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CINE | ESTRENOS

El documental 'Tierra negra', de Ricardo Íscar, refleja las luces y sombras del trabajo en las minas de carbón

En una escena del documental Tierra negra, de Ricardo Íscar, un minero explica a sus compañeros en una pausa del duro trabajo cómo fue su experiencia en un cursillo de submarinismo en Benidorm. La anécdota es cómica, pero también poéticamente evocadora de otras profundidades alejadas mil años luz de la que sirve de escenario a los protagonistas de este documental, rodado en 2003 en la mina de Lumajo, en el valle leonés de Laciana. Tierra negra, con una duración de 92 minutos, se estrena hoy en Barcelona y la próxima semana podrá verse también en Madrid. "Aunque se estrene en agosto, estoy contento de que una película que se rodó en la oscuridad vea al fin la luz", explica Ricardo Íscar (Salamanca, 1961), director del documental y profesor en el Master de Documental de Creación de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, que ha impulsado un proyecto que cuenta con el apoyo de Canal Plus y la coproducción de la cadena alemana WDR, que ya emitió el filme.

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"La mayoría de películas de minería se han centrado en el rostro negro de los mineros saliendo del pozo o en los problemas sindicales, pero pocas veces se ve cómo trabaja esta gente y a qué presión están sometidos", comenta Íscar, que indica que su objetivo era realizar "un retrato bastante cercano, tierno y humano, de las personas" y de la situación, hoy en decadencia, del sector minero en España. Sin olvidar, añade, la fascinación romántica por las profundidades.

Los mineros y la oscuridad de las galerías son los protagonistas absolutos del metraje, que se rodó a lo largo de nueve semanas repartidas en diferentes estaciones. "Éramos un equipo de cuatro personas, pero en la mina sólo entrábamos tres", cuenta el director. "Es muy difícil rodar allí por el polvo, la humedad y el ruido, los grandes enemigos de la cámara, pero fue todo un reto", añade Íscar, que reclama más apoyo para el documental de riesgo porque, indica, "es fundamental para salvaguardar la memoria de lo que somos y de lo que fuimos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 5 de agosto de 2005