apesta. Un extintor vacío reposa junto a una cristalera rota contra la que alguien debió de lanzarlo. Lo que en su momento pudo ser un espacio nuevo y lujoso está ahora completamente reventado.

"Es un espacio al servicio de todos los ciudadanos que incrementa su calidad de vida y refuerza la cohesión social, hasta hacer de Madrid, a través del deporte, una gran escuela de convivencia". Son palabras del alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, que obviamente no se refieren a las instalaciones arriba descritas. Ayer, el regidor las pronunció para inaugurar, en el mismo barrio, la ampliación de otro polideportivo, el Gallur, con 22 nuevas pistas deportivas. Sobre el estado calamitoso del equipamiento de la calle de Sepúlveda, que ni siquiera ha sido bautizado, el alcalde no habló.

En Usera, también en el sur de Madrid, tampoco andan muy contentos con la política municipal en Deportes. Hace dos meses, la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, y el alcalde Ruiz-Gallardón inauguraron por todo lo alto el polideportivo Jesús Rollán. Costó 9,2 millones de euros. Lo construyó la Comunidad y se lo cedió al Ayuntamiento. Ese día los vecinos del barrio de Zofío, donde están ubicadas las instalaciones, esperaron a los mandatarios en la puerta para recriminarles el abandono en el que a su juicio está sumido el barrio. Y, en especial, para echarles en cara que el polideportivo llevaba terminado desde hacía meses y no se había inaugurado hasta entonces. Algunos llegaron a zarandear los coches oficiales.

Dos meses después, lo único que funciona en el Jesús Rollán es la depuradora de la piscina. El gimnasio carece de máquinas de musculación, no hay actividades programadas, el recepcionista no tiene teléfono y la piscina no tiene ni las corcheras que separen los carriles. Y los fines de semana, cuando la mayoría de gente de un barrio obrero como Zofío tiene tiempo, el polideportivo está cerrado.

"Es lamentable que un complejo de estas características no funcione", denuncia el presidente de la asociación de vecinos, Francisco Rodríguez. "El concejal nos dijo que se había inaugurado porque habíamos presionado mucho. Pero es que el edificio llevaba 16 meses terminado", añade. Rodríguez cree que el Ayuntamiento no ha planificado adecuadamente la gestión del centro y que por eso los vecinos no pueden disfrutarlo. La soledad en la que trabajan los cuatro empleados del edificio parece darle la razón.

Según la Dirección General de Deportes del Ayuntamiento todo estará listo "pronto", pero no se sabe cuándo. Un portavoz insiste en que el polideportivo se abrió por la presión vecinal y considera que para los vecinos es mejor que esté abierto, aunque incompleto, que cerrado. "La Comunidad cedió el polideportivo al Ayuntamiento el día 16 de diciembre. Han pasado sólo dos meses, y contratar a todo el personal no es tan fácil", dice Miguel de la Villa, director general de Deportes, justificando el casi nulo funcionamiento de las instalaciones.

Los residentes dicen que esperan una respuesta pronta. Y que, si todo sigue igual, comenzarán las movilizaciones de protesta. "Hay una falta de atención descarada hacia los barrios del sur. Siempre es lo mismo. Cuando robaron el cableado del alumbrado público estuvimos varios meses sin luz en todo el barrio", recuerdan desde la asociación vecinal.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 14 de febrero de 2007