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Dos maquinistas muertos al descarrilar el expreso Barcelona-Málaga en Despeñaperros

Los dos maquinistas del tren expreso Barcelona-Málaga-Sevilla resultaron muertos y otras ocho personas sufrieron heridas como consecuencia del descarrilamiento que sufrió el convoy a las cuatro de la madrugada del lunes, día de Navidad, en el desfiladero de Despeñaperros (Jaén). Sólo uno de los heridos permanecía a última hora del lunes ingresado en observación en un centro sanitario de Córdoba. El resto había sido dado de alta. En el tren viajaban 220 personas. Renfe considera como causa más probable del siniestro, a falta de que se concluya una investigación oficial, un corrimiento de tierras debido a las fuertes Iluvias registradas durante los últimos días.

Rafael Castillejo García, de 55 años, vecino de Córdoba, y Antonio Laredo Ramírez, de 49, también vecino de Córdoba, ayudante de maquinista, murieron cuando su locomotora se precipitó en un barranco de 50 metros. Los heridos registrados en el siniestro fueron atendidos en hospitales de Linares (Jaén) y Valdepeñas (Ciudad Real). Sólo uno de ellos, el marroquí Khalid el Hosni quedó ingresado en un centro sanitario. El resto de los 220 viajeros del expreso prosiguieron él viaje en cinco autobuses y tres taxis.El accidente se produjo cuando sobre las cuatro de la madrugada la máquina del expreso Gibralfaro 3997, que cubre el trayecto Barcelona-Málaga-Sevilla, se precipitó por un barranco arrastrando sólo al primer vagón, una plataforma de automóviles, mientras que el resto del tren que también se salió de la vía, no cayó al barranco. El resto del expreso se componía de tres coches de segunda clase, dos de literas, uno de coches-cama, uno de cafetería y otra plataforma para automóviles.

Los técnicos de Renfe, consultados por Efe, consideran milagroso" que el resto de los vagones del expreso no fueran arrastrados por la máquina, como el primero y que, además, no volcasen, ya que el terreno de Despeñaperros es el más accidentado del trayecto que cubre este convoy. Por el corte de, la línea férrea, durante la jornada del lunes habían sido suspendidos, entre idas y vueltas, 36 trenes, que correspondían a Almería, Granada, Jaén, Málaga, Algeciras (Cádiz), Cádiz y Sevilla. Los viajeros de estos trenes habían sido trasladados en autobuses (los de Almería, Granada y Jaén), y en trenes AVE, los del resto de Andalucía, ya que el tráfico ferroviario por el lugar del accidente no podrá reiniciarse antes de 24 a 48 horas a contar desde el momento del, siniestro.

Renfe aún no ha efectuado ningún cálculo de los daños materiales producidos por el siniestro, si bien fuentes de la empresa aseguraron que, en fechas como éstas, lo peor son los trastornos que sufren los viajeros.

Otro tren de Renfe, el talgo Almería-Granada-Madrid descarriló sobre las cinco de la tarde del lunes a la salida de la estación de Cabra de Santo Cristo (Jaén), sin que se registraran heridos entre los aproximadamente 200 viajeros que transportaba.

El accidente hizo que se saliera de la vía la segunda máquina del convoy y un vagón que no transportaba pasajeros. Los viajeros tuvieron que continuar su viaje en autobuses.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Martes, 26 de diciembre de 1995

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  • Siete de los 220 viajeros resultaron lesionados y sólo uno fue ingresado en un hospital