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Reportaje:

"Es extranjero, gordo, morenete, parece Pancho Villa pero hambriento"

Un supermercado descarta 250 peticiones de empleo por el origen y aspecto de los aspirantes

'Supermercado precisa cajeras. Señoritas jóvenes entre 16 y 22 años con buena presencia. Interesadas presentarse, con fotografía, en Doctor Fleming 53, 1º C. Teléfono 91 353 17 40'. Antonia, de 22 años, leyó en noviembre de 2000 este anuncio en un periódico y acudió a una entrevista para el puesto de cajera, que anunciaba la cadena de supermercados Sánchez Romero en Madrid. 'Entregué mi solicitud de empleo y me entrevistó una chica, bastante pija, que me pareció un poco rara'. La entrevista fue por los cauces normales. La entrevistadora comentó con Antonia su solicitud, en la que la aspirante había rellenado a mano varios apartados: datos personales, profesionales, aspiraciones económicas y aficiones. 'Ya te llamaremos', le dijo.

Antonia no volvió a saber nada de su solicitud de empleo. Hasta ahora. La Cadena SER hizo público ayer que una periodista de la emisora encontró de manera casual hace un mes más de 250 solicitudes de empleo, entre ellas la de Antonia, tiradas en unas bolsas de la basura de una calle de Madrid. En todas, había grapadas a las solicitudes una serie de anotaciones xenófobas y denigrantes en las que se descalificaba a los aspirantes por su origen social, por su raza o por su aspecto físico.

En la petición de Antonia, por ejemplo, se lee: 'Está como una regadera. Padre alcohólico, vivió en una residencia de la Comunidad. Custodia de su hija por la Comunidad de Madrid. Ha tenido menos suerte en la vida que Pascual Duarte'. 'Se han pasado. Ni siquiera se lo he contado a mi familia, porque me da cosa', comentó Antonia.

'Vive en Parla y es fea'

La petición de esta chica no fue la única que apareció con este tipo de descalificaciones. 'Éste es de la familia Adams [en referencia a una familia televisiva de monstruos]', 'Extranjero, gordo, morenete, parece Pancho Villa pero hambriento', 'Apesta a alcohol', 'Cubana y con bigote', 'Vive en Parla y es fea' fueron algunas de las frases que los entrevistadores -a algunos de los afectados les atendió un hombre y a otros una mujer- dedicaron a estas personas en sus informes.

La mayoría de los aspirantes acudieron a las oficinas de Sánchez Romero a entregar su solicitud entre finales del año 2000 y principios de 2001. Las entrevistas se realizaron en la primavera de 2001. Aspiraban, entre otros, a empleos de cajera, reponedores, conductores y secretarias de dirección. 'No me gusta su cara. Además es separada con 26 años'. Ésta es la frase que apareció en la petición que hizo Esther Bustos, que optaba a un trabajo de reponedora o de cajera. 'Me parece muy fuerte. Voy a intentar que nos reunamos varios afectados para demandar a la empresa', señaló Esther.

Un portavoz de Sánchez Romero, en declaraciones a la SER, aseguró que la empresa nunca ha discriminado a los aspirantes a un empleo por su origen social o su aspecto físico. Además, negó conocer la existencia de esas anotaciones. 'En absoluto se corresponden con los criterios de selección de Sánchez Romero', apuntó este portavoz. Otras fuentes de la empresa reconocieron, sin embargo, que podía haberse tratado de un error o el despiste de una persona al dejar ese material en plena calle. Además de las solicitudes, en las bolsas de basura había un listado de la bolsa de trabajo del Ayuntamiento de la localidad madrileña de Alcobendas, manuales de funcionamiento interno de Sánchez Romero y listados de personal.

Sergio Santos, de 23 años, fue calificado en su solicitud de empleo como 'pesado y feo'. 'Lo que han hecho está muy mal, se tendrían que poner en la situación de los demás, que vas con toda tu ilusión a conseguir un empleo. No quiero volver a verlos ni en pintura', comentó.

Inmaculada, de 37 años, aspiraba a un trabajo como secretaria de dirección. Después de la entrevista, uno de los responsables de la selección escribió en su petición: 'Repipi y con acento andaluz'. 'Se han pasado. Al menos, podrían haber tenido la delicadeza de destruir los documentos. Parece que ser de Sevilla no les gusta a los de estos supermercados', denunció. Y la lista sigue.

Los inmigrantes y los gitanos tampoco se libran de los descalificativos. 'Extranjero. Da miedo, parece un indio', 'Extranjero, gordo, morenete, parece Pancho Villa pero hambriento', 'No, por gitana y fea'. Las personas con algún defecto físico o alguna enfermedad recibieron anotaciones como: 'Parece un cochinillo', 'Gordita, con granos, tiene barbita (pelusa) en bigote, perilla y mentón' , 'Leucemia. Radioterapia. En dos meses tendrá el pelo bien. Guapa' o 'No por discapacitado psíquico. Tiene unos dientes delanteros muy grandes. No vocaliza bien'. Los tímidos, tampoco se libraron: 'Dice Paco que más sosa no se puede ser. Dice que muy mal tenemos que estar para meter a esta chica', anotó uno de los responsables de la selección.

La Agencia de Protección de Datos de la Comunidad de Madrid iniciará en los próximos días una investigación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 4 de julio de 2002