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Reportaje:BALONCESTO | Liga ACB

La tragedia de Alfons Albert

El 'pívot' español intenta demostrar su inocencia tras detectársele nandrolona en la Liga griega

La aventura griega de Alfons Albert, pívot valenciano de 32 años que desde 2003 juega en el Kolossos, de la Liga helena, se ha convertido en una tragedia. El baloncestista español dio positivo por nandrolona, la misma sustancia que fue detectada en los futbolistas Guardiola y Gurpegui, en un control antidopaje el pasado 20 de septiembre al que fueron sometidos sólo los extranjeros de la competición. Ahora lucha por demostrar su inocencia en un país extranjero, del que apenas domina el idioma, y bajo la amenaza de ser suspendido durante dos años por la FIBA por dopaje.

"Estoy luchando, pero aquí no te puedes defender. Quiero que se sepa la verdad", explica Albert desde Rodas, donde vive con su esposa. El jugador sufre "desde hace años" osteoporosis, un desgaste de las vértebras lumbares, que disminuyen de tamaño y aumentan el dolor de espalda. El pasado verano, tras ascender a la primera categoría helena con el Kolossos, visitó en Valencia a un doctor, que conocía su profesión y que le suministró una inyección de 50 miligramos de un medicamento contra su enfermedad. Fue el 17 de junio. Casi tres meses después, la federación griega detectó nandrolona en su orina y se lo comunicó el 10 de octubre. "Me quedé muy sorprendido. Nunca en mi vida he tomado nada que pensara que es peligroso para mí. Nunca se me pasaría por la cabeza", asegura Albert.

Mientras espera los resultados del contraanálisis de la misma muestra de orina, Albert trata de justificar su positivo. El médico que le trató está dispuesto a declarar que le suministró la polémica inyección. Albert cuenta con el apoyo jurídico de la Asociación de Baloncestistas Españoles y de los abogados José María Puente, de Badalona, y el griego Pandelis Dedes. "Es uno de los peores momentos de mi vida. Es totalmente injusto. Mi intención nunca ha sido la de engañar a nadie. Con 32 años, no soy tan tonto como para doparme", explica. De momento, sigue entrenándose con su equipo sin saber qué va a pasar -le queda un año más de contrato- y vive pendiente del teléfono.

Albert, de 2,11 metros, se formó en las categorías inferiores del Torrent, su localidad natal, y en 1990, con 17 años, llegó al Joventut. Tres temporadas tardó en ascender al primer equipo, con el que ganó una Liga, una Copa y una Liga europea antes de jugar en el Ourense, el Pamesa -con el que ganó otra Copa del Rey- y el Leche Río Breogán hasta completar 286 partidos en la Liga ACB. Con la selección española ganó el bronce en el Europeo sub 22 de 1994 y ha sido internacional absoluto en seis ocasiones. En 2003 dio el salto a Grecia. "Tenía mucha ilusión en hacerlo bien. Aquí me siento un jugador importante", afirma Albert. Hasta que un medicamento contra el dolor de espalda ha puesto en vilo su carrera.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Lunes, 24 de octubre de 2005